LIMA.- El presidente de Perú, Martín Vizcarra, negó este lunes ante el Congreso haber recibido sobornos en 2014 cuando oficiaba como gobernador, al defenderse durante un segundo juicio político que puede sacarlo del poder por "incapacidad moral".
Vizcarra niega corrupción en su segundo juicio político
"Rechazo enfática y categóricamente estas imputaciones", dijo Vizcarra en este nuevo juicio de destitución que enfrenta en menos de dos meses. "No he cobrado soborno alguno", señaló, al negar haber recibido coimas por contratos de obras públicas cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua.
El jefe del Congreso, el opositor Manuel Merino, quien asumiría el poder si el presidente es cesado, abrió este juicio relámpago que mantiene en vilo al país andino hacia las 10H30 locales (15H30 GMT) con la presencia de Vizcarra y de su abogado defensor, Ángel Fernando Ugaz.
Sin embargo, Vizcarra hizo personalmente sus descargos, hablando ante el plenario durante 51 minutos, sin que Ugaz tomara la palabra.
Afirmó que los dos contratos cuestionados fueron asignados por una agencia de las Naciones Unidas (ONU) y no por el gobierno regional de Moquegua, y que las denuncias en su contra se basan en reportajes de prensa y no en decisiones de la Fiscalía ni de tribunales.
"Aquí estoy dispuesto a esclarecer cualquiera de los hechos que falsamente se me imputan", afirmó, pero acotó que "este proceso de vacancia carece de sustento".
Vizcarra, a quien le faltan poco más de ocho meses para completar su mandato en Perú, fue abucheado por algunos legisladores mientras hacía sus descargos.
"No se han probado (los hechos denunciados) ni hay certeza de que hayan ocurrido", agregó el mandatario, quien hace 52 días sobrevivió a otra moción de destitución, acusado esa vez de haber instado a mentir a dos asistentes.
El gobernante de centro-derechadestacó que una vacancia presidencial "es una medida extrema", que no debe ser aplicada por el Congreso "cada mes y medio", y destacó que 68 legisladores tienen proceso en curso, sin que por ello sean destituidos.
Los rivales de Vizcarra necesitan 87 votos -de un total de 130 escaños- para sacarle del poder. El mandatario mantiene un alto nivel de popularidad a pesar de las acusaciones.
Se necesitan 87 votos, de 130, para declarar la "vacancia presidencial", pero es difícil pronosticar un veredicto en el atomizado Congreso peruano. Ni siquiera el partido de Merino tiene un criterio único.
Mientras el legislador Orlando Arapa apoya destituir a Vizcarra “por haber mentido y por estar implicado en tantos actos de corrupción”, su colega Hans Troyes cree que eso “generará una pésima imagen del país ante los ojos del mundo”.
Si es removido, Merino se convertiría en el tercer presidente de Perú desde 2016, un reflejo de la fragilidad institucional que ha caracterizado al antiguo virreinato español desde su independencia en 1821.
Descargos
El Congreso de Perú admitió a trámite la moción de vacancia hace una semana por 60 votos a favor, 40 en contra y 18 abstenciones, a cinco meses de los comicios presidenciales y legislativos.
Vizcarra y su abogado harán los descargos en este juicio relámpago en una sesión plenaria programada para las 09H00 locales (14H00 GMT), tras lo cual habrá un largo debate antes de la votación.
Como en el juicio anterior, no hay asuntos ideológicos en pugna, pues tanto el mandatario como la mayoría parlamentaria son de centroderecha.
Tampoco está en discusión el manejo de los grandes problemas de Perú, como la recesión económica, la pandemia del coronavirus o un foco de difteria que forzó a una vacunación de emergencia.
Por ello, parece que todo se trata de una mera disputa por el poder y que las denuncias contra Vizcarra serían un simple pretexto.
De hecho hay parlamentarios que se esmeran en destituir a Vizcarra que también enfrentan denuncias por corrupción y que han logrado eludir a la justicia por su fuero.
Hace un mes, la Fiscalía anunció que investigaría las denuncias contra Vizcarra cuando culminara su mandato, el 28 de julio de 2021, pues ahora posee inmunidad, pero sus enemigos en el Congreso no quisieron esperar.
Vizcarra asegura que los parlamentarios rivales quieren sacarlo para retrasar las elecciones de abril de 2021 y, de este modo, prolongar su mandato en el Congreso.
En los sondeos, redes sociales y en las calles (con cacerolazos), el apoyo a Vizcarra no decae: tres de cada cuatro peruanos quieren que siga gobernando, mientras el Congreso enfrenta un 59% de desaprobación.
Preocupación de OEA
La Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó el domingo su "preocupación" por la tensión entre el presidente peruano y el Congreso, afirmando que en el marco de la pandemia "afecta la vida normal" de la nación andina.
De su lado, los gremios empresariales pidieron evitar la destitución y focalizarse en la reactivación económica y la emergencia sanitaria.
La corrupción es uno de los males de Perú y cuatro expresidentes están salpicados por el escándalo de pagos ilegales del gigante brasileño de la construcción Odebrecht.
El exmandatario Alejandro Toledo (2001-2006) enfrenta en EEUU un pedido de extradición a Perú; Alan García (2006-2011) se suicidó en abril de 2019 cuando iba a ser detenido; Ollanta Humala (2011-2016) pasó nueve meses en prisión preventiva; y Kuczynski (2016-2018) está con arresto domiciliario.
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FUENTE: AFP
