WASHINGTON. -Para conmemorar las históricas manifestaciones de hace un año, cuando miles de personas tomaron las calles en Cuba bajo el grito de "Libertad" y "Tenemos hambre” la organización Cuban Freedom March se dio cita ante el monumento a Washington en la capital norteamericana para exigir cambios en la isla que pasen por el respeto a los derechos humanos y la transición democrática.
Un nudo gordiano llamado Cuba
“Nos enfocamos en dejarle saber a la gente de la opresión que se sufre en Cuba", según su director Alian Collazo.
Por su parte, el director ejecutivo del centro para Una Cuba Libre, John Suarez, dijo que le están pidiendo a la administración del presidente Joe Biden y a todas las democracias coherencia para que haya solidaridad con el pueblo cubano, no con la dictadura.
“Desde el año 2000, Estados Unidos es uno de los vendedores más grandes de productos agrícolas a Cuba, pero el monopolio de las ganancias lo tiene el régimen cubano, no hay cubanos que puedan importar de manera independiente”, según Suarez.
La administración del presidente Joe Biden anunció recientemente el levantamiento en el límite de remesas familiares de $1.000 por trimestre y que apoyará las remesas de donaciones a los empresarios cubanos, con el objetivo de empoderar a las familias y a la clase empresarial independiente. Así mismo abrir nuevamente los viajes de turismo hacia la isla.
Estas medidas fueron rechazadas por un sector de la comunidad cubana.
El Senador demócrata por New Jersey, Robert Menéndez, en comunicación escrita para Diario Las Américas, confirmó su desacuerdo al respecto.
“Mientras el régimen de Díaz-Canel continúa su persecución despiadada de innumerables cubanos de todos los ámbitos de la vida por su participación en el levantamiento a favor de la democracia del año pasado, este anuncio corre el riesgo de enviar el mensaje equivocado a las personas equivocadas, en el momento equivocado y para todas las razones equivocadas”.
Así mismo se ha mostrado en desacuerdo con la decisión de la Casa Blanca de empezar a permitir viajes grupales a Cuba a través de visitas similares al turismo.
Sin embargo, agradeció la noticia de que la administración está reiniciando el programa Parole de Reunificación Familiar Cubana, para fortalecer los lazos entre las familias cubanas en la isla y en Estados Unidos.
El problema, según Erick Langer, profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, es que Cuba representa un nudo gordiano y Estados Unidos no tiene la espada para cortarlo porque no hay consenso sobre cómo proceder.
“Las sanciones políticas hacia Cuba no han producido ningún cambio hacia la democracia y solo han hecho sufrir al pueblo”, constató.
Si bien para Langer el presidente Joe Biden está siguiendo más o menos las mismas políticas del expresidente Barack Obama en el sentido de que todos los países son iguales y soberanos, las protestas en la isla han demostrado que no se puede tapar el sol con un dedo pues han puesto de manifiesto cómo la base de la sociedad está experimentando un hartazgo con el actual sistema político y sus dirigentes.
“La participación de una mayoría de afrodescendientes en las demostraciones ha provocado más miedo en el régimen cubano y por eso, hemos visto cómo la represión y las sentencias han sido más fuertes”, dijo.
Langer se pregunta: "¿Cómo empoderar a los más pobres en Cuba?"
“El Senador Menéndez tiene razón hasta cierto punto al oponerse a una distensión en la política sancionatoria que ha introducido la administración del presidente Biden, pero es que el tema es como salir de este círculo vicioso. La misma situación podría aplicar a Vietnam, China o Corea del Norte donde los regímenes totalitarios siguen aferrados al poder”, según dijo el catedrático en conversación con este Diario.
En todo caso, se esperan que las voces de la disidencia cubana se sigan manifestando, tanto dentro como fuera de Cuba porque como los mismos activistas aseguraron, la lucha es hasta que se dé el cambio en Cuba que todos desean, cueste lo que cueste.
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