Cubano comiendo lagartija
Comer lagartijas en otros países puede ser algo normal, pero en Cuba comerse una lagartija viva es sin dudas un acto asqueroso, además de humillante
Cuando menciona u201cesa talla u201d, se refiere al dinero que le va a pagar si el adolescente se atreve a comerse el reptil. Lo obliga a abrir la boca y a mostrarle a todos que se tragó la cabeza de la lagartija. El joven no tiene ahora la misma mirada, se comporta como avergonzado y mira al suelo y a su alrededor como si lamentara mucho haberse metido en esa situación. Es evidente que se siente demasiado presionado por todos los que lo contemplan. Quiero creer (en el fondo) que tiene menos necesidad que ganas de demostrarles a todos que sí es capaz de hacerlo.
Falta el resto del cuerpo del animalito, pero ahora el joven no se lo mete en la boca tan urgente, sino que lo piensa más y pareciera que las ganas de vomitar no lo dejan avanzar. u201cTrágatela bobo, cierra los ojos y no piense en lo que es u201d, le grita uno de los que conforman la audiencia. u201cDale, que ya pasaste lo más difícil", le dice en forma alentadora otro. u201cYo lo hubiera hecho mejor, u00bfpor qué no me diste el dinero a mí?", pregunta uno que parece ser el más pillo y el que por lo visto consigue darle el empujón final para que el elegido de la función termine masticando y tragándose el cuerpo de la pobre lagartija, víctima también de la necedad de algunos que se creen humanos.
Al final del video el muchacho termina vomitando todo. El de la cámara le pregunta con cinismo: u00bfqué se siente comerse una lagartija? A lo que éste responde, con una sonrisa orgullosa: u201cTodo está bien, todo está rico, esto sabe a pollo, sácame por Facebook".
Quizás al protagonista de esta historia le hacían falta verdaderamente los cinco dólares. Tal vez tenga una escasez imperiosa, o acaso solo pretendía salir de Cuba u2026 aunque solo fuera por medio de Facebook. No lo sé. Lo que sí me atrevo asegurar es que este suceso deplorable demuestra lastimosamente lo que es capaz de lograr el acoso en los jóvenes. Este ejemplo, más que necesidad por el dinero, enseña lo que puede llegar a hacer un adolescente, no solamente en Cuba, sino en cualquier lugar del mundo, ante cualquier vicisitud, acorralado, al punto de hostigarlo y desafiarlo; ya sea ante el hecho de probar drogas, perder la virginidad o suicidarse por el atosigamiento de esos, que nos hacen creer a veces que somos feos, que no somos nadie en este mundo, o que somos lo peor. n
Este video nos recuerda lo cruel que podemos llegar a ser algunos y lo inocentes que solemos ser otros, cuando caemos en actos de egocentrismo, malicia y sobornos.
NULL
Deja tu comentario
Te puede interesar
EDUCACIÓN
Por
CARLOS ARMANDO CABRERA Escuelas Públicas de Miami-Dade ya tienen nuevo superintendente
¿Cambio de sistema?
Por
REDACCIÓN/Diario Las Américas Cuba intenta negar que reformas económicas impliquen renunciar al socialismo
MIGRACIÓN
Por
REDACCIÓN/Diario Las Américas La cifra de inmigrantes indocumentados en EEUU habría alcanzado los 16 millones, según informe
ELECCIONES PRIMARIA
Por
CARLOS ARMANDO CABRERA Miami-Dade pone a prueba su sistema electoral antes del inicio de la votación anticipada
Arrestos récord
Por
REDACCIÓN/Diario Las Américas 