MIAMI.- Uber y Lyft han cambiado las reglas del servicio de taxis en el mundo. También su irrupción en el mercado ha generado toda clase de reacciones, desde franca hostilidad, hasta el favor de unos consumidores que han encontrado seguridad y comodidad, a diferencia de lo que a veces puede ser el servicio de los taxis tradicionales o amarillos.
Una aplicación para rescatar a los taxis
En el Condado Miami-Dade la plataforma de servicio compartido de transporte, como Uber y Lyft, fue legalizada en mayo de 2016. Antes, este servicio operó de manera ilegal, fue objeto de millonarias multas por parte de las autoridades y, al mismo tiempo, empezó a quitarles clientes a los taxistas tradicionales. El segmento de los jóvenes y los turistas se convirtieron en los mayores usuarios de esas nuevas plataformas tecnológicas. Y la gran pérdida para los taxis amarillos
En Europa ha habido fuertes enfrentamientos con Uber. Bruselas, sede de la Unión Europea, acaba de declarar que esas plataformas son un servicio de transporte y, por lo tanto, objeto de regulaciones por parte de los estados miembros de ese bloque de países.
Lo que es claro es que el servicio tradicional de transporte individual, con tarifas fijas y pago directo al conductor, se ha visto sobrepasado por las nuevas tecnologías de transporte compartido, que funcionan por oferta y demanda, ofrecen automóviles más modernos y, en muchos casos, mejores tarifas y servicio.
Las claves del servicio
Por lo tanto, hay tres puntos críticos para el servicio tradicional: seguridad, precios y comodidad.
Nekso es una empresa canadiense, nacida en 2013 en Toronto. Desde 2015 creó una aplicación digital que sirva como herramienta para que los conductores puedan competir en un mercado que ya no es el mismo desde la irrupción de plataformas como Uber.
“El objetivo es conectar pasajeros con conductores y las líneas de taxis tradicionales. Queremos competir en Latinoamérica con Uber. Nuestro plan de negocio es estar, en 2017, en nueve países de América Latina”, explicó Miguel Santana, el presidente de Nekso, la empresa que está desarrollando esa aplicación.
Por ahora, esta aplicación está funcionando en Venezuela, Ecuador, República Dominicana y Colombia. Es compatible con todos los teléfonos inteligentes. Cualquiera la puede bajar, pero los taxistas deben pertenecer a una empresa, gremio o cooperativa (depende de cómo se organizan en cada país) para que puedan ser aceptados como usuarios de la aplicación.
Esto significa que no hay posibilidad de que un taxista individual, o un conductor “pirata”, pueda hacer uso de esa aplicación sin estar afiliado a una organización específica, como lo indicó Santana.
Red de conductores
El usuario de Nekso puede tener una red de conductores preferidos, puede calificar el servicio, tiene la posibilidad de pagar de antemano con tarjeta de crédito (o en efectivo dentro del automóvil, al conductor directamente) y escoger si quiere ir en un taxi amarillo o un vehículo de lujo.
También podría escoger el precio del servicio aunque en América Latina y Europa son los gobiernos locales los que reglamentan las tarifas.
“Con la aplicación se crea una red de confianza, es decir, todos los conductores que me han llevado a un lugar y a los que le he dado buena calificación, hay también un club de fidelidad y beneficios para el usuario, es decir, descuentos en el servicio, cuando ese usuario refiere a otros”, precisó Santana.
Es importante señalar que los conductores, a su vez, pueden calificar a los usuarios. “Como pasajeros también hay rating y cantidad de servicio para darle tranquilidad al chofer”, añadió Santana.
Esta aplicación empezó a funcionar en forma el pasado mes de febrero de 2016. Hay estudios para entrar en Panamá y Chile. La competencia es muy dura y sin duda dependerá también de los gobiernos que haya igualdad de condiciones en la competencia que, por ahora, parece no favorecer a los taxis amarillos.
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