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ENTREVISTA

Karla Bacigalupo: la elegancia y determinación de Perú rumbo al Miss Universo

“La belleza que más debe primar siempre es la confianza y la gratitud. Eso es lo que hace a las personas verdaderamente bellas.”

Por CARLOS ARMANDO CABRERA
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Miami – Desde los estudios de Diario Las Américas en Miami, una joven que porta con orgullo los colores rojo y blanco de su país, Karla Bacigalupo, representante oficial de Miss Universe Perú, nos acompañó en exclusiva para conversar sobre su preparación rumbo al Miss Universo 2025, sus sueños y la gran responsabilidad que asume al alzar la voz del talento y la identidad peruana ante el mundo.

A continuación, compartimos la entrevista, pensada para explorar no solo su preparación para el certamen internacional, sino también su visión de liderazgo, cultura, valores y propósito. Karla se define como una mujer que, desde ya, es una ganadora: no solo representa la belleza de una nación, sino también la fuerza de quien a pesar de ser madre sigue sonando en grande, trabaja con pasión y compromiso.

Sobre su preparación

¿Cómo ha sido tu preparación para este certamen internacional?

Es una responsabilidad. Ha sido la primera experiencia a nivel nacional en la cual yo pude no solo participar, sino ganar, y la preparación ha sido bastante ardua. Yo soy una persona muy disciplinada y he tratado de absorber como una esponja todos los conocimientos, todo lo que he podido, hacia un amor por mi país, con un gusto por entender realmente lo que busca esta industria: una mujer bella en todos los sentidos, 360, completa, responsable, con una mirada social.

Viajar por el Perú es una bendición, ir por todos lados para poder conocer qué es realmente lo que necesita mi país, las mujeres… La disciplina física también ha sido una de las partes más complicadas. Me he tenido que adaptar lo más rápido posible, y la organización de Miss Perú ha sido clave para esto, porque sin ellos no habría tenido la evolución que yo siento, ni las ganas que tengo de ir a representarlos ya en dos semanas.

¿Cuál ha sido el mayor desafío durante tu entrenamiento?

Ha habido varios desafíos. Yo vivía en Los Ángeles, me mudé hace 6 años de Perú a Los Ángeles para estudiar actuación y producción, y cuando gané el Miss Perú fue necesario reacomodar mi vida de una manera muy rápida porque ya tocaba mudarse, regresar a la casa de mis padres y volver a generar una rutina. Eso, al inicio, fue algo a lo que tuve que adaptarme muy rápido, pero lo pude manejar muy bien.

¿Qué rutina diaria sigues para mantenerte enfocada y lista para el concurso?

La agenda de las reinas es bastante apretada. Muchas veces empezamos con clases desde temprano: puede ser automaquillaje, peinado, pasarela, o deporte. Luego tienes conferencias de prensa, cumplir con proveedores, siempre tienes un espacio para almorzar y recargar energías, y después sigues con más actividades.

Hay muchos cambios de ropa, viajes, citas con diseñadores para todo el ajuar que se viene para el Miss Universo. A veces faltan cosas y tienes que mandar a arreglar detalles. Así es hasta la noche, cuando hay eventos.

Es importante tener una agenda social que te permita alcanzar la visión y misión que tienes como miss, que en mi caso es educación e inteligencia emocional a través del arte.

También, si buscas exposición en medios, tienes que aprovechar para salir. Así son casi todos mis días.

Es una escuela de todo, donde uno aprende, se nutre, crece y evoluciona. Es muy bonito porque no solo soy yo; somos muchas mujeres representantes de nuestros países que estamos constantemente superándonos y sorprendiéndonos de todo lo que podemos aportar a la mesa para construir una mejor sociedad, y para comunicar de una manera bonita y efectiva."

¿Hay alguien que haya sido un gran apoyo en este proceso?

Hay muchas personas que forman parte de este camino. Yo creo que uno es lo que su círculo cercano es. Empezando por lo más cercano: mi familia, mis padres y mi esposo son los pilares de mi tranquilidad, el refuerzo que me dice que voy por buen camino, que estoy haciendo las cosas bien, y que me ayudan a mantener la calma.

Por otro lado, la organización de Miss Perú es excelente; es un equipo de profesionales que se encargan de guiarme, de darme la mano y de enseñarme mucho. Son un grupo de siete personas que están constantemente conmigo. Jesica Newton y Kasandra son quienes se encargan de todo. Yo creo que ellos son los más clave en mi preparación.

Motivación y valores

¿Qué significa para ti representar a Perú en el extranjero?

Las mujeres peruanas estamos mostrándole al mundo, con el ejemplo, que somos muy buenas trabajadoras, excelentes comunicadoras y que es un gusto trabajar con una peruana. Siempre quiero dejar claro que las peruanas somos inolvidables.

El Perú se merece muchas cosas; somos un país con un corazón muy abierto, siempre dispuesto a colaborar. En este momento estamos pasando por una coyuntura política bastante complicada.

Mi viaje a Miami y las conferencias de prensa que estoy haciendo hasta hoy también son para representar a un país que atraviesa una crisis, con sentimientos encontrados. Acabamos de tener la vacancia de la presidenta, hay marchas en estos momentos… No es solo un gusto o una aspiración la corona, es algo más profundo: ser embajadora de mi país y asumir la responsabilidad de comunicar, de convocar a la unión y de informar de la mejor manera posible.

¿Qué mensaje deseas transmitir a los jóvenes que te ven como un ejemplo a seguir?

Les diría así, desde el fondo de mi corazón, que nos esperen tanto. Yo he tenido que esperar muchos años para darme cuenta de que todo lo que tenía para brillar ya estaba dentro de mí.

Y si tú genuinamente confías en ti —que no es fácil estar 100% seguro de quién eres— date ese trabajo: conócete, quiérete, y vas a brillar con luz propia y a salir por tus sueños.

¿Cuál es el valor o virtud que más deseas reflejar en tu participación?’

La empatía es algo que todos debemos tener. Es importantísimo que uno siempre escuche a los demás, que pueda ponerse en los zapatos de otra persona y hacerlo de manera genuina.

El hecho de ser una competidora no quita la humanidad que uno puede tener hacia las compañeras y hacia el equipo. Es algo que definitivamente podemos emplear para cambiar la sociedad, si todos trabajamos activamente en ello.

Cultura y país

¿Qué aspecto de la cultura peruana te enorgullece más y que planeas mostrar en el certamen?

Los peruanos tenemos un alma que viene de hace siglos, desde tiempos de los incas, que trabajaron siempre de manera muy colaborativa. Ellos, por ejemplo, no tuvieron esclavitud; vivieron bajo una sociedad que se apoyaba mutuamente.

Esa esencia la hemos mantenido en el Perú durante muchos años. Nuestra alma ha sido siempre la solidaridad, la comunidad. Desde todos los aspectos socioeconómicos, el peruano es una persona que se apoya y se une para hacer la diferencia.

Eso es también lo que yo quiero llevar al mundo, porque eso me define a mí. Una sola persona puede lograr muchas cosas, pero el cambio verdadero se hace en conjunto.”

Si tuvieras que describir a Perú en tres palabras, ¿cuáles serían?

Trabajo, solidaridad y buen sentido del humor.

Experiencia personal y expectativas

¿Cómo te sientes al competir con participantes de todo el mundo?

Es un privilegio porque es una exposición que no todo el mundo va a tener, a realidades distintas, a puntos de vista distintos. La empatía se va a tener que generar de maneras que nunca más en la vida voy a poder experimentar. Estoy contenta y sé que todas las candidatas están teniendo la disciplina y el sacrificio que estoy poniendo.

Yo, de por sí, humildemente considero que estoy haciendo mucho; cada una de las chicas está haciendo lo mismo. Ahí tienes a unas mujeres con las cuales espero poder ser grandes amigas a futuro, poder admirarlas, poder ver líderes en el mundo. Estoy muy emocionada de conocerlas.

¿Qué crees que te hace diferente del resto de las candidatas?

Aparte de que soy una persona muy trabajadora, creo que mi experiencia laboral me aporta una perspectiva distinta. Vengo del área de ventas y del mundo corporativo, porque estudié Administración. Pero, al mismo tiempo, tengo la sensibilidad del arte: la actuación, la escritura, la producción.

En resumen, soy una persona muy positiva, y por eso me aventuro a nuevas cosas. Trato de sacar lo mejor de cada experiencia. Pienso que la vulnerabilidad te ayuda a crecer, y que, si uno es positivo, la vida se ve más bonita, todo se hace con el corazón. Y eso es lo que yo vengo a traer.

¿Cuál sería tu mayor logro personal si logras coronarte?

Enfocarme cien por ciento en la visión que yo tengo, que es poder utilizar el arte como una herramienta de transformación para desarrollar más inteligencia emocional y empatía. Yo, como todos, he tenido momentos de altibajos, he cambiado de carrera, de país, y dudaba mucho de mí misma, y el arte me ayudó a tener más confianza.

Empecé a escribir obras de teatro, a pintar, a actuar, y a redescubrirme de esa manera. Y es que no hubiera podido ser Miss Perú ni ir a Miss Universo si no hubiese descubierto ese potencial en mí. Yo quiero eso: poder dárselo a otras personas.

Quiero que en cada actividad que se haga a través del Miss Universo, se pueda llevar el arte como herramienta de curación, de cultura, de empatía, y lograr que más personas tengan esa valentía de mostrarse con su mayor brillo.

¿Qué consejo te darías a ti misma al inicio de este camino?

Yo creo que el consejo que me di fue: confía en tu luz interior, tú eres suficiente, y el resto déjaselo al universo, porque tú estás ahí para vivenciarlo y aprender.

Lo que nadie ve

¿Tienes algún ritual de buena suerte antes de salir al escenario?

Si. Trato de como estirar bastante y hacer ejercicios de respiración para poder llegar preparada, medito bastante y eso me ayuda

¿Cómo manejas los nervios antes de un gran evento?

En ese momento, uno tiene que olvidarse de todo. Tienes que divertirte, porque si no, ¿para qué estás ahí? Si vas a recordar un momento tan importante en tu vida, no puede ser: '¡ay, qué nerviosa estaba!' Tienes que salir y decir: 'yo salí, me divertí, la pasé bien, sentí al público…' La vida me lo regaló.

Los nervios yo los trato, automáticamente, de bloquear. No existen.

Visión y conciencia global

¿Si fueras Miss Universo, qué estrategias tomarías para combatir la xenofobia a nivel global?

Es muy importante siempre utilizar la plataforma para mostrar que, unidos y aprendiendo de todas las culturas y de nuestros países hermanos, podemos abrirnos a muchísimas fortalezas. Eso nos puede hacer crecer y entender mejor el mundo.

En los viajes de Miss Universo, una tiene la oportunidad de mostrar una cara humanitaria, una cara en la cual, aunque los países pensemos distinto culturalmente, en el corazón somos lo mismo. Y ahí es donde debe estar una Miss Universo, y donde también deberían estar los líderes: siempre mostrando el corazón y la humanidad de cada cultura.

Al final, somos un mundo lleno de maravillas que debemos aprender a conocer y valorar.

Muchas personas pueden hacer la diferencia, pero activamente todos tenemos que tomar un rol para que eso llegue a más gente. No solo a nivel legal o político. Yo creo que, de una manera muy personal, en un ambiente micro, todos podemos tratar a los demás de manera justa y hacer que los valores se respeten.

Así, eso se puede proyectar a una escala macro, donde las personas en posiciones de poder —en el Estado, en empresas, en organizaciones— tomen decisiones justas que permitan a todos tener acceso a los derechos que necesitan.

Si ganar Miss Universo fuese en contra de algunos de tus principios y valores, ¿renunciarías a la corona?

Yo, para poder entrar en este camino, investigué mucho cómo funciona Miss Universo y qué es lo que busca.

Estoy segura de que Miss Universo tiene muchos valores que se alinean con los míos, y entonces, de una u otra manera, eso es algo que siempre van a buscar para que la sociedad se sienta mucho mejor a través de la labor de la reina.

No creo que haya ese conflicto. Yo sé que ellos tienen todo muy bien previsto y siempre tratan de sacar lo mejor de las personas.

Los concursos de belleza han promovido ciertos estándares a lo largo de la historia. ¿Qué les dirías a esas mujeres que no se sienten bellas por tener algún rasgo físico que consideran un defecto?

Considero que un defecto no te hace menos bella. No hay defectos, todos venimos en distintos tipos de belleza y hay que celebrarlo.

Todas las mujeres que nos presentamos a estos certámenes nos ponemos a nosotras mismas todos los objetivos que queremos tener, tanto a nivel mental, social y físico. Y eso es algo que nadie te va a exigir como en el concurso, es algo que una quiere trabajar.

Al final, la belleza que más debe primar siempre es la confianza y la gratitud. Eso es lo que hace a las personas verdaderamente bellas.

Poder ser empáticas también hace que una persona pueda brillar y llegar lejísimos.

Si pudieras crear tu propio concurso de belleza, ¿en qué se diferenciaría de los formatos actuales?

Sería interesante poder enviar a las chicas a viajar más a otros países y que, dentro del mismo certamen, ellas puedan conocer más culturas.

Parte de lo bonito también es aprender de todo el mundo. Por más que todas estemos concentradas en un mismo país, también sería importante enviar grupos a distintos lugares para que puedan experimentar la maravilla que tenemos. Además, la anfitriona de cada país podría mostrarles un poco más de su cultura y tradiciones.

Con cada paso que da Karla Bacigalupo rumbo a la 74 edición del Miss Universo, que se celebrará el 21 de noviembre próximo en el Impact Challenger Hall en Pak Kret, Nonthaburi, Tailandia, y contará con la participación de más de 130 países, ella lleva consigo el orgullo de su tierra, el eco de su cultura y la promesa de una generación que cree en el poder del cambio.

Su elegancia, determinación y compromiso con el Perú la convierten en una embajadora digna de admiración. Porque más allá de una corona, la joven busca dejar una huella profunda. Una que inspire, que una y que celebre la esencia de ser peruano ante los ojos del mundo.

Desde Miami, donde tuvimos el privilegio de compartir esta charla, Karla emprenderá pronto un viaje que la llevará primero de regreso a Perú para conectarse con sus raíces y continuar su preparación, luego hará una breve escala de dos días en Los Ángeles, su ciudad de formación y crecimiento personal, para finalmente llegar a la nación asiática, lista para brillar y representar con orgullo a su país en el escenario más grande del universo.

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