MADRID.- El Museo Picasso de Antibes, en Francia, acoge la muestra Picasso 1969-1972: Final del principio, comisariada por Jean-Louis Andral, como parte del programa oficial de la Celebración Picasso 1973-2023, iniciativa impulsada por el Musée national Picasso-Paris y la Comisión Nacional española para la conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Pablo Picasso.
Presentan muestra "Picasso 1969-1972: Final del principio"
La exposición, según informó la entidad Celebración Picasso, abrirá sus puertas este sábado 8 de abril, día en el que se celebra el 50 aniversario del fallecimiento del artista, hasta el 25 de junio de 2023. La exposición está compuesta por alguno de los últimos cuadros pintados por Picasso, como Adolescente (1969), El Matador (1970) o Torero (1971).
"Picasso redescubrió entonces sus primeros impulsos creativos, propiciando la mayor libertad de expresión posible a su arte. En vez de perder su esencia, como temían sus detractores, Picasso tuvo en sus últimos años de vida una gran creatividad, revelando una generosa vitalidad e invención en perpetua metamorfosis, para abrir a la pintura a las mañanas de nuevos horizontes", explicó el comisario de la exposición, Jean-Louis Andral.
La muestra se enmarca en el programa de la Celebración Picasso 1973-2023, con más de 50 exposiciones y eventos, que conmemorarán el 50 aniversario del fallecimiento de Pablo Picasso a lo largo de 2023 en instituciones culturales de renombre de Europa y Estados Unidos.
De Céret a Antibes, Picasso fue un asiduo del sur de Francia
Sin poder regresar a España, el pintor Pablo Picasso decidió a mediados de su vida instalarse en el sur de Francia, especialmente en la Costa Azul, lo suficientemente cerca de su patria natal y del mar Mediterráneo.
"Cuando llega a París en 1900 echaba mucho en falta ese vínculo con el mar", explica Camille Frasca, historiadora del arte y una de las coordinadoras de un vasto proyecto, Picasso-Mediterráneo, que entre 2017 y 2019 retrató esa relación.
Picasso descubre a partir de la década de 1910 el sur francés: Céret, aldea de los Pirineos Orientales, a pocos kilómetros de España, luego la Provenza, con sucesivas residencias en Sorgues, Aviñon y Arles.
La Costa Azul será su próxima parada en 1919, pero tardará aún décadas antes de instalarse definitivamente en esa región.
"En 1919 se pasea por Juan-les-Pins, Golfe-Juan, Antibes, Mónaco... es aquí donde descubre el arte de vivir de la Riviera francesa, los baños, los grandes hoteles, los casinos, una atmósfera que lo seduce particularmente", explica la experta.
Pinta numerosos cuadros de bañistas en esa época.
"Picasso disfruta del mar, pero esos periodos son todo excepto vacaciones", comenta Jean-Louis Andral, conservador del museo Picasso de Antibes. "Uno de sus principales problemas es hallar residencias donde pueda tener espacio para su enorme producción, a veces con obras de gran tamaño".
Entre 1920 y 1939 Picasso pasa 14 temporadas de vacaciones en la región, sin abandonar su domicilio parisino.
Será tras la Segunda Guerra Mundial cuando se decide definitivamente por la vida lejos de París.
Empieza con el castillo Grimaldi de Antibes, invitado por el conservador de la época, Romuald Dor de la Souchère.
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FUENTE: Redacción con información de Europa Press y AFP
