domingo 23  de  agosto 2026
CINE

Luis Alberto García muestra su lado maternal en "Viva"

El actor cubano se adentra en la piel de un trasvesti, en una cinta que apuesta por la tolerancia 

Con un arsenal de personajes que le han valido reconocimiento en el cine y la televisión cubana, el actor Luis Alberto García se adentra en la piel de Mama, rol que a pesar de no ser protagónico, se apodera de la trama de Viva, cinta rodada en La Habana que se exhibe en el Tower Theater, entre otros cines de Miami.

Para encarnar al homosexual a cargo de un cabaret en La Habana, actuación que desempeñó magistralmente, tuvo que someterse a un entrenamiento “fortísimo” con un coach.

“Quería mostrar en pantalla a un ser de carne y hueso con todo su mundo interior, con sus contradicciones. Un personaje que sin lugar a duda, aunque no se vea en la película, en sus años mozos debe haber sufrido incomprensiones, dejaciones, ninguneos”, expresó García a DIARIO LAS AMÉRICAS.

Incluso, observó de cerca a travestis y estudió de manera “exhaustiva” sus shows de doblaje para trasbordar a la pantalla  la cruda realidad que se vive en ese mundo, objetivo que logró a través de su interpretación de Mama, personaje que acoge bajo su tutela a Jesús (Hector Medina), joven travesti que asume el nombre artístico de Viva para alcanzar su sueño y descubrir su identidad. El rol del padre de Jesús, un borracho que abandonó a su hijo y luego regresa en busca de reconciliación, está a cargo de Jorge Perugorría. 

“Me planteé que la mejor manera de hacerlo era logrando encarnar algo tan difícil como la maternidad. Si lo veía como un hijo mío y lograba ser maternal, una parte importante del personaje habría sido concebida”, agregó.

También tuvo aprender a caminar en tacones y utilizar rellenos, pelucas, además de quitar y ponerse pestañas y uñas postizas.

“Yo y los zapatos altos no nos llevamos nada bien. Entre toma y toma tenía que quitármelos porque se me rompían los pies del dolor”, recordó sobre el rodaje que duró unos 20 días y la preparación que tardó casi el mismo tiempo.

“Me sirvió para entender como las mujeres desde niñas empiezan a utilizar ese tipo de zapato. No me explico cómo pueden bailar, correr, trabajar 8 o 10 horas con esos tacones. Creo que es un entrenamiento de toda la vida, pero no olvidaré nunca los dolores que me dejaban esos rodajes”, añadió.

Aunque dice no sentirse atraído por la idea de que las  películas tengan un mensaje, asegura que el cine sí debe mostrar, de forma artística,  la sociedad, los seres humanos con sus aciertos y desaciertos.

“Lo que me pasa a mí con eso de los mensaje es que vengo de un país en el cual durante mucho tiempo han insistido en que las películas tienen que tener un mensaje”, expresó.

“Yo digo que tienen que tener una postura, pero cuando se hace tanto hincapié en el mensaje, salen didácticas y el asunto es que yo odio el didactismo”, agregó.

Sin embargo, Viva sí tiene un mensaje y es de tolerancia. 

“La película es un canto en contra a la intolerancia con quien es diferente en todos los sentidos, con quien tiene una orientación sexual diferente, con quien piensa diferente”, expresó.  

En cuanto al momento que vive la industria del séptimo arte en la isla, afirma que corren buenos tiempos y que aún vendrán mejores.

“Se están tocando temas y aristas de la realidad cubana que antes no se tocaban ni por asomo, y a mí eso me parece muy bien. Hay que desacralizarlo todo”, afirmó.

Es que el actor, consagrado entre los mejores de Cuba, considera que la nueva generación de intérpretes y cineasta es consecuente y ha perdido el miedo, algo que inevitablemente se traslada a la gran pantalla.

“En la medida en la que han ido surgiendo nueva jornadas de directores, que no sienten tantos compromisos y que no se autocensuran tanto, están saliendo cosas muy interesantes. Se está cocinando algo muy bueno, lo veo en las muestras de cine joven que se están haciendo año tras año”, recalcó.

Aunque dice que a veces el miedo es producto de la autocensura, asegura que  la censura también ha disminuido en el cine cubano de hoy, y la tecnología moderna ha puesto su mano.

“Sin lugar a duda,  hoy hay bastante menos censura que hace 30 años. Vamos, todavía hay censura, lo que pasa es que con la democratización de la tecnología, hoy en día se puede rodar una película sin tener que esperar por la ayuda del cine estatal”, resaltó.

“Si no hay que solicitar ayuda del ICAI (Instituto Cubano del Arte e Industria), del estado cubano, eres más libre y no hay manera de controlarte. ¿Quién me va a controlar a mí con una camarita 5d o 7d?

De hecho, según cuenta el actor que viajó a Miami a promocionar el estreno de Viva, los cineastas cubanos están pidiendo que exista una ley de cine que ampare el derecho de los realizadores de producciones cinematográficas en la isla.

“Los artistas están pidiendo más libertad de creación  y poder decidir, como debe ser, sobre sus proyectos, qué quieren filmar, qué quieren decir”, expresó.

“Es una vergüenza que casi todos los países de América Latina tengan una ley de cine menos Cuba”, puntualizó.

Dirigida por el irlandés Paddy Breathnach y bajo la producción ejecutiva de Benicio del Toro, Viva optó a las nominaciones del Oscar, además de ser proyectada en el Festival de Cine de Telluride en Colorado, en el que el elenco se codeó con figuras de la talla de Meryl Streep y Kate Winslet y Michael Keaton.

LEA TAMBIÉN: 

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar