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DESDE EL VATICANO

El día que el Papa sopló una vela y firmó un decreto

La serie que nació con José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles estrena temporada y vuelve su columna semanal. En la primera entrega: el decreto que León XIV firmó el día de su cumpleaños, el mito de la riqueza vaticana y lo que viene. Desde El Vaticano, brinda una mirada exclusiva desde el corazón de la iglesia católica.

Por MARINELLYS TREMAMUNNO

El lunes 14 de septiembre, a media mañana, los empleados de la Biblioteca Apostólica Vaticana rompieron el protocolo. León XIV había llegado para inaugurar una exposición sobre el agua y lo recibieron cantando. Hubo una torta y una vela. El Papa la sopló, sonrió y les contó que su madre había sido bibliotecaria: que estar allí, precisamente ese día, entre libros, le parecía cosa de la Providencia. Cumplía 71 años.

Esa misma jornada firmó el documento que deroga los recortes salariales impuestos por Francisco a la Curia romana en plena pandemia.

Dos gestos en la misma jornada noticiosa. Después de doce años cubriendo la Santa Sede he aprendido que la noticia suele estar en la distancia entre una cosa y la otra. Un pastel no explica un pontificado. Un decreto tampoco. Los dos juntos empiezan a hacerlo.

De esa convicción nació «Desde El Vaticano», la serie que nació en el Diario Las Américas como una columna y que esta semana estrena la segunda temporada en formato audiovisual.

Empezó con un médico, no con un Papa

La primera entrega de la serie audiovisual no nació mirando la cúpula de San Pedro. Nació en el 2025 mirando hacia casa. Se llamó «Desde El Vaticano: Un viaje a la santidad venezolana» (ver aquí)y fueron diez episodios dedicados al camino hacia los altares de José Gregorio Hernández y de la madre Carmen Rendiles, los dos primeros santos venezolanos. Hubo material de archivo, investigación y testimonio. Habló el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, sobre las entrañas de un proceso que casi nadie conoce por dentro. Hablaron los suyos: dos episodios completos con Chispa, la sobrina que contó al médico de los pobres desde la memoria familiar y no desde el altar. Y la serie cerró con una entrevista exclusiva al secretario de Estado el cardenal Pietro Parolin, segundo hombre a bordo en la Santa Sede, luego del papa, sobre lo que significan dos santos venezolanos para la Iglesia universal.

Ese trabajo acaba de recibir el Premio a la Excelencia Periodística Aníbal Laydera Villalobos 2026, que otorga el Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Miranda, y que será entregado el próximo 27 de septiembre. Lo escribo sin falsa modestia y con una alegría muy concreta: el reconocimiento no vino de una academia europea ni de un jurado internacional, sino del gremio de mi país. Una historia que salió de Venezuela se contó desde Roma y volvió a casa por donde había salido, confirmando no sólo mi trayectoria como la única periodista vaticanista venezolana con acreditación ordinaria desde hace más de una década, sino que también confirmó el método.

El Vaticano no es solo una fuente religiosa

La nueva temporada nace de una segunda convicción: aquí no se produce únicamente información religiosa. El Vaticano es un centro de diplomacia internacional, de política, de finanzas, de cultura, de arte, de historia y hasta de turismo. Quien lo cubra solo como sacristía se pierde la mitad de lo que ocurre: León XIV —primer Papa estadounidense, ciudadano peruano, formado pastoralmente en América Latina— esa mitad nos concierne de forma directa. Y las noticias de esta semana lo demuestran:

Está la economía. El decreto que el Papa firmó el día de su cumpleaños devuelve a los cardenales de la Curia romana el diez por ciento que Francisco les había recortado en marzo de 2021. El titular circuló por medio mundo. Lo que apenas se contó es lo que el propio texto aclara: el Papa deroga la norma, pero conviene bajar la cifra a la tierra: hablamos de unos quinientos euros de sólo 30 cardenales sobre un sueldo que ronda los cinco mil, para cubrir gastos de vivienda, alimentación y personal doméstico, en una ciudad costosa como Roma. No es una fortuna, en un presupuesto vaticano que supera los mil millones. Es una señal y en el primer episodio te lo explico.

Esto obliga a desmontar un mito que se repite con asombrosa seguridad: el Vaticano no es rico. Su patrimonio artístico es incuantificable porque es patrimonio de la humanidad, pero precisamente por eso no se vende. Lo cierto, y mucho menos glamoroso, es que la Santa Sede arrastra un déficit estructural cercano a los setenta millones de euros anuales y que el Estado de la Ciudad del Vaticano se sostiene en buena medida con los ingresos que producen los Museos Vaticanos. La verdadera riqueza de este lugar no está en una caja fuerte. Está en la fila que cada mañana da la vuelta por el muro de la Via Vaticano.

Está la devoción. El 12 de octubre arranca en México el Año Jubilar Guadalupano, concedido por León XIV a través de la Penitenciaría Apostólica y vigente hasta el 12 de octubre de 2027. Se celebran los cincuenta años de la dedicación de la nueva Basílica y del traslado de la Sagrada Imagen. La Misa de las Rosas la presidirá el cardenal Carlos Aguiar Retes. Hay una simetría que me detuvo al revisar los datos: ese mismo día se cumplen ciento treinta y un años de la Coronación Pontificia de la imagen, autorizada en 1895 por León XIII. El jubileo lo concede ahora León XIV. En este pontificado el nombre nunca ha sido un detalle decorativo.

Está la cultura. En el Festival Internacional de Cine de Venecia, que terminó el sábado 12, el sacerdote venezolano Néstor Briceño —profesor de la Universidad Católica Andrés Bello y presidente de Signis Venezuela— fue el único latinoamericano en el jurado de Signis, el galardón colateral más antiguo del festival, que se entrega allí desde 1948.

Y está la diplomacia. El martes 15, el cardenal Pietro Parolin acompañó en Roma la celebración del Día de la Independencia de México convocada por su Embajada ante la Santa Sede. Lo anoto con una sonrisa: el hombre con el que cerró la primera temporada de esta serie es el mismo que abre la agenda de la segunda temporada.

Lo que viene

Este viernes 18 de septiembre, a las cinco y media de la tarde, León XIV abre el año pastoral de la diócesis de Roma en la Basílica de San Juan de Letrán y entrega las líneas pastorales del curso. Letrán es su catedral. Este Papa está subrayando con hechos que es, antes que ninguna otra cosa, obispo de Roma; quien quiera entender hacia dónde va, que escuche lo que les diga el viernes a sus propios curas.

Y ya corre la cuenta regresiva del viaje apostólico a Francia, del 25 al 28 de septiembre: París, Lourdes y Metz en cuatro días, bajo el lema «Para que el mundo tenga vida». Será el primer viaje de un Papa a Francia desde Benedicto XVI en 2008. Lo seguiremos, Desde El Vaticano. Nos leemos el próximo miércoles.

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