Rafael Uribe Noguera, el arquitecto de 37 años acusado de violar y asesinar a la niña indígena de siete años, Yuliana Samboní, en Colombia, aceptó este miércoles todos los cargos que se le imputan y dijo que colaborará con las autoridades para esclarecer lo sucedido.
Arquitecto que violó y asesinó a la niña Yuliana pide perdón y dice que estaba drogado
Un reporte del diario El Mundo confirma además que Uribe pidió perdón y declaró que no sabía por qué lo había hecho pues, según reveló, se encontraba bajo los efectos de alucinógenos.
La comparecencia de Uribe Noguera ante el juzgado 35 de Conocimiento de Bogotá se realizó este miércoles a puerta cerrada y por videoconferencia, desde una sala de la cárcel La Picota de Bogotá, donde está recluido.
Según la propia fuente, el acusado por los delitos de femenicidio agravado, acceso carnal violento y secuestro, apareció protegido por un chaleco antibalas y custodiados por dos guardias armados.
En su anterior comparecencia ante los juzgados, recuerda El Mundo, numerosas personas quisieron lincharle, razón por la cual la fiscalía general consideró prudente que se presentara al juicio por videoconferencia.
La madre de la niña Yuliana, presente durante la comparecencia virtual de Uribe, se desmayó durante la exposición de la fiscalía sobre los pormenores del crimen, investigación a la que se aportaron 107 pruebas.
Un documento entregado por la defensa del arquitecto confirma que Uribe reconoció que obligó a la pequeña a subir a su vehículo y que después la violó y la asfixió. Sin embargo, aún queda por esclarecer, por ejemplo, la razón para que Uribe quisiera raptar precisamente a esa niña.
Igualmente se mantiene en investigación el papel que jugaron los dos hermanos del asesino confeso, Francisco y Catalina Uribe Noguera, en la comisión del delito, así como la participación de Fernando Merchán, portero del edificio Exxus 66, quien se suicidó cinco días después del crimen.
La circunstancia de que Rafael Uribe haya declarado que se encontraba bajo la influencia de alucinógenos pudiera llevar a que no se le condene a 60 años de privación de libertad, hecho que, de suceder, elevaría la indignación que ya vive en el país y que se manifiesta en una campaña de recolección de firmas para convocar un referendo a favor de la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños.
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FUENTE: REDACCIÓN
