MIAMI.- Aunque el calor intenso en EEUU ya está pasando en algunos estados, en otros se mantienen todavía altas temperaturas con humedad, lo que genera sensaciones de inquietud, de falta de atención o incluso mal humor. Y eso se debe a que el calor afecta tu cerebro y tu estado anímico, sin que lo sepas.
¿Sabes por qué el calor afecta tu cerebro y tu estado de ánimo sin que te enteres?
Las altas temperaturas pueden generar desde incomodidad hasta mal humor y agresividad en las personas, debido a que afecta el hipotálamo, dice experta
Cuando el calor supera los 38 grados no solo se acelera la sudoración, sino que también la función cognitiva y regulación de las emociones se alteran, de esta manera, se producen cambios en la memoria, el estado de ánimo y el comportamiento, según afirman especialistas.
Incluso, si la persona está bajo tratamientos farmacológicos con psicotrópicos o anticolinérgicos, puede aumentar su vulnerabilidad ante “el golpe de calor”.
Y hay que saber el porqué para aliviar los efectos.
Julio y agosto han sido meses muy calurosos en EEUU, mientras que junio fue uno de los más calientes, jamás registrados en lapso de 128 años, en Florida, Louisiana y Mississippi. Texas vio su quinto más cálido registrado y Alaska su noveno junio más cálido en 98 años, según reportes de la NOAA.
Efectos del calor
El cuerpo encarga de mantener una temperatura constante de 36-37 grados, a través de la respiración y la circulación, en climas normales, pero cuando hay temperaturas externas más altas, hace un mayor esfuerzo para conseguirlo, entonces se satura y se desestabiliza, explica la médico María Gracia Galtan, jefe del Servicio de Neuropsicología del Hospital HM Nou Delfos, a agencias.
La razón está en el hipotálamo, asegura.
Ante el calor intenso, esa región del cerebro que actúa como centro de control vital saca recursos del lóbulo frontal, el área dónde se alojan la flexibilidad cognitiva, la atención, la memoria de trabajo y el razonamiento, por lo que la función cognitiva general también se resiente, según la especialista.
Otra de las áreas afectadas es el sistema límbico, donde se encuentran las emociones, y por ese motivo el calor extremo puede generar inquietud, apatía, mal humor y agresividad, e incluso, "la sobreexcitación del hipotálamo también impide conciliar el sueño y descansar con normalidad", dice.
La sensación de hambre está "estrechamente ligada al calor”.
Temperaturas y trastornos neurológicos
La especialista advierte también que el calor intenso en personas que padecen una enfermedad o trastorno neurológico pueden verse con mayores episodios de confusión, desorientación y agitación, especialmente en los pacientes con diagnóstico de demencia, epilepsia o daño cerebral adquirido, matiza la experta.
"El calor extremo, la deshidratación y los cambios de rutina propios del verano como pueden ser los viajes, la interrupción de terapias o las alteraciones del entorno habitual pueden actuar como un desencadenante de síntomas neurológicos o comportamentales, como un síndrome confusional”, aseguró Galant.
Mencionó también que si la persona está bajo ciertos tratamientos farmacológicos, puede experiementar “manifestaciones cognitivas, conductuales o neurológicas".
Prevenir el malestar
Frente a estos efectos, Galant fue clara: es recomendable “mantener o adaptar las rutinas lo máximo posible”.
Esto significa asegurarse una correcta hidratación y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.
Además, es importante tener en cuenta las actividades de estimulación cognitiva para que se mantengan durante todo el verano, aunque sea de manera más flexible, añadió.
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FUENTE: Con información de InfoSalud-EuropaPress
