MADRID.- Amnistía Internacional expresó su preocupación por la ausencia de una respuesta "decidida y coordinada" de la comunidad internacional frente a la represión sistemática ejercida por el régimen de Nicaragua contra opositores y miembros de la sociedad civil. La ONG advierte que esta falta de acción crea un "precedente peligroso" que podría inspirar a otros regímenes a seguir un patrón similar de represión.
Amnistía Internacional critica la falta de una respuesta contundente a la represión en Nicaragua
Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, señaló que esta falta de acción crea un "precedente peligroso" en la región
Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, señaló que la "impunidad" y la "falta de rendición de cuentas" que disfruta el dictador Daniel Ortega actúan como un "incentivo" para que otros países de la región adopten políticas represivas similares. Esta situación pone en riesgo a defensores de los derechos humanos, activistas, líderes religiosos y organizaciones no gubernamentales.
Piquer también resaltó que Ortega busca un "control absoluto" sobre todos los espacios sociales e intensificó la represión al cerrar más de 5.000 organizaciones, con 1.500 de estas suspensiones ordenadas el 20 de agosto. La reciente expulsión de 135 presos políticos a Guatemala, fruto de una mediación del Gobierno de Estados Unidos, también pone de manifiesto la falta de intención de Ortega de abandonar su enfoque represivo.
Eric Jacobstein, un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense involucrado en las negociaciones para la excarcelación de los 135, indicó que "el régimen nicaragüense no obtuvo nada" a cambio de su liberación.
"Fue una acción unilateral", dijo Jacobstein. Es el "resultado de meses de presión pública y privada por parte de Estados Unidos" sobre Ortega, añadió, al descartar un cambio de la política de Washington hacia el "régimen represivo" de Managua.
El enviado estadounidense pidió a Ortega que no despoje de la nacionalidad nicaragüense a estos excarcelados, como hizo con otros presos políticos liberados y opositores exiliados. "Eso sería un error", dijo.
El canciller destacó que Guatemala no pidió "nada" a cambio de recibirlos ni reveló sus nombres por "razones de seguridad".
Amnistía Internacional considera que la falta de una respuesta internacional firme ante estas violaciones de derechos humanos no solo perpetúa la crisis en Nicaragua, sino que también sienta un mal precedente para otros contextos similares.
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FUENTE: Con información de Europa Press y AFP
