SAN JOSÉ. El movimiento opositor nicaragüense Renacer alertó este lunes, 20 de julio, de que el régimen que copresiden los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo renunció abiertamente a la democracia tras proclamar que en ese país no se volverán a celebrar elecciones generales.
Alertan que el régimen Ortega-Murillo cerró totalmente los espacios electorales a los nicaragüenses
Gobierno de Costa Rica preocupado por cierre de espacios cívicos en el país centroamericano
“El régimen deja de fingir que existe competencia política y confirma públicamente que desde hace años no gobierna por el consentimiento de los ciudadanos, sino por la fuerza”, advirtió ese grupo opositor desde el exilio.
Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años de edad, dijo el domingo pasado durante la conmemoración del 47 aniversario de la llamada revolución sandinista que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder”.
Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia. Desde 2017 gobierna junto con su esposa, Rosario Murillo, quien era vicepresidenta y fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional. Pero en la década de 1980 gobernó con mano dura, instaurando el régimen socialista, obligando al exilio a miles de nicaragüenses debido a la represión, crímenes contra opositores y confiscaciones.
Para Renacer, el cierre de la vía electoral “es la culminación de un proceso de concentración absoluta del poder” en Nicaragua, que en 2025 eliminó los contrapesos institucionales, amplió el período presidencial, instauró la copresidencia y subordinó el Estado a una sola estructura familiar con una reforma constitucional.
Costa Rica muestra preocupación
El gobierno de Costa Rica reiteró este lunes su “profunda preocupación” por el cierre de espacios cívicos en Nicaragua, luego de que Ortega anunciara que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
“Costa Rica reitera su profunda preocupación por el cierre sistemático de los espacios cívicos y la persecución contra las voces disidentes” en Nicaragua, expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores costarricense en un comunicado.
El pronunciamiento recuerda que Costa Rica no reconoció el último proceso electoral de Nicaragua del 2021 debido a la “ausencia de condiciones y garantías”, y recuerda que “Costa Rica siempre ha apoyado y abogará por unas elecciones libres, democráticas, transparentes y plurales en la República de Nicaragua”.
En junio pasado, el canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, expresó en la Asamblea de la OEA la preocupación de su país por “el deterioro de la situación democrática y de los derechos humanos en Nicaragua, por las denuncias de detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y las restricciones a las libertades fundamentales y el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe”.
Las relaciones bilaterales entre Costa Rica y Nicaragua se mantienen a nivel de consulados desde el 2018, cuando el entonces presidente costarricense Carlos Alvarado (2018-2022) decidió no nombrar embajador en el país centroamericano debido a la represión y violaciones a los derechos de opositores y manifestantes.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el período presidencial, por lo que en teoría serían en noviembre de 2027.
En enero pasado, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó a Murillo de haberse inventado el cargo de “copresidenta” en Nicaragua sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad, “porque sabe que no puede ganar” en un proceso electoral libre.
NULL
FUENTE: Con información de EFE
