Un hombre y un revólver
Yo me había jactado siempre de saber estar solo, de elegir estar solo sin por eso sentirme mal, desgraciado o desdichado, de ser consistentemente ermitaño, ensimismado, reacio a la vida social, desconfiado y hasta paranoico de las intenciones de los demás
14 de julio de 2017 - 17:17