Tras mostrar su apoyo a la bendición de parejas del mismo sexo, el papa Francisco inauguró este miércoles con una misa en la plaza San Pedro la 16ª Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos de la Iglesia Católica, que ha despertado esperanza entre los progresistas y alarma entre los conservadores.
Papa Francisco muestra apertura hacia el matrimonio homosexual
Días antes de la 16ª Asamblea General Ordinaria de Obispos, el papa Francisco dijo que parejas del mismo sexo podrían ser bendecidas por la Iglesia Católica
El pontífice argentino de 86 años aseguró durante la reunión sobre el futuro de la Iglesia Católica que esta “necesita ser reconstruida para que pueda ser un lugar de acogida para todos, pero no convertirse en una barricada desgarrada por miedos e ideologías”, reseña una nota de AP.
Durante cuatro semanas, 464 participantes, entre ellos, 365 con derecho al voto, de los cuales 54 son mujeres, se reunirán diariamente a puerta cerrada en el Vaticano, repartidos en grupos de reflexión en cinco idiomas.
Esta sínodo es histórico, debido a que es la primera vez que las mujeres y los laicos no consagrados votan junto a los obispos en un documento final. Una decisión sin precedentes descrita como una “revolución”, ya que hasta ahora solo los obispos podían votar.
Varios temas delicados dentro de la Iglesia están sobre la mesa: el celibato sacerdotal, la inclusión de hombres casados en el sacerdocio, la bendición de parejas del mismo sexo, la extensión de los sacramentos a los divorciados y vueltos a casar, y la ordenación de mujeres diáconos.
Matrimonio homosexual
Días antes del inicio de estas discusiones, cinco cardenales conservadores enviaron una carta al papa Francisco con cinco preguntas, en la que le pidieron que reafirme la doctrina de la Iglesia sobre las parejas del mismo sexo y la ordenación de mujeres.
Expresaron su preocupación por estos asuntos que se van a tratar en la primera fase de la Asamblea General bajo el lema del ‘Sínodo de la Sinodalidad’. Asegurando que las propuestas de algunos líderes de la iglesia, que a su juicio ya no proponen sana doctrina sino “enseñanzas según sus propios gustos”.
En respuesta a esta solicitud, el máximo líder de la Iglesia Católica ha declarado mediante una carta publicada por el Vaticano con fecha del 25 de septiembre, sugirió que las personas en uniones del mismo sexo podrían ser bendecidas por sacerdotes católicos.
Además, afirmó que “no podemos ser jueces que sólo niegan, rechazan y excluyen”. Al tiempo que argumentó que cualquier petición de bendición debe ser tratada con "caridad pastoral".
Añadió que, sin embargo, la Iglesia todavía considera las relaciones entre personas del mismo sexo "objetivamente pecaminosas" y que no reconocería el matrimonio entre ellas.
Apoyo inicial
No es la primera vez que el papa Francisco se refiere al lugar de los homosexuales en el cristianismo y en particular al matrimonio entre personas del mismo sexo desde que asumió como máximo líder de la Iglesia Católica. Desde marzo del 2013, ha hecho varias declaraciones al respecto que han denotado cierta apertura hacia este tema.
Las personas homosexuales tienen derecho a estar en la familia. Son hijos de Dios, tienen derecho a tener una familia. No se puede echar de la familia a nadie, ni hacer la vida imposible por ello", dijo el pontífice en 2020, en la película documental "Francesco", según la Agencia Católica de Noticias.
Luego en 2021, la Congregación para la Doctrina de la Fe, principal oficina doctrinal del Vaticano, señaló en un comunicado aprobado por Francisco que "la bendición de las uniones homosexuales no puede considerarse lícita".
En enero de este año, el pastor universal declaró durante una entrevista con AP que la homosexualidad es un pecado, pero no es un delito. “Es una condición humana, no es un delito, es un pecado en la concepción religiosa”, enfatizó al tiempo que pidió distinguir "entre pecado y delito", subrayó.
Rol de las mujeres en la iglesia
Por otra parte, el líder católico ha recalcado en más de una oportunidad el importante papel de las mujeres en la iglesia. Uno de los temas a tratar durante la reunión de obispos, con el llamamiento a tomar medidas concretas para elevar a más mujeres a puestos de toma de decisiones en la Iglesia.
En la misiva dirigida a responder a los cinco purpurados, el pontífice destacó que “cuando San Juan Pablo II enseñó que es necesario afirmar definitivamente la imposibilidad de conferir la ordenación sacerdotal a la mujer, no estaba denigrando en modo alguno a la mujer ni confiriéndole el poder supremo a los hombres”.
Admitió también, que es difícil aceptar que el sacerdocio está reservado a los hombres y no se podrá reconocer los derechos de las mujeres en la Iglesia si no se comprende que el poder sacerdotal habla de “función” y no de “dignidad y santidad”
Las mujeres tienen mucho tiempo exigiendo una mayor participación en el gobierno de la Iglesia, al menos con derecho a voto en los sínodos periódicos, pero también el derecho a predicar en misa y a ser ordenados sacerdotes o diáconos.
Sin embargo, el Vaticano dice que las mujeres no pueden ser sacerdotes porque Jesucristo eligió sólo a hombres como sus apóstoles. Los defensores del sacerdocio femenino rechazan esa posición, diciendo que Jesús sólo se ajustaba a costumbres de su época.
Espacio a las mujeres
En 2021, el papa Francisco amplió el papel de la mujer en la Iglesia Católica con un cambio en la ley que les permitiría servir formalmente como lectoras, monaguillos y para administrar la comunión, aunque no ejercer el sacerdocio.
Asimismo, en mayo de 2023, por primera vez en la historia, el Santo Padre abrió espacios para las mujeres en posiciones tradicionalmente ocupadas por miembros de la jerarquía eclesiástica.
Fueron nombradas Barbara Jatta, directora de los Museos Vaticanos; a Linda Guisoni y Gabriella Gambino como subsecretarias del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida; a Christine Murray, subdirectora de la Oficina de Prensa del Vaticano; a Emilce Cuda, secretaria dela Comisión Pontificia para América Latina; a la hermana Alessandra Smerili, directora del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral; a la hermana Rafaella Petrini, vicegobernadora del Vaticano; a Francesa Di Giovanni, subsecretaria en la Secretaría de Estado Vaticana; y a la hermana Nathalie Becquart, subsecretaria para el Sínodo de Obispos, entre otras.
El sínodo de obispos, que ha sido convocado por Francisco en varias oportunidades durante sus 10 años de papado, se celebra del 4 al 29 de octubre, y se verá seguido por una segunda sesión que se espera para octubre de 2024.
En esta segunda edición se presentarían propuestas específicas a Francisco para considerar su inclusión en el documento futuro. Por lo que podría jugar un papel fundamental en el futuro de la iglesia y en su mandato. Además, generar un cambio real en temas que antes eran tabú como los sacerdotes casados, el papel de las mujeres y la bendición de las uniones homosexuales.
@Lydr05
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FUENTE: Con información de AP y AFP
