MIAMI.- Isabella Castillo presintió que sería la Usurpadora en la gran pantalla cuando para defender el rol protagónico tuvo que cantar La vida es un carnaval, que Celia Cruz popularizara.
Isabella Castillo: "Atravesaba un momento muy difícil cuando grabé la película"
Y es que la actriz y cantante, que emigró de su Cuba natal a los 3 años, no puede evitar emocionarse al interpretar temas de la banda sonora de La Usurpadora, The Musical que le recuerdan sus raíces.
“Cuando me llegó el casting (audición), la canción era La vida es un carnaval, de Celia Cruz. Y fue como una señal, me dije: ¿estará destinado a ser? Significó mucho para mí representar a mi pueblo cubano en EEUU y en toda Latinoamérica. Y también está Mi tierra, de Gloria Estefan. Admiro mucho a Celia y Gloria, nos han dejado un legado. Es un honor para mí cantar estas canciones. Y el mensaje de las canciones también me conmueve mucho”, contó Isabella Castillo en una entrevista que concedió a DIARIO LAS AMÉRICAS, momentos antes del estreno en Miami de la película.
Inspirado en la trama de la telenovela La usurpadora, que protagonizara Gabriela Spanic, el musical sigue la historia de Victoria y Valeria, un par de gemelas idénticas que fueron separadas al nacer. Una es ambiciosa y sin escrúpulos, la otra es honesta y desinteresada. Los caminos de ambas se cruzan cuando Victoria, sin saber que son hermanas, chantajea a Valeria para que ocupe su lugar.
Castillo reveló que grabar doble personaje le causaba cansancio físico.
“Tuve miedo de que cuando viniera de Victoria y me tocara ser Valeria tendría la maldad adentro, porque eso es algo que uno trata de llevar adentro. Y no era que un día hacía la buena y otro a la mala, no, había veces que me tocaba cambiar físicamente, lavarme el pelo, arrancarme las uñas porque me las pegaban como unas siete veces al día. Entonces fue muy agotador”, recordó.
Ambientada en Las Vegas, EEUU y en México, La Usurpadora, The Musical es dirigida por Santiago Limón. Completan el elenco estelar Alan Estrada y Cecilia Toussaint, con las actuaciones especiales de Gaby Spanic y Alejandra Guzmán. El guion fue concebido por Eduardo Cisneros, María Hinojos y Santiago Limón. La dirección de la banda sonora estuvo a cargo de Sebastián Krys.
Para Castillo resultó más difícil de lo que esperaba encarnar a dos personajes en la gran pantalla. Además de enfrentar el desafío de caracterizar a dos hermanas tan diferentes, por esos días vivía una ruptura amorosa que la marcó: se estaba separando de su entonces esposo, el actor chileno Matías Novoa, a quien conoció en el rodaje de la sexta temporada de El señor de los cielos.
“Fue un proceso creativo hermoso, donde hubo mucha entrega por parte del director y también por parte mía, porque amo mi trabajo.
Al principio pensé que iba a ser más fácil de lo que fue, porque los actores tenemos muchos alter egos. Y yo le pongo nombre a todos mis alter egos. Entonces dije va a estar muy fácil y no, realmente el trabajo fue muy complicado. No solamente por el hecho de que la película era un musical. Fue más de medio año de ensayos, elegir bien que canciones íbamos a cantar, cómo las íbamos a cantar, y también la manera en la que íbamos a hacer los personajes”, recordó.
“Estaba pasando un momento muy difícil en mi vida cuando grabé la película. Pero es cierto que la vida es un carnaval y que pase lo que pase tienes que ver la vida de un lado positivo, del mejor lado. Celia tenía toda la razón. Me enteré de que me tocaba irme de mi casa y me tocaba divorciarme, dos días antes de empezar la película. Me tocó recoger todo, no sabía ni adónde iba a ir con mi perro, no sabía qué iba a pasar con mi vida. Y a la vez tenía la responsabilidad de un proyecto tan grande como este, que no es cualquier proyecto. Así que me costó mucho al principio, fue muy difícil”, añadió.
Sobre lo que aprendió de esa experiencia, manifestó:
“Muchas cosas, desde saber qué es lo que no quiero más en una relación y qué es lo que merezco yo como mujer. Y también que ningún hombre ni nadie me va a poner un valor. El valor se lo pone una misma. Y una es la primera que se tiene que respetar. Si no te respetan allá ellos, pero si no te respetas, nadie te va a respetar”.
Asimismo, era importante que esta adaptación para el cine no fuera similar a la versión que se estrenó en la pantalla chica en 1998.
“Además, teníamos muchísima presión, porque quieras o no siempre te van a comparar con La usurpadora original, la más famosa, que es la de Gaby Spanic. Entonces había que sacar una película que no se pareciera, porque La Usurpadora solo hay una y Gaby Spanic solo hay una”, dijo.
“Y a la hora de grabar fue difícil, porque me tocaba cambiar de un personaje a otro. Me tocó tener bien marcadas las personalidades de ambas, porque a la hora de grabar todo era bien rápido. Me tocaba hablarle a una yo imaginaria, pensar cómo iba a reaccionar la otra. Hubo muchos momentos en los que se me cruzaron los cables, pero esa es la maravilla, la fantasía, la magia de este trabajo tan hermoso que es la actuación”, agregó.
Además del hecho de ser un musical, esta versión muestra diálogos en inglés y español, y aborda temas como la importancia de la familia y la inmigración.
“Tiene todo de diferente con La Usurpadora original, empezando por los temas de los que se hablan, el hecho de que es multicultural. Y yo me siento muy identificada con eso, porque llegué a EEUU muy chiquita. Y como yo hay muchísimas personas aquí en este país”, expresó.
Castillo destacó las canciones que fueron elegidas para la banda sonora, entre ellas Bidi Bidi Bom Bom, que fuera un éxito en la voz de Selena Quintanilla.
“Además es un musical, y no es cualquier musical. Son canciones que todos nos sabemos. Y aunque seas de una nueva generación, las canciones de esa época tus papás te las cantan o las escuchas en la casa. Entonces es una manera de regresar a tus raíces, estés donde estés. Y de volver a tu vínculo familiar, de aceptarnos y amarnos como somos, con todos nuestros defectos”, manifestó.
“Es una película muy bonita. El mundo ahora está en un lugar muy particular y necesitamos más películas como estas, que puedas venir a verla con tu familia, tus amigos o tu pareja y pasarla muy bien”.
Isabella Castillo saltó a la fama con el rol protagónico en la serie juvenil de Nickelodeon Grachi, para la cual lanzó varias canciones. Y ahora vuelve a encontrarse con la música.
“Grachi definitivamente marcó mi adolescencia y me dejó muchas enseñanzas. Yo diría que gracias a Grachi y a mis fans de Nickelodeon estoy aquí hoy en día”.
A la pregunta de si se visualiza actuando en producciones de Hollywood, la actriz de 28 años contestó:
“El cielo es el límite, siempre me veo en muchas partes, abarcándolo todo, no me gusta ponerme un límite, porque Hollywood es hermoso, Latinoamérica es hermoso, hacer cine independiente también, hacer novelas. Me gusta trabajar y amo mi trabajo, así que, como soy creyente, todos los días le pido a Dios. Y confío en que va a guiar mi carrera y me va a guiar adonde sea que él quiera que yo vaya”.
Una década después de haber grabado su primer disco, Castillo pronto entregará nueva música.
“Otra de las cosas más importantes de esta película es que vino a ser como un reencuentro musical para mí. Había abandonado la música hacía mucho tiempo cuando la música es parte de mí. Quiero regresar a mis raíces. Es un gran sueño poder dar música este año”.
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