MIAMI.- REDACCIÓN
El país europeo cuenta con más de 15 zonas protegidas que denotan la rica geografía, fauna y flora que lo caracteriza
MIAMI.- REDACCIÓN
Con más de un millón de hectáreas dedicadas a parques nacionales, Alemania figura entre los destinos preferidos de quienes aman la naturaleza.
Comencemos por el mar de Frisia, Wattenmeer en alemán, ubicado en el mar del Norte, donde las marismas, o llanuras húmedas, figuran en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Las islas están marcadas por dunas y amplias playas arenosas que reciben de refugio a los bañistas durante el verano. Asimismo, destaca la abundante flora y fauna, especialmente las aves, así como cientos de miles de limícolas, anatinos y anserinos que usan la zona como parada durante las migraciones.
También está la costa donde descansa el Parque Nacional de Jasmund. Es un paraje costero que mira al mar Báltico. Aquí se manifiesta la fuerza del agua como en pocos lugares en el mundo. Las rocas se desprenden y van formando figuraciones dignas de apreciar. Cerca de la localidad de Sassnitz hay un centro de información y a menos de dos horas en automóvil se encuentra el segundo territorio protegido de la costa de Pomerania Occidental: el Parque Nacional de la Laguna de Pomerania Occidental, que fue declarado reserva natural en 1990. Vale la pena visitar las praderas salinas, las dunas y las junqueras, según informó la agencia dpa.
Tierra adentro está el valle bajo del río Oder en el estado de Brandemburgo, que fue declarado parque nacional en 1995. Abarca una superficie de unas 10.300 hectáreas y llega al territorio de Polonia. Los dos países vecinos gestionan el espacio protegido como proyecto ecológico transfronterizo. El parque está atravesado por 120 kilómetros de caminos sobre diques, que permiten a los turistas realizar extensas excursiones en bicicleta. En el río se ofrecen excursiones en canoa que con un poco de suerte permiten a los visitantes observar castores y alces.
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También están las zonas boscosas, como el popular Bosque Bávaro. Sus hayedos, abetales y pinares están protegidos desde 1970. En una superficie total de 24.222 hectáreas donde existen unas 7.300 variedades de plantas y animales, incluyendo linces y 1.860 tipos de hongos. La Selva Negra es una reserva natural muy antigua pero no fue hasta 2014 cuando fue declarada parque nacional.
También hay paisajes esteparios, donde las amplias estepas evocan la quietud de la naturaleza. Por ejemplo, el Hainich está localizado en el estado de Turingia, donde los bosques caducifolios fueron declarados reserva protegida estatal en 1997. Una de las particularidades de este hermoso lugar es el asentamiento de gatos monteses Hütscheroda, donde los visitantes pueden observar a estos animales en un ambiente natural. A unos pasos de allí está Kellerwald-Edersee, en el estado de Hesse, donde no sólo viven gatos monteses sino también lobos, bisontes, linces y caballos salvajes.
Le llaman la Suiza Sajona y está localizado cerca de la ciudad de Dresde, donde el paso del viento durante miles de años formó caprichosas figuraciones rocosas en las montañas de Sächsische Schweiz. Es una atractiva zona donde los escaladores se sienten a sus anchas y los senderistas no paran de andar.
En el sur de Alemania, cerca de la frontera de Austria, las altas montañas de Berchtesgadsen anuncian la presencia de la cadena los Alpes, a donde acuden miles de esquiadores todos los años. Durante el verano, incluso en el otoño, el gran parque natural alberga un sinfín de ciervos, águilas reales y otros animales silvestres que mantienen vivo el encanto animal de la zona.
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