MIAMI.- El Gobierno de Castro ha terminado sus cómodos deberes pactados con Obama, excarcelando a los 53 presos políticos que Estados Unidos le había exigido. Como publicó hace días DIARIO LAS AMÉRICAS, antes de liberar a los disidentes presos se les ha advertido que si mantienen un perfil público y se involucran en la más leve actividad política, volverán a ser detenidos. Por supuesto, a ninguno de ellos se les ha informado de que la decisión de dejarlos libres sea parte de ningún acuerdo entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos.
¿Para cuándo la firmeza?
MIAMI.- De momento vemos muy cómodos a los líderes castristas que han aceptado a regañadientes y con amenazas la única exigencia conocida del Gobierno de Estados Unidos
Las excarcelaciones se han confirmado dos semanas antes de que la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson, viaje a la Habana para profundizar en acuerdos sobre las regulaciones migratorias y activar la reanudación de las relaciones diplomáticas entre los dos países.
De la misma forma hemos ido conociendo con cuentagotas los nombres de los presos que han sido liberados y hemos visto al Gobierno de Estados Unidos poco colaborador con las peticiones de miembros del Senado que insistían en conocer estos detalles pactados de manera tan discreta por el presidente Obama con la dictadura cubana.
Con tanto secretismo es difícil hacer un diagnóstico completo de la situación en la que nos encontramos y sobre todo hacia dónde nos dirigimos. De momento vemos muy cómodos a los líderes castristas que han aceptado a regañadientes y con amenazas la única exigencia conocida del Gobierno de Estados Unidos.
Esperamos que el mensaje que lleve Jacobson a La Habana sea de mayor firmeza que la exhibida hasta ahora y que se pongan sobre la mesa pasos decisivos por parte del castrismo para avanzar en el respeto a los derechos humanos y en el camino a la recuperación de la libertad en la dictadura más longeva de América Latina.
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