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La sociedad de miedo en Cuba y Venezuela

El pueblo venezolano sufrirá pérdida total de su libertad si le concede al dictador Nicolás Maduro la Ley Habilitante. Éste ha tomado como justificante la corrupción y la crisis alimentaria que existen en su país, las cuales han sido exacerbadas y utilizadas como métodos de control de la población desde que el régimen chavista se instauró en el poder de la nación. n

El proyecto de Ley Habilitante debe presentarse para su aprobación al parlamento venezolano. De aprobarse esta ley le daría a Maduro las herramientas necesarias para consolidar su régimen a perpetuidad a través de la facultad de gobernar por decretos-Leyes como sus mentores del castrocomunismo. n

De la misma manera el régimen comunista de Cuba se prepara para otra oleada represiva de bajo perfil para frenar la disidencia creciente de un pueblo cansado de las miserias y las faltas de libertades que ha tenido que vivir en las últimas cinco décadas de dictadura castrista.

La cúpula del régimen autorizó a sus dependencias administrativas (Tribunal Supremo Popular, Fiscalía General de la República y al Ministerio del Interior) aplicar modificaciones al Código Penal y la Ley de Procedimiento Penal. nPor consiguiente, estas instituciones encargadas de las aplicaciones de las leyes de régimen, disponen del Decreto- Ley 310/2013 vigente desde del primero de octubre según la Gaceta Oficial de la República de Cuba. Este Decreto-Ley autoriza a los fiscales y a la Policía nacional a imponer sanciones sobre los ciudadanos hasta tres años de privación de libertad o multas hasta 3.000 pesos, o ambas, sin tener la necesidad de presentarlos en un juicio. Además, extiende las competencias de los tribunales municipales para resolver los delitos sancionables hasta ocho años de privación de libertad. n

El objetivo principal de este Decreto-Ley es lograr una sucesión tranquila del poder actual hacia la generación no histórica del sistema comunista de la isla. También pudieran haber tomado estas medidas draconianas ante la factible rebelión popular de alta envergadura desencadenada por el descontento manifiesto ante la profunda crisis económica en el país o por la muerte cercana de algunas de las figuras importantes en el poder de la nación. n

Por otra parte, estas medidas hacen que se profundicen la sociedad del miedo en Venezuela y Cuba. Pero a la vez aumenta el número de descontentos que ejercen el doble pensamiento. El proceso de doble moralidad afecta tanto al individuo humano como a los gobiernos. Éstos en su afán de mantener la estabilidad se oponen a sus principios democráticos y de libertad que no facilitan en las naciones dominadas por dictaduras.

Sin embargo, la historia universal nos ha demostrado que llenar de esperanzas a estos pueblos oprimidos, podrían despertar la confianza en sí mismo y en su voluntad de luchar, tanto en las personas como en las instituciones independientes de la sociedad. nEl mundo Occidental siempre estuvo equivocado con el trato hacia los países de sociedades de miedo.

Fue un error garrafal la política de coexistencia pacífica (détente) con la Unión Soviética y otros estados como Egipto y Arabia Saudita. Los demócratas occidentales pensaron que una vez desaparecido el enemigo externo que alimentan los opresores para subyugar a sus pueblos, mejoraría la situación interna en esos países. Estas naciones en especial los soviéticos resolvieron el dilema con Occidente, al servir al mismo tiempo de amigos y enemigos. Mientras afianzaban el poder interno con los recursos materiales y financieros enviados por los demócratas, predicaron el odio hacia esas democracias entre sus pueblos.

También esto hizo Egipto y Arabia Saudí. Incluso estas naciones han aumentado su antiamericanismo y antisemitismo con el paso del tiempo. nLa política adecuada para estas sociedades de miedo es promover en la praxis los derechos y libertades mediante presión y solidaridad moral con esos pueblos oprimidos.

Estas ideas estaban bien definidas en el pensamiento del presidente Ronald Reagan. u201cOccidente no asumirá el comunismo, sino que lo trascenderá. No nos molestaremos en denunciarlo, lo consideraremos un capitulo extraño y triste de la historia de la humanidad cuyas últimas páginas se escriben ahora u201d.

Diez años después cae el Imperio soviético. nLa economía cubana está peor que la soviética de la década de los ochenta. Esta economía está sostenida por algunas naciones libres. Es el momento de que estas naciones no frenen su caída libre y hagan presiones para que se realicen cambios profundos hacia la democracia y la libertad. Occidente tiene pendiente esa deuda moral con el pueblo cubano: ayudar a ponerle fin al castroestalinismo.
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