MIAMI.- Por primera vez en la historia de Estados Unidos un expresidente es acusado formalmente por un fiscal. Donald Trump, el presidente número 45 de la nación, comparece ante el Tribunal Federal en Miami para escuchar los 37 cargos que se le imputan, por supuesta obstrucción a la investigación de FBI y el Gran Jurado, ocultación y retención de documentos clasificados.
¿De qué acusan a Trump?
Trump ha negado cada una de las acusaciones y asegura que se defenderá, pero según la imputación del fiscal Jack Smith, el 30 de marzo, el Buró Federal de Investigaciones -FBI, por sus siglas en inglés- abrió una investigación contra el exmandatario por retener documentación clasificada en Mar-a-Lago, Palm Beach, que además de ser la residencia de Trump es un gran club de golf.
Al mes siguiente, un Gran Jurado comenzó a investigar al exmandatario y solicitó que devolviera los documentos clasificados.
El fiscal plantea que Trump "deliberadamente ocultó los documentos" y "ordenó a su ayudante Waltine Nauta esconder algunas cajas de documentos para que ni su propio abogado supiera de su existencia".
La acusación reconoce que el exmandatario tenía derecho legal a acceder a los documentos más secretos de la nación, donde se incluye información sobre la defensa nacional e información de las agencias de inteligencias.
Pero la acsuación también plantea que Trump no estaba autorizado a trasladar dichos papeles a su residencia en Mar-a-lago cuando dejó la Casa Blanca en enero de 2021". “Trump no estaba autorizado a poseer o retener los documentos clasificados”, establece la acusación.
Algo que llama la atención en la acusación es que los documentos clasificados como secretos se encontraban sin la debida custodia. “Trump colocó varias cajas en salones, baños, espacios de oficinas”, asegura el informae del fiscal.
Es oportuno aclarar que según la orden ejecutiva 13526 de diciembre de 2009, se considera información TOP SECRET y SECRET aquella cuya divulgación no autorizada cause daño excepcionalmente grave a la seguridad nacional.
Entre los documentos que Trump guardó en cajas había información sobre defensa y la capacidad armamentista de EEUU y otros países, programas nucleares de EEUU y potenciales vulnerabilidades de EEUU y sus aliados en caso de ataque. “Desvelar sin autorización el contenido de esos documentos podría poner en riesgo la seguridad nacional y las relaciones con países extranjeros, la seguridad de militares estadounidenses, recursos humanos y expondría los métodos de recolección de información utilizados por la inteligencia”.
La acusación sostiene que, en julio de 2021, en una conversación grabada con un publicista y escritor en el Trump National Golf Club in Bedminster, Nueva Jersey, el expresidente mostró y describió un plan de ataque, que según reconoció estaba preparado por él. “El propio Trump dijo a las personas ahí reunidas que se trataba de información confidencial y secreta”.
Acorde con el informe, el propio exmandatario sostuvo que pudo haber desclasificado dichos documentos: “Ahora, no puedo sabes, aún estos son secretos”.
Al mes siguiente, en el mismo lugar, Trump mostró supuestamente un mapa secreto a un representante de su Comité de Acción Política. Una persona que no estaba autorizada a acceder a información secreta. El documento tenía que ver con una operación militar. Es esta ocasión el exmandatario volvió a reconocer que no debía estar mostrando esos documentos.
La acusación alega que el 7 de diciembre de 2021, Nauta encontró el contenido de varias cajas de documentos diseminados por el suelo de la habitación donde se almacenaba, incluidos documentos marcados como SECRET/REL TO USA, FVEY, que significa que son documentos que solo podía leer miembros de la inteligencia aliada, Australia, Canadá, Nueva Zelandia, el Reino Unido y EEUU.
Nauta envió un texto con una foto a un empleado de Trump donde decía: “Abrí la puerta y me encontré esto”.
El 11 de mayo de 2022 el Gran Jurado exigió la devolución de los documentos clasificados que se encontraba en Mar-a-Lago.
La fiscalía federal acusa Trump de mentir al FBI y al Gran Jurado porque cuando entregó los documentos, no los entregó todos. "Ordenó a Nauta que escondiera unas cajas".
Cuando el FBI fue a la residencia de Trump para recopilar los documentos recibieron tres docenas y una declaración jurada firmada por los abogados del expresidente donde certificaban que habían cumplido con la petición del Gran Jurado.
Según la acusación, "las cámaras de vigilancias de Mar-a-lago mostraron el movimiento que hubo de cajas".
Por ello, a pesar de Trump sostener que había entregado los papeles, cuando el FBI ejecutó la orden de registro autorizada el fiscal, encontró 102 documentos clasificados. De los 27 que estaban en la oficina del exmandatario, 6 tenían el sello de TOP SECRET, 36 SECRET, y 28 clasificados como confidenciales.
En otra habitación, que servía de almacén, el FBI encontró 75 documentos, de ellos 11 clasificados como TOP SECRET, 36 SECRET, 28 confidenciales.
El martes 13 de junio, a las 3.00 pm el expediente Trump y su ayudante Nauta, quien también está acusado, deberá comparecer en la Corte Federal de Miami. En la sala durante la comparecencia no se permitirá fotografías, ni que los miembros de la prensa usen sus dispositivos electrónicos.
Trump enfrenta 37 cargos relacionados con el mal manejos de documentos clasificados, incluidos 31 cargos en virtud del estatuto de la Ley de Espionaje, al retener de manera deliberada información relacionada con la defensa nacional. Además, de los cargos de obstrucción a la justicia y hacer declaraciones falsas.
Se espera que ambos se declaren inocentes y que más tarde se anuncie la fecha de un juicio cuando el expresidente Trump responda formalmente a cada una de las acusaciones.
cmenendez@diariolasamericas.com
@menendezpryce
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