LONDRES.- El rey Carlos III dice que siente un profundo dolor por la muerte de su madre, la reina Isabel II, y promete continuar su vida de servicio a la nación.
El rey Carlos III promete una vida dedicada al servicio
Carlos dio su primer discurso a Gran Bretaña y la Mancomunidad de Naciones como monarca. Se volvió rey el jueves tras la muerte de la reina.
“Renuevo esa promesa de una vida de servicio para todos hoy”, dijo.
Su discurso fue transmitido en televisión y por plataformas en la Catedral de San Pablo, donde unas 2.000 personas asistieron a una misa de conmemoración por la reina. Los dolientes en la misa incluyeron a la primera ministra Liz Truss y a miembros de su gobierno.
El rey Carlos III expresó su amor por su hijo, el príncipe Harry, y su esposa, Meghan, en su primer discurso a la nación desde que ascendió al trono.
Carlos, quien se volvió rey a la muerte de su madre, la reina Isabel II, le deseó bien a la pareja mientras construyen su vida en el extranjero.
Meghan, de 41 años, y Harry, de 37, han tenido una relación tensa con la familia real británica desde que renunciaron a sus deberes reales y se mudaron de Gran Bretaña a comienzos de 2020, argumentando intrusiones insoportables por parte de los medios de comunicación británicos.
El comentario surgió durante el discurso del rey antes de una misa conmemorativa para la monarca fallecida el jueves.
El rey llegó desde Escocia al Palacio de Buckingham por primera vez como monarca de Reino Unido.
Bajó del auto para saludar a la gente y contemplar la enorme cantidad de ofrendas florales en honor de su madre, la difunta reina Isabel II. Algunos gritaron, “¡Gracias, Charles!”, y otras frases de apoyo.
Otros corearon el himno nacional, que ahora es Dios salve al rey en lugar de Dios salve a la reina.
El rey Carlos III, que se pasó gran parte de sus 73 años preparándose para el papel de monarca, planeaba reunirse con la primera ministra y hablarle a una nación de luto por la única monarca británica que la mayoría había conocido.
Carlos III asume el trono en una era de incertidumbre tanto para el mundo como para el propio monarca.
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FUENTE: AP
