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Opinión

Se acabó el concierto

El vicecanciller de exteriores, Carlos Fernández Cossio se apuró en realizar varias entrevistas con la prensa estadounidense para dejar clara la posición de la dictadura

Por NINOSKA PÉREZ CASTELLÓN

Era como estar en el ojo del huracán. Te despertabas en medio de un concierto y te preguntabas: ¿Cómo llegue aquí? - John Lennon

El comediante cubano Guillermo Álvarez Guedes hacia un cuento de un avión que se estrella en la jungla y los sobrevivientes al salir de los escombros se ven rodeados de una manada de leones rugiendo ferozmente, entre los sobrevivientes hay un violinista y se acuerda que la música calma a las fieras entonces empieza a tocar su violín.

De pronto uno a uno, los leones se fueron acomodando y se quedaron maravillados con la música que emanaba de aquel instrumento que nunca habían visto. Al poco rato llego un león tardío a unirse al grupo y cuando ve al violinista la emprendió contra él y se lo comió mientras los demás leones y sobrevivientes lo miraban estupefactos. ¿Qué paso? pregunto uno de los leones y otro le respondió: Nada que llego el sordo y se acabó el concierto.

Algo así acaba de pasar en la isla de los Castro.

La semana pasada presentaban al violinista Oscar Pérez-Oliva Fraga debutando con una conmovedora sinfonía. Era un llamado a las víctimas para que salvaran a los victimarios. Con cara de nobleza y simpatía, el sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, hablaba en nombre de la mafia gobernante, la familia Castro. Invitaba a los cubanos fuera de la isla a regresar con dólares, claro a aquellos que fuesen seleccionados a invertir en la colapsada economía cubana. Ya en Miami los testaferros locales visitaban a posibles inversionistas para dejarles saber que comenzaba la venta, la que tantas veces han practicado, la venta al mejor postor. Si les quitaron todo lo que poseían con anterioridad una vez, no importa se lo quitaran dos.

En eso llego un sordo llamado Marco Rubio y les recordó que, sin cambios políticos, no hay arreglo económico y que hay una ley llamada Helms Burton que así lo estipula. A el viceprimer ministro le serrucharon el piso en su primer concierto y se quedó agarrando el violín. Si no hay garantías políticas quien hace negocios en un país donde le sacan el dinero de sus cuentas los inversionistas, los acusan de robo y espionaje para quitarle los negocios y después que cumplen cárcel, cuando los liberan tienen miedo hablar porque le cantan la nana que les devolverán algo de lo que le quitaron así que mejor no hacer declaraciones dañinas a la revolución.

Imagínense el descalabro después que Diaz Canel con rostro atribulado había dado el visto bueno reconociendo que habían sostenido conversaciones con el imperio, con los malos de la película. Por supuesto que recordó, para callar los rumores de las esquinas y pasillos que la decisión había sido tomada por la máxima autoridad, el jefe del Cartel de la Habana, Raúl Castro y tratando de proyectar autoridad enfatizo que también por él.

Y así de pronto se les vino abajo la frágil estructura que sostiene lo que queda de una revolución fracasada. ¿Qué tiene Cuba para negociar? Nada, absolutamente nada. Cuba es un país arruinado, sin créditos y muy pocos aliados y los que se dicen amigos no están dispuestos a buscarse problemas con Estados Unidos para hacerles llegar petróleo.

Con gran fanfarria publicitaria, un grupo de tontos útiles en busca de una causa a la que aferrarse llegaron a La Habana portando donaciones que como ya hemos visto cuando la distribución de la ayuda va directa al régimen no llega a los necesitados, es vendida en tiendas estatales y pagadera en dólares. Pero entre las celebraciones y la publicidad hacen creer que ya la comida sobra, como si un país pudiera vivir de las donaciones. La emoción fue tal en la divertida fiesta que Mariela, otro miembro de la mafia familiar de los Castro, se paró a gritar consignas y le salió un flamante: Abajo el antimperialismo y lo peor es que los que estaban presente repitieron: ¡abajo!

El vicecanciller de exteriores, Carlos Fernández Cossio se apuró en realizar varias entrevistas con la prensa estadounidense para dejar clara la posición de la dictadura, aquí no cambia nada. El mismo que mintió descaradamente negando la presencia de fuerzas militares en Venezuela, dijo que Cuba no realizaría cambios políticos. Reafirmo que Diaz Canel es el presidente, puesto a dedo, pero presidente y que Cuba no vende la soberanía. Aparentemente borrando décadas de dominio soviético por un jugoso subsidio. Luego lo hicieron con Venezuela, donde tropas dispuestas a servir de mercenarios cuidaban a un narcotraficante llamado Nicolas Maduro que les enviaba petróleo y ahora se encuentra en una celda en Nueva York en espera de juicio.

Entre otras cosas Fernández Cossio dijo que Cuba no era terrorista, quería la paz y no representaba una amenaza a Estados Unidos. Habría que recordarle que han estado involucrados en terrorismo, subversión, albergan fugitivos de la justicia americana han entrenado guerrillas, lavan el dinero de los carteles de la droga, los mismos que tenían de socios mientras la frontera abierta les permitió llevar a cabo el lucrativo negocio de tráfico humano. Han pulverizado con sus Migs a ciudadanos americanos en espacio aéreo internacional y han introducido espías en el pentágono y el departamento de estado cuya información clasificada, como el caso de Ana Belén Montes, era enviada a Cuba y Cuba la reenviaba o vendía a los enemigos de los Estados Unidos.

El desmemoriado viceministro les advirtió a Estados Unidos, con cara de pocos amigos, que el país se preparaba para una acción militar si fuesen agredidos. Si es con la chatarra y los ejercicios de defensa que han estado haciendo públicos, de no ser tan trágico darían deseos de reír.

Para completar el ciclo de ridiculeces le entregaron un rifle a Silvio Rodríguez. Por favor alguien que me explique que hace el presidente de un país con 40 miembros más de la cúpula de poder con todos los problemas que tiene Cuba y que aún no han resuelto, perdiendo tiempo en una ceremonia sacada de la tira cómica, ¿entregando un rifle a un trovador oficialista?

Creo que como el cuento del león ya el mundo se ha vuelto sordo a la charlatanería y los malos conciertos. No hay canción que los salve. No pueden convencer quienes no ofrecen una solución. Para ellos lo único que funciona es la continuidad. No tienen como salir del hueco en que se encuentran. No seremos las victimas las que salvaremos a los victimarios. El futuro es ya y no incluye a la cúpula actual. No hay melodía más fuerte que la de la libertad y esa no se canta con la mentira, la ridiculez y la improvisación. Llegó el sordo y el concierto con rifle o guitarra, se acabó.

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