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DETERIORO COGNITIVO

La demencia, una enfermedad silenciosa que convulsiona a la familia

Más de 55 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de demencia, según la OMS, siendo el Alzheimer la forma más común de deterioro cognitivo

Por Estefani Brito

MIAMI.- La demencia es una enfermedad neuropsiquiátrica silenciosa que se comienza a desarrollar hasta con 20 años de anticipación, y cuando llega, trastoca la vida de los pacientes y convulsiona a toda la familia.

Lejos de la creencia popular, que asocia a la demencia con locura, este es un problema neuropsiquiátrico, que implica la pérdida progresiva de la memoria y de las facultades cognitivas. Es una enfermedad con antecedentes genéticos, ocasionada principalmente por daños a las células cerebrales.

Hoy, más de 55 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de demencia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que registra alrededor de 10 millones de nuevos casos anualmente.

La forma más común de demencia a escala mundial es el Alzheimer, que representa entre un 60% y 70% de los casos. En estos pacientes, explica en entrevista a DIARIO LAS AMÉRICAS el psiquiatra Thair Kassam, las proteínas conocidas como beta amiloide y tau, se producen de manera más rápida que en el resto de las personas, y se acumulan en el cerebro, lesionando las neuronas hasta que mueren.

Actualmente, continúa el médico, existen nuevos tratamientos dirigidos a la no intrusión de estas proteínas, que ralentizan el progreso de la enfermedad. Sin embargo, no la curan. "Hay algunos tratamientos que están en fase de experimentación para curar, pero todavía no está bien definido. Hay un tratamiento que eliminaba la proteína beta amiloide, pero los pacientes quedaron igual con deterioro cognitivo", menciona.

También existen otros tipos de demencias, como la demencia vascular, la segunda más común en el mundo, causada por el daño a los vasos sanguíneos que llevan la sangre al cerebro. "Si una persona es hipertensa, lo más probable es que tenga alguna angiopatía o microinfarto, que a lo largo de su vida producen una demencia de tipo vascular", señala.

Otras formas de problemas neuropsiquiátricos son la demencia con cuerpos de Lewy y los trastornos frontotemporales.

¿La demencia está asociada con la edad?

Aunque la demencia puede llegar a afectar a una persona de 40 años, esta suele estar asociada con la edad, indica el psiquiatra. Esto, pese a que existe una "pérdida de memoria normal" de alrededor de 30% en todas las personas.

"Mientras más pasa la edad, mayor es el riesgo de sufrir demencia, si hay un deterioro o envejecimiento del cerebro a lo largo de los años", señala.

La detección temprana es fundamental para atender la enfermedad con tratamientos que ralentizan el proceso de deterioro cognitivo. Para ello, recomienda, realizarse un estudio médico conocido como Test Cognitivo de Montreal (MOCA), que mide evalúa el rendimiento de las capacidades como la memoria, orientación, lenguaje y concentración, entre otros.

Este examen puede realizarse entre los 40 y 50 años, principalmente, en pacientes que tengan antecedentes de Alzheimer. Aunque, considera, que después de los 50 años todo el mundo debería realizarse este estudio de deterioro cognitivo leve.

"Cuando el paciente te dice 'siento que se me están olvidando las cosas, que no estoy prestando atención, que mi concentración no está muy bien', podemos diagnosticar el deterioro cognitivo leve, y si vemos alteraciones, podemos empezar una investigación para ver si el paciente en un futuro va a presentar Alzheimer u otro tipo de demencia", sostiene.

¿Las primeras señales?

En la actualidad, la demencia es la séptima causa de muerte en el mundo, según la OMS, y una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas de tercera edad a escala mundial.

Se suele desarrollar alrededor de 20 años antes de manifestarse, y entre las principales señales que comienzan a presentar los pacientes se encuentra la pérdida de memoria a corto plazo.

Otras señales son: el olvido leve, las desatenciones, el ser repetitivo, la dificultad para hablar, explicar algunas palabras y realizar tareas diarias, y confusión sobre el tiempo y lugar.

Kassam recalca que, en los pacientes con demencia, la primera memoria en desaparecer es la temprana o reciente, por lo que puede perfectamente recordar lo que sucedió hace 30 años, pero olvidar qué cenó el día anterior, qué desayunó y qué hizo en la semana. "Al paciente se le olvidan las cosas recientes, no las cosas viejas. La memoria tardía es la última que se pierde", apunta.

Convulsiona a la familia

La demencia es una enfermedad que cuando aparece convulsiona a toda la familia y tiene una gran incidencia económica. Según la OMS, para 2019, la demencia tuvo un costo en la economía mundial de 1,3 billones de dólares. Atribuido, principalmente, a la atención que proporcionan los cuidadores informales -familiares y amigos cercanos-, que dedican una media de cinco horas diarias a labores de cuidado y supervisión.

"La demencia es una enfermedad familiar porque cuando hay un paciente con demencia no se enferma solo el paciente, se enferma toda la familia", afirma el médico.

En este sentido, considera que quien tiende a cuidar al paciente debe recibir, igualmente, tratamiento psiquiátrico y psicológico, ante la carga emocional que esto conlleva. "El cuidador suele deprimirse mucho más que el paciente", menciona.

Principales cuidados

Cuando el paciente es diagnosticado con algún tipo de demencia debe ser sometido a evaluaciones psicológicas, neurológicas y endocrinológicas para identificar el origen de la enfermedad. Estos deben recibir tratamientos, acorde al tipo de problema neuropsiquiátrico que padece.

El médico recomienda mantener a los pacientes en un entorno conocido, puesto que aún conservan la memoria visual, por lo que se sienten más seguros en un ambiente que les resulta familiar.

También, agrega, se debe brindar atención a la parte depresiva, de ansiedad y de violencia que puedan experimentar.

"El paciente se deprime por el hecho de que sabe que están olvidando las cosas, pero sienten vergüenza de expresarlo. Es como que "ya me estoy poniendo viejo, no quiero ser una carga". Esto le genera un sentimiento de vergüenza y culpa muy fuerte para el paciente", indica.

Por ello, aconseja, que el paciente sea cuidado por un especialista, que sepa manejar, además, episodios de violencia ante los ataques de pánico que puedan presentar.

@ebritop22

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