Muere a los 88 años Paul Taylor, considerado una leyenda de la danza moderna
31 de agosto de 2018 - 12:08
Su diversa expresión, que llevó imaginación poética y alegría a la danza, procedió del estilo experimental de la década de los 50, cuando comenzó a crear piezas desgarradoras y exhuberantes que fueron incluidas en el repertorio de varias compañías de danza

NUEVA YORK.-El conocido bailarín y coreógrafo Paul Taylor, considerado una de las mayores influencias de la danza moderna de las últimas seis décadas, murió el miércoles en Manhattan a los 88 años de edad, informó hoy The New York Times.

La defunción de Taylor fue confirmada por la portavoz de la Compañía de Danza Paul Taylor, Lisa Labarado, que apuntó a un fallo renal como la causa del fallecimiento.

Nacido en Pittsburgh (Pensilvania) en 1930, el artista fue ya reconocido por su habilidad en la danza por su poderosa musculatura y su incisiva personalidad en su veintena, cuando bailó bajo las órdenes de importantes coreógrafos como Merce Cunningham, Martha Graham y George Balanchine.

Su diversa expresión, que llevó imaginación poética y alegría a la danza, procedió del estilo experimental de la década de los 50, cuando comenzó a crear piezas desgarradoras y exhuberantes que fueron incluidas en el repertorio de varias compañías de danza.

En los 60, comenzó a colaborar con el conocido pintor Alex Katz, con quien continuó trabajando de forma esporádica hasta 2014 y con quien creó algunas de sus piezas más excepcionales, como "Sunset" (1983) y "Last Look" (1985).

A principios de los años 70, Taylor dejó de lado el baile para concentrarse en la coreografía, y en la compañía que llevaba su nombre actuaron bailarines de fama internacional como Rudolf Nureyev, Pina Bausch y Twyla Tharp.

Otra pieza que destacó de Taylor fue "Esplanade" (1975), reconocida inmediatamente como una obra maestra que exploraba los movimientos del peatón, como sus andares, carreras o caídas, al ritmo de música de Bach.

Una larga lista de creaciones entre 1975 y 1985 también pasaron a ser consideradas clásicos, junto con algunas de sus piezas más tardías, como "Beloved Revenge", de 2008.