MIAMI.- Las acciones de Moderna protagonizaron una nueva escalada en la bolsa de Wall Street, alimentadas por las expectativas en torno a su vacuna experimental personalizada contra el cáncer y por las perspectivas financieras de la compañía biotecnológica para los próximos años.
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Moderna vuelve a dispararse en bolsa tras avances de su vacuna experimental contra el cáncer
Las acciones de la biotecnológica subieron 7,2% en una jornada, mientras crece el interés de los inversionistas por una terapia que ya mostró resultados positivos en un ensayo contra el melanoma
Los títulos de Moderna (NASDAQ:MRNA) subieron 7,2% el jueves 17 de septiembre, hasta 156,15 dólares, lo que representó su mayor avance porcentual en una sola sesión desde el 19 de agosto, según datos de Dow Jones Market Data citados por Barron's. En el último mes, la acción acumulaba un avance de alrededor de 17%, por encima del comportamiento del índice S&P 500.
El movimiento ocurre después de una fuerte revalorización registrada en agosto, cuando Moderna y Merck divulgaron resultados positivos de fase 3 de intismeran autogene, conocida anteriormente como mRNA-4157 o V940, una terapia experimental basada en ARN mensajero diseñada específicamente para las características del tumor de cada paciente.
De acuerdo con Merck y Moderna, el ensayo INTerpath-001 alcanzó tanto su objetivo principal de supervivencia libre de recurrencia como un objetivo secundario clave relacionado con la supervivencia libre de metástasis a distancia en pacientes con melanoma cutáneo en etapas IIB a IV completamente extirpado mediante cirugía.
Una vacuna diseñada para cada paciente
A diferencia de una vacuna convencional destinada a prevenir una enfermedad infecciosa, intismeran es una terapia individualizada de neoantígenos. Para producirla, los investigadores analizan una muestra del tumor del paciente e identifican mutaciones específicas que permiten diseñar una secuencia de ARN mensajero destinada a enseñar al sistema inmunitario a reconocer y combatir las células cancerosas.
Cada tratamiento puede codificar hasta 34 neoantígenos relacionados con las características particulares del tumor, según la información divulgada por Merck.
La terapia se está estudiando en combinación con Keytruda, nombre comercial de pembrolizumab, el medicamento de inmunoterapia contra el cáncer desarrollado por Merck.
Los resultados anunciados en agosto correspondieron a 1.137 pacientes con melanoma de alto riesgo que habían sido sometidos previamente a una resección completa del tumor. En un análisis intermedio, la combinación de intismeran y Keytruda mostró una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante frente al tratamiento únicamente con Keytruda. El estudio continuará para evaluar otros parámetros, entre ellos la supervivencia general.
Estos hallazgos se suman a resultados anteriores de fase 2b. Datos de seguimiento a cinco años presentados en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) mostraron que la combinación redujo en 49% el riesgo de recurrencia o muerte y en 59% el riesgo de metástasis a distancia o muerte frente a Keytruda administrado solo.
Más allá del melanoma
El interés de los inversionistas también responde al potencial de extender esta tecnología a otros tipos de cáncer.
Moderna y Merck mantienen actualmente nueve ensayos clínicos de fases 2 y 3 dentro del programa INTerpath, que estudia intismeran en distintos tipos y etapas de tumores. Entre ellos se encuentran el melanoma, el cáncer de pulmón de células no pequeñas, el cáncer de vejiga y el carcinoma de células renales.
El presidente de Moderna, Stephen Hoge, destacó esta semana que la compañía mantiene una amplia agenda de investigación con Merck y varios estudios de fase 3 en marcha, según Barron's. El ejecutivo también aseguró que Moderna continúa encaminada hacia su objetivo de alcanzar el equilibrio de caja en 2028, apoyada por el crecimiento de sus ingresos y la expansión de su cartera de productos.
La compañía, que antes de la pandemia de COVID-19 no tenía ningún producto aprobado, cuenta ahora con cinco, según Hoge. Su plataforma de ARN mensajero alcanzó notoriedad mundial con Spikevax, su vacuna contra el COVID-19, pero Moderna intenta desde entonces demostrar que la tecnología puede tener aplicaciones comerciales mucho más amplias.
Wall Street apuesta por el potencial oncológico
El reciente comportamiento de la acción muestra que buena parte de la atención del mercado se concentra específicamente en el programa oncológico de Moderna. Otra publicación financiera reportó el 17 de septiembre que el repunte se producía sin que ese día hubiera un nuevo resultado clínico, anuncio corporativo o mejora de recomendación por parte de analistas que justificara por sí solo el movimiento.
Esa fuente también destacó que BioNTech, otra de las compañías que investiga vacunas personalizadas contra el cáncer mediante ARN mensajero, registraba un avance mucho menor, lo que apuntaba a que los inversionistas estaban reaccionando particularmente al programa desarrollado por Moderna y Merck y no a una subida generalizada de las compañías que trabajan con esta tecnología.
Pese al entusiasmo de Wall Street, intismeran continúa siendo un tratamiento experimental y todavía no cuenta con aprobación regulatoria. Moderna y Merck indicaron que presentarán los datos del estudio de fase 3 en una reunión médica internacional y que discutirán con las autoridades regulatorias posibles solicitudes para la combinación con Keytruda.
El avance bursátil refleja así una apuesta por lo que podría convertirse en una de las aplicaciones más relevantes del ARN mensajero después de las vacunas contra enfermedades infecciosas: utilizar una terapia fabricada a partir de las características genéticas del tumor de cada paciente para ayudar al sistema inmunitario a combatir el cáncer.
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FUENTE: Barron's / 24/7 Wall St.
