ver más

Venezuela entre bandas

Una olla de presión con caldo turbio

La sabiduría popular recomienda no jugar con candela, porque quema. Pero la premisa no parece respetarse en Venezuela por estos días, donde se cuece una situación compleja, en una olla de presión con un caldo turbio. n

Por lo difícil que se ha convertido manejar aquel país, Nicolás Maduro, en su condición de presidente de la república, tiene una situación enredada, desde lo político hasta lo social, que además se origina en una crisis y una descomposición desalentadora, porque tiene montones de aristas que no se sabe dónde pueden desembocar. No debería buscar lo que no se ha perdido. n

Y Maduro sigue jugando con el fuego. El viernes apostó a destapar la ira popular al propiciar, a través de una transmisión televisiva en cadena nacional, que la población se hiciera de electrodomésticos de una red de tiendas acusada, sin un debido proceso, de acaparar y remarcar precios, como parte de una supuesta guerra económica.

El temor por el recuerdo de los saqueos de febrero de 1989, y el miedo a la siembra de la hiperinflación ante la escasez y la falta de producción, se apoderó de un pequeño sector de los venezolanos. Nada fue suficiente para evitar que el oportunismo saliera a la calle a tomar lo que no le pertenecía a nadie. n

Hasta ahora no se ve cómo está quedando el caldo, pero todo huele mal. Los ingredientes reflejan esa fuerte descomposición, mientras el país cierra los ojos o prefiere mirar hacia otras partes, como sucedió ayer, cuando Gabriela Isler obtenía la banda de Miss Universo. u00bfLa salida? Difícil verla, porque la ética es turbia y las bandas (de bandoleros y de misses) son las que dominan al país.
 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar