La paternidad ha estado llena de momentos entrañables y felices para Gianluca Vacchi y Sharon Fonseca. Pero la pareja también ha enfrentado un duro reto con su bebé, Blu Jerusalema, pues desde que la bebé nació fue diagnosticada con paladar hendido, una afección que los amorosos padres dieron a conocer al público meses después del nacimiento de la pequeña.
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"Un dolor gigante": Gianluca Vacchi sobre el duro trance que vivió con su hija
Blu Jerusalema, a su corta edad, fue sometida a un proceso quirúrgico y el proceso no solo fue duro para ella sino para Gianluca Vacchi y Sharon Fonseca. Fue en el mes de abril cuando se realizó el procedimiento y la pequeña pudo recuperarse por completo gracias a los cuidados de sus padres.
Ya transcurrieron unos meses desde que ocurrió la cirugía de la niña y recientemente su padre, en medio de sus vacaciones de verano por las costas italianas junto a Sharon Fonseca, el excéntrico y millonario italiano reflexionó al respecto y contó cómo ha sido la experiencia y los aprendizajes que obtuvo.
En primer lugar, Gianluca Vacchi admitió que fue muy duro enterarse de la condición de Blu Jerusalema, pero que es algo que le ha traído importantes lecciones. “Yo siempre digo que ella nos dio una clase de vida , de coraje, y de valentía… Porque ella inconscientemente se enfrentó a esta cosa que vivimos de una manera impresionante”, dijo.
Durante una entrevista para “Univision Famosos”, el prometido de la modelo Sharon Fonseca explicó que, aunque Blu Jerusalema, difícilmente tendrá algún recuerdo de esta situación, para él y su pareja todo quedará en sus memorias. “Los niños se olvidan de las cosas y no se dan cuenta, pero… ella no lloró un segundo y yo me acuerdo cuando me la dieron en mis brazos después de la cirugía, para mí fue algo impresionante”, aseguró.
“Tú la ves y quieres como sacarle el dolor y sentirlo todo en tu cuerpo, y no lo puedes hacer, y eso te da una sensación de impotencia”, contó el DJ, y actualmente luego de la recuperación total de la bebé, apuntó que la lección aprendida redunda en agradecimiento y valorar la salud.
“Yo soy agradecido porque vivir una experiencia así te da un dolor gigante, pero también te hace valorar más lo que significa tener un hijo con salud”, comentó. Incluso reconoció que ha cambiado la forma en la que reacciona a las nuevas paternidades de sus seres queridos. “Ahora cuando nace un hijo a un amigo mío, no le pido (pregunto) de cual color tiene los ojos, o cómo se va a llamar, o cuánto pesa, sino que le pido (pregunto) si es sano y eso es muy importante”, dijo.
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FUENTE: Con información de varios medios.
