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FLORIDA

¿Debería existir un debate en las aulas sobre razas e historia?

 Las nuevas pautas impuestas por la Autoridad Estatal de Educación de Florida sobre las formas de enseñar Historia en las escuelas públicas levantan polémica 
Por CÉSAR MENÉNDEZ

MIAMI. - La gran preocupación de los conservadores de Florida es dar la batalla en el terreno ideológico, que consideran tomado por las teorías del pensamiento liberal. Por ello, el gobernador Ron De Santis ha apoyado o liderado diferentes iniciativas legales e ideológicas encaminadas a ocupar posiciones en un escenario que, según considera, habían cedido a sus adversarios políticos.

Así vemos que en la última sección legislativa del Congreso de Florida emanan leyes en el sector educativo para obstaculizar con barreras legales la influencia ideológica, por ejemplo, de China en universidades del estado a través del Instituto Confucio, y exigen transparencia a los viajes de investigadores y profesores universitarios al país asiático. O recientemente, el apoyo de DeSantis a las nuevas pautas educativas exigidas por la Autoridad Estatal de Educación de Florida en los programas de Historia, donde se prohíbe enseñar desde la óptica de la Teoría Crítica de la Raza. Ésta sostiene que el racismo no es producto del prejuicio, sino que está arraigado en la sociedad estadounidense y sus sistemas legales, con el fin de defender la supremacía de las personas blancas, siendo por tanto un problema sistémico cuya solución es el cambio del propio sistema.

La nueva norma para los programas o currículos educativos del estado también prohíbe a las Juntas Escolares de distritos utilizar materiales del Proyecto 1619, que busca interpretar la historia estadounidense completamente a través del prisma de la raza y el conflicto racial. Incluso sostiene que la fundación de EEUU comienza en 1619, desde la llegada de los primeros esclavos a esta tierra.

“Creo que hacen que la gente se considere a sí misma más como un miembro de una raza en particular, en función del color de la piel, en lugar de centrarse en su papel como ciudadanos y en su desenvolvimiento social y la metas que están tratando de lograr en la vida”, afirmó el gobernador.

El debate

Para arrojar luz a todo esto DIARIO LAS AMERICAS conversó con Karla Hernández, presidenta del Sindicato de Maestros de Miami-Dade, y Fernando Godo en calidad de historiador y estudioso del sistema educativo estadounidense.

“Yo creo que las nuevas pautas son innecesarias. Aquí en este estado nunca se ha enseñado Teoría Crítica de la Raza, TCR. Me parece que se está politizando lo que está pasando en nuestras aulas”, opina la presidenta de los sindicatos. Hernández considera que los políticos están utilizando “a nuestros niños como herramientas para distraernos de los temas actuales. No existe en el curriculum del estado la TCR”, insistió.

No obstante, Hernández sostuvo que “es importante que todas las personas tengan pensamiento crítico para tener éxito en el futuro. Hay que mirar al pasado para extraer sus lecciones y de esa forma evitar fracasos en el futuro”, admitió.

Como ejemplo, Hernández señaló que “en Miami se habla mucho acerca del comunismo porque es importante saber cuáles son los fallos de ese sistema que causó que tantas personas vinieran a esta comunidad y por qué ese tipo de gobierno no funciona. Abordando los temas es como nos damos cuenta de las realidades específicas, sobre todo cuando existen personas que no lo han vivido”, apuntó la educadora.

“Así también podemos abordar el tema de cuando en 1980, tras la llegada masiva de cubanos desde el puerto de Mariel, se implementó en Miami la ley English Only, que los discriminaba. Estas leyes fueron abolidas en 1990. Son situaciones que han pasado. No podemos avergonzarnos de nuestra historia. Si no aprendemos de ella como nación, no podemos seguir superándonos”.

A modo de conclusión, Hernandez afirmó: “queremos que exista un curriculum honesto y completo con todos los recursos necesarios para que los niños se formen su propio criterio”.

Del otro lado

Godo coincidió en que la historia debe ser abordada desde diferentes ángulos y los problemas sociales deben ser discutidos en las aulas. “Existe un problema creado en los últimos tiempos. Hay un montón de muchachos en las escuelas y en las universidades que son víctimas de la manipulación. Desde luego, en la sociedad hubo abusos contra los afroamericanos, pero después de la Ley de los Derechos Civiles, la sociedad avanzó en un sentido diametralmente opuesto, lo que permitió que afroamericanos llegaran a senadores, congresistas y [ en el aspecto económico], a millonarios. La esencia es que haya conversaciones francas en las escuelas y eso no podía ser desde prisma del Proyecto 1619, que en Miami-Dade se llamó H9”, subrayó.

“Yo he estudiado los programas de historia que se imparten en las escuelas. Muchos de los argumentos que se utilizan son falsos, omiten hechos o manipulan el lenguaje. Hay un programa que se llama Pobreza Sureña. Sureños es un eufemismo para evitar decir demócratas, porque en todos los estados del sur los gobernadores y los jueces eran demócratas. Entonces, al usar el término sureño en las escuelas, los niños concluyen que los republicanos eran los racistas”.

“No estoy en contra de que se debatan los temas históricos siempre que sea un debate real. Hay dos escritores afroamericanos, Thomas Sowell y Walter Willians, que han analizado y estudiado el tema desde su propia óptica y Williams sostiene que es hora de tener conversaciones francas, pero los temas van a ser un poco incómodos para los afroamericanos”.

“En el documento H9 aparece el término de sistémico e institucional cuando habla de racismo. Se refiere a que las instituciones son racistas y que las leyes son racistas. Sin embargo, no hay ningún lugar en EEUU donde existan leyes de carácter racista. A no ser que nos estemos refiriendo a las leyes de discriminación positiva”.

“Y si se habla de sistémico, entonces lo que significa es que la gente es inherentemente racista”, advirtió el historiador. “La TCR viene a decir que todas las personas con piel blanca son inherentemente racistas, que son culpables y que tienen que pedir perdón y aceptar ciertas reparaciones a las otras razas. Algo muy absurdo, cuando la mayoría estadounidense votó por un presidente negro hace tan pocos años".

“La TCR es una gran manipulación, si vamos a hablar en las aulas francamente de lo que fue el racismo aquí en EEUU, el partido demócrata tendría que pedir perdón”, opinó Godo.

“De cualquier manera, el problema existe, porque está en las mentes muy manipuladas de las personas. Entonces, hay que abordarlo con naturalidad, debemos tener la discusión y, como decía Williams, puede que no les guste a los instigadores de teorías falsas, ya que abordarlo nos conduciría a hablar de la responsabilidad [que deben tener como cualquier ciudadano] los afroamericanos con la familia, la comunidad y el país”, concluyó.

@MenendezPryce

cmenendez@diariolasamericas.com

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