MIAMI.-SERGIO OTÁLORA
“El negocio de empacar maletas es el más malo que existe en el aeropuerto”
La firma proveedora de servicios en MIA asegura que iniciaría pleito legal contra Miami-Dade si se ve obligada a salir del aeropuerto
@sergiootalora
Que la Comisión del Condado Miami-Dade haya ratificado el veto del alcalde Carlos Giménez a la propuesta del comisionado Juan Carlos Zapata de reglamentar, para todos los proveedores, el uso de plásticos para embalar maletas en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), no significa que el conflicto se haya resuelto.
El gran perdedor, Radamés Villalón, gerente de Safe Wrap –la empresa que presta el servicio de plastificar equipaje en razón de un contrato concedido por el Condado en 2013 - en entrevista para DIARIO LAS AMÉRICAS, insitió en que “voy a meter una demanda si me voy del aeropuerto…claro, yo tengo grandes pérdidas. Le he pagado al aeropuerto 22.8 millones de dólares y no he ganado un centavo”.
Ante esa posibilidad, Giménez tuvo un tono conciliador: “En vez de pelear vamos a cooperar y vamos a beneficiar a los residentes, en lugar de amenazar con demandas”. Añadió que habría la posibilidad de renegociar el contrato, pero después de revisar los libros de esa empresa y hacer una auditoría.
Por su parte, Villalón dijo que dejará que sus socios puedan llegar a un acuerdo con el Condado, pero él no negociará de manera directa. Su argumento es que “le di mi palabra a los comisionados que no iba [a la Comisión] a una negociación. Además, el contrato dice que no se puede renegociar, pero la Comisión puede cambiar eso”.
Incluso, lanzó al aire una fórmula que él consideraría ideal, en la medida en que los dos problemas que lo tienen al borde de salir del aeropuerto es la competencia en las afueras del mismo (vale muchos menos embalar una maleta en la calle, que en el interior del terminal aéreo) y que esos pequeños negocios no utilicen el plástico autorizado por la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA). “La única manera de estar en el aeropuerto es si se hace una negociación con el Condado y con el MIA en una especie de sociedad de riesgo compartido. De esa manera se podría bajar el precio de la empacada de una maleta dentro del aeropuerto, tienes contento al consumidor y haces más difícil la competencia de la calle”.
Pero por el momento, el gerente de Safe Wrap no tiene la menor duda de que su negocio “es el más malo que existe en el aeropuerto”.
Las versiones
Después de una rápida votación, en la que dos comisionados (Rebeca Sosa y Bruno Barreiro) cambiaron de opinión y evitaron que se pudiera revocar el veto de Giménez, el director del MIA, Emilio González, reiteró que tanto las empresas que forran maletas afuera como dentro del aeropuerto “seguirán trabajando con el mismo material. El Departamento de Seguridad Interior nos ha dicho que no importa de qué proveedor viene el plástico. Ellos [Safe Wrap] tienen que cumplir con ciertos reglamentos porque se encuentran dentro del aeropuerto. Y yo no puedo imponerle regulaciones a alguien que esté fuera del MIA”, advirtió.
Villalón reiteró que la diferencia de plásticos traba el sistema de manejo de equipajes y complica la situación para los inspectores de la TSA. Sacó a colación un informe que el mismo MIA realizó en el mes de julio del presente año en el que se dice que, por ejemplo, “al usar el sistema de embalaje del proveedor del aeropuerto [Safe Wrap] se ofrece una empacada fuerte y consistente que asegura la maleta y no ofrece ningún posible obstrucción del sistema de transporte de equipaje [BHS, por sus siglas en inglés]. El otro tipo de empaque, utilizado por proveedores localizados fuera del aeropuerto, (tienen) un empacado muy inconsistente. En su gran mayoría no cubrió toda la superficie de la maleta, a menudo se desprendió y a veces el plástico quedo colgando del equipaje”.
Pero hay un aparte del informe que les da la razón tanto al director del aeropuerto, Emilio González, y a Villalón. En entrevistas realizadas a los encargados del mantenimiento de los sistemas de transporte de los terminales Sur y Norte, ellos dijeron, primero, que no había diferencia sustancial entre el material plástico utilizado por el proveedor del aeropuerto y por el de la calle.
Pero a renglón seguido, el mismo informe explica que “en razón de la inconsistencia en el empaque [realizado por las empresas que prestan el servicio de forrado fuera del MIA] los dos encargados de mantenimiento de los terminales “creen que hay una gran posibilidad para la paralización del sistema”. Y especificaron que hay atascamientos una o dos veces a la semana por el plástico que queda enredado en las cintas de transporte de las maletas.
Porcentajes
De acuerdo con cifras de Safe Wrap entre un 3 y 4% del equipaje que llega al MIA se plastifica. Eso significa 1 millón 200 mil maletas al año forradas por las empresas localizadas en el interior y exterior del aeropuerto.
“Cuando empezamos llegaban 700 maletas al día. Hoy son 2.000. Y la TSA abre más equipaje en la parte de atrás de las que vienen de nosotros. A los inspectores se les ha triplicado el trabajo y van a tener que traer más”, puntualizó Villalón.
Sin embargo, ya el alcalde, con su triunfo del pasado martes, fue determinante después de que la Comisión sepultara la propuesta del comisionado Zapata: “El aeropuerto operará de manera más eficiente. Y no vamos a ser la policía de plásticos”.
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