MIAMI.- SERGIO OTÁLORA / DLA
Crist y Scott: últimos minutos de la agria batalla por el voto latino y de indecisos
MIAMI.- A pocas horas de la elección hay un empate técnico entre las dos candidaturas por la gobernación de la Florida. Los dos candidatos esperan que sus bases se movilicen para derrotar la abstención
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@sergiootalora
A pesar de los millones de dólares invertidos en propaganda, una gran parte de ella negativa, las últimas encuestas muestran un empate técnico entre el republicano Rick Scott y el demócrata Charlie Crist en la contienda que libran por la gobernación del estado.
El fiel de la balanza lo inclinarán hacia una u otra opción tanto los hispanos que salgan a votar, 14% del electorado, como los indecisos, que representan un 9%.
Estos últimos días de campaña han sido muy intensos para las dos candidaturas. El gobernador, este domingo estuvo acompañado por Jeb Bush, una figura republicana moderada muy querida dentro de la comunidad hispana. Y el exgobernador Crist tuvo como compañero de discursos al vicepresidente Joe Biden, quien sacó a relucir su simpatía y desparpajo también para cortejar el voto latino.
Cuba
El tema de Cuba, del cual muy poco puede hacer un gobernador desde Tallahassee, se ha convertido en tópico importante de campaña, sobre todo cuando se habla del embargo, punto en el que los dos candidatos tienen perspectivas disímiles. Se sabe muy bien que cualquier decisión al respecto se toma en Washington, no en el Congreso estatal.
Pero el debate es tan fuerte, y divide tanto a la comunidad cubana del sur de la Florida, que siempre se ha aprovechado para obtener réditos políticos, tanto para republicanos como para demócratas. Y en esta campaña, Charlie Crist llegó a sugerir que viajaría a la isla como un gesto de apertura, al tiempo que su oponente insistió en que no se le podía hacer el más mínimo guiño a una dictadura regentada por los hermanos Castro, a quienes Scott y López-Cantera han calificado de "terroristas".
Voto anticipado
El voto temprano ha sido considerado clave para las dos campañas. Los republicanos han hecho un gran esfuerzo para movilizar a su gente a las urnas. Los demócratas también han recorrido varias zonas del estado para motivar sobre todo a los hispanos a votar. Las dos candidaturas saben que una baja participación puede ir en su contra.
De todas maneras ya se contabilizaron 174.000 boletas de ausentes y, según Carolina López, vocera del Departamento de Elecciones del Condado Miami-Dade, comparado con 2010, hubo 20.000 votos más, enviados por correo. E incluso la inscripción, este año, subió de manera sustancial para el Partido Demócrata y para los independientes.
Por esa razón, la franja independiente o indecisa es objetivo de las dos campañas, porque ahí se puede definir la elección.
Los tres debates entre los candidatos a la gobernación han sido clave para hablarles a esos votantes que hasta último momento no tienen claro cómo votar. Pero como siempre ha sucedido, para estas elecciones de mitad de período presidencial, la abstención podría ser un factor preocupante.
Talante
Crist ha tratado de manejar un perfil menos negativo en su campaña mientras que Scott ha parecido acoger el principio de que la mejor defensa es el ataque. Así lo hizo en los tres debates; en el último de ellos Crist fue más a la ofensiva y obligó a Scott a salirse del libreto.
La campaña del gobernador ha sido muy disciplinada en su mensaje y en su estrategia. A principios de 2014 Crist le llevaba a la campaña republicana 10 puntos, y su mayor activo era la supuesta capacidad del exgobernador para conectarse con su electorado y, por el contrario, la gran debilidad del gobernador en ejercicio era su frialdad e incapacidad para tener empatía con la gente, y su aparente distancia de las necesidades del ciudadano de a pie.
Pero su campaña reaccionó y lo fue posicionando como alguien preocupado por la clase media, por los pequeños negocios y, sobre todo, por las necesidades de los más vulnerables . El Congreso Estatal le dio un empuje importante al aprobar el acceso a la matrícula estatal por parte de los estudiantes indocumentados, los llamados "dreamers".
"La gran meta de los republicanos es movilizar a su base en el centro y norte de la Florida, y tratar de equilibrar o ganar el voto hispano", indicó Fernand Amandi, gerente asociado de Bendixen & Amandi, empresa encuestadora del sur de la Florida. Según este encuestador, para los demócratas el gran desafìo es movilizar a la coalición afroamericana y latina, y lograr los mismos niveles de asistencia a las urnas de esas comunidades logrados por Barack Obama.
La campaña de Crist dio por descontado el apoyo de las comunidades afroamericanas e hispana y tal vez por eso duró un buen trecho de su campaña sin ser tan agresivo con ese sector de la población, mientras su oponente dedicaba grandes recursos a conquistarla. Por otra parte, la campaña negativa de Scott, la manera como han explotado los cambios de partido del exgobernador y su idea de viajar a Cuba, minaron la ventaja holgada que tenía Crist hasta el mes de abril, cuando las tendencias cambiaron.
Elección apretada
Se cree que esta elección se ganará por menos de 100.000 votos. En 2012 el voto hispanos fue el 14% de la votación, porcentaje que para Lissette Ocampo, vocera de Latino Victory, es muy importante: "La Florida es el tercer estado del país con mayor voto hispano", indicó.
De acuerdo con Carolina López ha habido una participación más alta en esta contienda electoral. 291.000 personas ya depositaron su sufragio, es decir, 22% del potencial electoral del condado Miami-Dade.
Sin embargo, Amandi cree que la participación no superará el 52% en el estado de Florida. Y esto puede afectar, sobre todo, a los demócratas, "ellos tienden a no salir a votar", subrayó.
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