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opinión

Crónica de una victoria virtual anunciada

Me parecería bastante abrumador que las políticas de hostigamiento, fraudes electorales y amenazas a los votantes que reportan irregularidades, como sucede en países como Venezuela, Cuba, Nicaragua y Colombia, lleguen al país de la transparencia
Por Sofy Casas

Desde que se cerraron las urnas para la elección presidencial el pasado 3 de noviembre en los Estados Unidos, se empezaron a notar sucesos bastante confusos en cuanto al conteo de votos se refiere. Las denuncias presentadas por parte de la campaña del presidente Donald Trump sobre los hechos lamentables del “supuesto fraude” en las boletas de votación por correo, pusieron en jaque al mundo entero de solo llegar a pensar que fue vulnerado el sistema electoral de la nación mas democrática del mundo y ejemplo mundial de fortaleza y estabilidad en sus instituciones.

El presidente Donald Trump empezó liderando varios estados como Florida, Pennsylvania, Michigan, Georgia, North Carolina, Wisconsin, entre otros, con una diferencia alentadora para sus seguidores, que estaban muy seguros de su inminente victoria, ventaja que empezó a desaparecer en varios estados cuando iban entre un 95% a 98% del escrutinio. Entonces, Joe Biden comenzó a liderar las elecciones, generando grandes sospechas.

Lo que más causa curiosidad sobre estos hechos, según las denuncias, es que aparecieron votaciones de personas que fallecieron en 1894, boletas de votación que llegaban a nombre de las personas que habitaban anteriormente en las viviendas que ya están ocupadas por otras familias, personas votantes que ya no pertenecían a esos condados, y lo más sorpredente es que la campaña del presidente Donald Trump denuncia en una rueda de prensa en Pennsylvania que el padre del actor Will Smith votó dos veces desde el cementerio. ¿Desde cuándo los muertos votan en Estados Unidos?

El presidente Donald Trump también dijo que venía denunciando la posibilidad de un fraude electoral a través de la votación por correo, situación sobre la que los demócratas insistían a sus votantes pidiendo votación por correo y no presencial con la excusa de la pandemía. ¿Acaso no existen los protocolos de bioseguridad y distanciamiento social para ir a votar presencialmente?

Estoy por pensar, al estilo de teoría de conspiración, que todo lo referente al Covid-19 fue acordado con China para tumbar las leyes tanjantes del presidente Trump sobre negocios con esa dictadura, por él promover e impulsar más la industria americana y no comprarles su mano de obra barata. Los grandes industriales estadounidenses pudieron haberse prestado para este juego para lograr productos más baratos desde China, sabiendo que en Estados Unidos la mano de obra es mucho más costosa. ¿Se acabará la pandemia si confirman que Joe Biden es el presisente? “Piensa mal y acerterás”, dice el dicho.

Ante los hechos expuestos anteriormente, me preocupa que en el país de la democracia más sólida del mundo se llegue a afectar a una institución tan querida por los estadounidenses como es el United States Postal Service (USPS), al verse posiblemente involucrada en el escándalo del fraude electoral denunciado por la campaña Trump, por manipulación a las boletas que llegaban a ese correo, y de lo cual dice la campaña trumpista tener pruebas que serán debidamente entregadas a la Corte Suprema Jucticia para ser analizadas.

En la rueda de prensa de la campaña Trump, en Nevada y Pennsylvania, se presentaron testimonios de personas denunciando fraude con sus votos, sobre todo en Nevada, utilizando marcadores sharpie, que no fueron leídos por la máquina electoral contadora de los votos, entre otras irregularidades. Dichos denunciantes, que son muchos, están dispuestos a ir a declarar ante la Corte Suprema de Justicia de los Estados unidos, pero hay otros que reportaron que al salir en cadena nacional han sido amenazados por denunciar un supuesto fraude. Lo que me parecería bastante abrumador es que las políticas de hostigamiento, fraudes electorales y amenazas a los votantes que reportan irregularidades como sucede en países como Venezuela, Cuba, Nicaragua y Colombia, lleguen al país de la transparencia y de las instituciones incorruptibles.

El presidente Donald Trump ha estado gobernando durante cuatro años teniendo en contra al famoso establishment y a los medios de comunicación tradicionales de Estados Unidos, y hasta las redes sociales como Twitter y Facebook que se han venido prestando para el juego de aplicarle la ley mordaza a un presidente. Los medios fueron capaces de interrumpirlo al dejar de transmitir su rueda de prensa cuando Trump decía al mundo entero que se había fraguado un fraude porque si se contaban las boletas legales, él ganaría con una mayoría absoluta.

Queda por decir que la batalla del presidente Donald Trump apenas comienza, porque hay un proceso legal en curso en el que todavía se puede decir que ni Joe Biden ha ganado, ni Donald Trump tampoco. En esta democracia hay unos tiempos, y la ley electoral estadounidense dice que el 8 de diciembre se certifican las elecciones en los estados y el 14 de diciembre vota el Colegio Electoral. Recuerden que en Estados Unidos no pone presidente el voto popular, sino el Colegio Electoral. A los medios de comunicación afines a los progresistas y al temible establishment toca decirles que le están imponiendo presidente a esta gran nación, donde su gente todavía cree en la democracia, logrando aún más aumentar la polarización y la división que hoy estamos viviendo.

Por el momento, Joe Biden es el presidente virtual elegido por una fracción del Cuarto Poder al servicio de la izquierda internacional, pero todavía la Corte Suprema de Justicia y el Colegio electoral no han dado la última palabra.

God Bless America!

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