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LITERATURA

Venezolana aborda el rol de la mujer en su primer libro

La venezolana Nermary Yibirin presenta su primer libro, "Poderosas: Mujer, descubre tu grandeza", en el que aborda el tema de los roles femeninos
Por ROXIMAR TOVAR

CARACAS.- El filósofo y sociólogo francés Gilles Lipovetsky plantea en su libro La tercera mujer que ésta ha evolucionado en tres etapas a lo largo de la historia: la mujer como ser para procrear, la mujer como cuidadora del hogar y la mujer como ser profesional que se abre brecha en las ciudadelas masculinas.

Y en esta última etapa, cada vez son más las mujeres que rinden tributo a lo plantead por el filósofo. Ejemplo de ello es la venezolana Nermary Yibirin, fundadora y directora de la ONG El Reflejo de mi Interior, quien ahora debuta como autora para abordar a profundidad el tema asociado a los diferentes roles que enfrenta la mujer en la sociedad.

DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con la empresaria, abogada, activista y escritora venezolana para ahondar en su primer libro Poderosas: Mujer, descubre tu grandeza, el cual está disponible en Amazon.

¿Por qué decides abordar el desarrollo de la mujer como tema central para estrenarte en la literatura?

Porque soy activista feminista y para mí es fundamental comprenderme en mi autonomía por qué he hecho lo que he hecho o por qué estoy donde estoy. Y para ello considero que es necesario ir al origen: entender cómo ha sido el rol de la mujer en la historia; comprender cómo está fundamentada la noción de género en los diferentes papeles que ha jugado la mujer en la historia. Tema que en su momento yo desconocía.

En lo personal, creo que este es un viaje que viene de lo interno hacia lo externo. Es la expresión de mis procesos internos creados por prejuicios que alimentaban esa creencia de que la realización de una mujer era únicamente casarse, tener hijos y todo lo demás era accesorio. Porque fue lo que vi, inconscientemente, a través del ejemplo de la religión y la cultura.

Entonces, ver que los roles de las mujeres están sometidos sin libertad y que además me veo inmersa en esa realidad, fue cuando decidí abordar el tema de la mujer. Tema que necesitamos conversar para poder ver los cambios en lo micro -familia y comunidad-, luego en lo macro -en la ciudad y el país- y finalmente en todo el planeta; es decir, la equidad de géneros donde la mitad del mundo pueda ser gobernada por mujeres. Por eso decidí abordar a la mujer como tema central para estrenarme como autora.

Expones en el libro que es necesario entender los roles de la mujer desde lo micro y lo macro", ¿por qué ha sido complejo para la sociedad comprender estos roles?, ¿qué impide la falta de comprensión?

Para que exista un empoderamiento colectivo necesitamos comprender a la mujer desde lo personal e individual: cómo vive una mujer en su casa, cómo se habla una mujer en lo personal, cómo se mira al espejo, qué pensamientos tiene sobre ella misma, cuáles son sus creencias, qué es para ella empoderamiento, qué es para ella el autoconocimiento, qué es para ella la sexualidad, qué es para ella el amor, las relaciones de parejas, cómo se relaciona esta mujer consigo misma y con los demás. Y para poder empoderar a un colectivo, tenemos que comenzar por el empoderamiento individual. Por eso es necesario entender los roles de las mujeres desde lo micro.

La complejidad social se ha dado porque vivimos en un sistema patriarcal multifactorial y uno de los grandes orígenes es la religión como fuente de machismo. Las tres grandes religiones del mundo: judaísmo, cristianismo e islam son religiones absolutamente machistas. Un ejemplo de ello es que la única ciudad-Estado en la que la mujer no tiene derecho al voto es el Vaticano y tampoco tiene derecho a presidir el Vaticano porque no existe la figura de papisa.

Son construcciones absolutamente sociales que están tan intrínseca en nuestro ADN que pareciera natural el ser machistas porque sí.

Entonces, a la sociedad se le hace difícil ver a la mujer más allá de los roles impuestos que están fundamentado en la noción de género.

La buena noticia es que sí podemos cambiar esta realidad a través del estimulo: el estimo de la educación que le damos a nuestro cerebro para desarrollar una comprensión de los roles.

Yo en lo particular digo que soy una machista en rehabilitación porque aún digo cosas machistas como por ejemplo: 'wow ya sabes cocinar, ya te puedes casar', como si una mujer o un hombre se casa para ser sirviente de la pareja.

El prólogo del libro fue escrito por Mariángel Ruiz, ¿qué significa para ti esta colaboración y cómo surge su participación en el libro?

Para mí la colaboración de Mariángel Ruiz en el libro fue un gran espaldarazo. Estrenarme como autora y tener el apoyo de una persona que ya ha escrito un libro y que además se ha paseado por diferentes roles en su vida profesional, es un gran honor.

He seguido el trabajo de transformación de Mariángel, porque no solamente fue Miss Venezuela y primera finalista del Miss Universo en 2003, Mariángel también es activista de la educación, dirige una ONG en la que apoya a jóvenes en su educación.

El hecho de que trabaje en pro de la educación fue lo que me hizo conectar con ella. Además, en su momento fui invitada a su programa de radio y me encantaron sus preguntas acerca del tema del feminismo.

Y finalmente me sorprendió cuando leí su prólogo, que me hizo llorar, porque ella misma confiesa que no sabe si definirse como feminista o no... y les dejo esa incógnita para que lean el prólogo -bellísimo- y por supuesto el libro.

¿Cuánto tiempo te llevó escribir el libro y cómo puedes describir la experiencia?

Me tomó un año escribirlo. Se suponía que, de acuerdo al plan con la editorial, sería en menor tiempo, pero cuando entras al mundo de la escritura te das cuenta que estás dejando algo para toda la vida. Esto implica un arduo trabajo de coherencia.

Yo soy bastante perfeccionista, lo que me llevaba a que cada envió que me mandaban para corregir era sinónimo de volver a releer todo el texto completo.

A ello se sumó la pandemia y parte del libro lo tuve que hacer a distancia con mi editorial.

Pero finalmente fue una experiencia transformadora: la vida me demostró que en Venezuela es posible llevar este tipo de proyecto a pesar de lo complicado que es debido a la crisis que se vive en el país. Pero pude hacerlo y eso fue lo más bello que me llevo de esta experiencia.

De abogada a escritora, ¿cómo explicas este cambio?, ¿qué lección te dejó o deja el mundo del derecho?

La verdad es que nunca ejercí la carrera de Derecho. Yo siempre quise estudiar Estudios Internacionales, pero esa carrera no la ofrecían en mi ciudad (Maturín estado Monagas) y mi papá no me dejó estudiar en otra ciudad.

Sin embargo, tengo una maestría en hermenéutica bíblica, porque como comenté la religión juega un papel fundamental en la vida, tengo una maestría en sexología y tengo una maestría en coaching. Las tres maestrías tienen que ver con el ser y a ello le sumo lo que me dejó el Derecho: comprender que las leyes han influido muchísimo en el tema de los roles de géneros y de la falta de visibilidad de la mujer.

¿Hace cuánto tiempo fundaste la ONG El Reflejo de mi Interior? y como mujer, ¿qué retos suponen estar al frente de una organización?

Fundé El Reflejo de mi Interior a finales de 2016.

Como mujer suponen muchísimos retos. Ser mujer es una vulnerabilidad, pero ser mujer venezolana es doble vulnerabilidad porque es más complejo llevar una Asociación Civil sobre el tema de feminismo en un país tan machista como Venezuela.

También pasa que el feminismo es un tema tabú, pero esto ocurre porque realmente se desconoce la verdadera definición de la palabra feminismo.

¿Habrá un segundo libro?

Habrá un segundo libro porque es necesario seguir abordando este tema a profundidad.

Aún no hemos concretado fechas, pero el segundo libro estará enfocado en el tema de la energía, en por qué atraigo lo que atraigo, por qué me tocó nacer en este entorno, cómo cortar con creencias que no son operativas.

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