ESTAMBUL.- Amnistía Internacional (AI) aseguró que la detención de diez defensores de los derechos humanos en Estambul está políticamente motivada y exigió que se ejerza presión internacional sobre Turquía, mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, condenó la detención de uno de los activistas.
Amnistía Internacional denuncia "caza de brujas" en Turquía
"Esto no es una investigación legítima, es una caza de brujas políticamente motivada", afirmó el secretario general de AI, Salil Shetty. "Hemos aprendido que en Turquía defender los derechos humanos se ha convertido en un delito. Este es el momento de la verdad para Turquía y para la comunidad internacional", añadió.
Shetty exigió de los jefes de Gobierno internacionales una actuación más dura contra las autoridades turcas. Deben elevar la presión para que se paren las investigaciones y los seis activistas, aún bajo arresto, sean liberados de inmediato, dijo.
Un juez de Estambul decretó prisión preventiva contra la directora de la organización en el país, Idil Eser, y otros cinco activistas, entre ellos un alemán y un sueco, confirmó a dpa Andrew Gardner, experto de AI para Turquía.
La canciller alemana, Angela Merkel, condenó duramente la detención del activista alemán Peter Steudtner.
"Estamos convencidos de que esta detención es absolutamente injustificada", dijo hoy Merkel. "El Gobierno Federal hará todo lo posible, en todos los niveles, para asegurar su liberación. Lamentablemente es otro caso en el que personas inocentes desde nuestro punto de vista son sometidas a la Justicia y arrestadas. Por eso, esto es motivo de la mayor preocupación", agregó.
Además de los seis detenidos con prisión preventiva, otras cuatro personas fueron dejadas en libertad condicional hasta el juicio. Según AI, los diez están acusados de apoyar a una organización terrorista, aunque no está claro de cuál se trata.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, había vinculado previamente a los activistas con los responsables del intento de golpe de Estado del 15 de julio del año pasado.
Los diez fueron arrestados el miércoles pasado mientras estaban en una reunión de trabajo sobre seguridad digital en Estambul. Un mes antes ya había sido detenido el presidente de AI en Turquía, Taner Kilic.
La detención preventiva puede prolongarse en Turquía hasta cinco años. Bajo el estado de emergencia que rige en el país y que fue extendido por cuarta vez el lunes han sido cerradas decenas de organizaciones de la sociedad civil y han sido detenidos activistas y periodistas.
Kilic fue acusado de tener vínculos con el grupo de Fethullah Gülen, el clérigo exiliado en Estados Unidos al que Erdogan acusa de haber urdido el golpe.
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FUENTE: dpa
