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KINESIOTAPING

Técnica de vendaje que no limita el movimiento

Este sistema de fisioterapia diseñado inicialmente para deportistas es ahora un aliado en la lucha contra dolores musculares y de huesos. Las vendas con colores que van del rojo al fucsia, se usan para aumentar la temperatura de la zona en los casos de lesiones musculares subagudas o crónicas. Las azules, por el contrario, están llamadas a disminuir el calor

MIAMI.-BELÉN GONZÁLEZ
Especial

La ingeniosa técnica de fisioterapia fundamentada en la aplicación de un sistema de vendaje neuromuscular es conocida con el nombre de kinesiotaping

El objetivo principal de los especialistas con su aplicación es corregir problemas y aliviar dolores musculoesqueléticos, sin necesidad de restringir los movimientos del área afectada, lo cual permite un correcto aporte sanguíneo y linfático que contribuye a una rápida recuperación.

En este sistema se emplean cintas adhesivas elásticas especiales, fabricadas en una variedad de colores, que se diferencian de los vendajes tradicionales de rehabilitación por proporcionar una completa sujeción muscular sin necesidad de inmovilizar.

El método fue desarrollado en la década de los setenta por el japonés Kenzo Kase, especialista graduado en Escuela Nacional de Quiropráctica de Chicago.

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El trabajo del doctor Kase inspirado en disciplinas como la quiropráxia y la kinesiología, tenía como objetivo fundamental desarrollar un método natural que permitiera la recuperación de tejidos, músculos, ligamentos y tendones dañados.

Tras años de experimentación, llegó a la conclusión de que parte de las limitaciones en los sistemas tradicionales de tratamiento para este tipo de lesiones era la rigidez de los vendajes. Fue entonces que, con la ayuda del doctor Murai, produjo estas cintas adhesivas con una particular textura y elasticidad, que comenzaron a usarse en la medicina deportiva japonesa a partir del año 1973. Sin embargo, no fue sino después de la participación de los atletas nipones en los Juegos Olímpicos de Seúl celebrados en 1988, que el tapig neuromuscular comenzó a hacerse popular.

Ahora bien, como herramienta de fisioterapia deportiva, los vendajes neuromusculares llegaron a Estados Unidos mucho después, siendo usados por primera vez por nuestros atletas en las Olimpiadas de Pekín en 2008. El caso más emblemático en aquel entonces fue el de la triple medallista de oro olímpico de voleibol de playa, Kerri Walsh, quien usó las particulares cintas adhesivas durante una competencia poco después de someterse a una cirugía de hombro, específicamente, del manguito rotador.

Una cinta especial

El vendaje neuromuscular, que no se opone al vendaje tradicional, sino que tienen objetivos terapéuticos diferentes, se basa en el uso de cintas elásticas que se estiran en sentido longitudinal hasta en un 140%. Estas se adhieren a la piel gracias a un adhesivo acrílico, que se activa con el calor del cuerpo, son pretensadas, igualan la elasticidad y grosor de la piel, son impermeables y están fabricadas en algodón 100% hipoalergénico.

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El también llamado neurotaping tiene efectos a diferentes niveles. En el ámbito circulatorio, estas cintas permiten liberar la presión de los mecanoreceptores y capilares perilinfáticos, restableciendo una correcta circulación sanguínea y evacuación linfática en la zona vendada.

A nivel analgésico, eliminan los desechos tisulares y los mediadores inflamatorios acumulados, además de disminuir la presión sobre los receptores hipersensibles, lo que permite disminuir las sensaciones dolorosas. Y finalmente, en lo neuromecánico, generan un estímulo exteroceptivo que mejora la calidad del movimiento.

Entre técnicas y colores

Existen diferentes técnicas de aplicación según los objetivos del tratamiento que se pueden emplear de forma individual o combinada y que darán al vendaje formas diferentes, pero lo más curioso de estas cintas especiales es que se fabrican en una variedad de colores que guardan relación con la disciplina conocida como cromoterapia, la cual se fundamentada en las propiedades terapéuticas de las distintas tonalidades.

En este sentido las vendas con colores que van del rojo al fucsia, se usan para aumentar la temperatura de la zona en los casos de lesiones musculares subagudas o crónicas. Las azules, por el contrario, están llamadas a disminuir el calor, por lo que se aplican en lesiones agudas de carácter inflamatorio como los esguinces y la tendinitis, así como en aplicaciones linfáticas.

Las cintas de color amarillo y naranja, al igual que las fucsia aumentan la sensación de calor; un efecto contrario a de las blancas. Por su parte, las verdes, consideradas intermedias, se aplican en lesiones producidas por estrés; mientras que las vendas negras, suelen ser un refuerzo de los demás colores.

Actualmente los colores de las vendas se eligen por pura estética, pues son pocos los profesionales que trabajan con cromoterapia, esa es la razón por la que aquellas con tonos parecidos a los de la piel son las más demandados.

Esta herramienta de fisioterapia que en un principio se usó en deportista de alto nivel es hoy en día un recurso que beneficia a un sin número de personas en todo el mundo, proporcionando alivio para el dolor, disminuyendo las inflaciones y protegiendo las articulaciones. Este sistema, sin embargo, no está recomendado en todos los casos, es por eso que tanto la evaluación previa como su aplicación deben ser hechas por un especialista.

Un sistema recomendado para:

• Aliviar del dolor.
• Disminuir la inflamación y los hematomas.
• Proteger las articulaciones.
• Corregir la postura.
• Estimular los músculos hipotónicos e inhibir los hipertónicos.

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