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CIFRAS

Cuba cierra el mes de junio con 107 protestas callejeras, récord mensual

En La Habana, el mayor polvorín social de Cuba, se produjeron 82 de estas manifestaciones con barricadas de fuego y gritos de “Libertad” e “Intervención ya”

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

En junio de 2026 el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) registró entre las 1,220 entradas del mes una cifra sin precedentes de107 protestas presenciales en las calles de la isla, casi el doble del anterior récord de 54, alcanzado en marzo de este año.

Airados por apagones de 24 a 48 horas en La Habana y hasta el doble en algunas provincias, los cubanos no dejaron en esta hoja del calendario 2026 casi ningún día sin cacerolazo, antes bien, hubo jornadas en las que el sonido de esta acalorada steel band se escuchó de barrio en barrio y de municipio en municipio.

En La Habana, el mayor polvorín social de Cuba, se produjeron 82 de estas manifestaciones con toques de calderos, barricadas de fuego y gritos de “Libertad” e “Intervención ya”. Santiago de Cuba sumó otras 18. En San Agustín (La Lisa) los residentes apedrearon la estación de policía, mientras que en Maffo, Contramaestre (Santiago de Cuba) incendiaron la casa-museo de Olo Pantoja, muerto con el Che Guevara en Bolivia.

Estos desafíos ocurrieron en un contexto de fuerte militarización, que escaló a un nuevo nivel intimidatorio al salir con armas largas a patrullar las calles los represivos Boinas Negras del MININT.

La represión (135 entradas) tampoco se hizo esperar, con un total de 38 detenidos por participar en las protestas, según la organización Cubalex. Muchos fueron identificados mediante la nueva modalidad de enviar a delatores a grabar a los participantes. Entre otros actos represivos insólitos el youtuber Eddy Ceballos fue detenido y acusado de espionaje por filmar un humorístico en una base militar abandonada.

Los temerarios desafíos al Estado policial, que incluyeron además de las protestas físicas numerosas críticas y sarcasmos contra la élite de poder en las redes sociales, medios independientes e incluso al pie de publicaciones oficialistas, volvieron a encabezar las categorías del registro del OCC con 406 entradas.

Les siguieron, como era de esperar, las expresiones y actos contestatarios en relación con los Servicios Públicos (227), principalmente el de electricidad con su desbordamiento de protestas de calle, pero también apuntaron a los de agua potable, salubridad, gas licuado, transporte, servicios bancarios, funerarios y de internet.

La preocupación por la inflación creciente de los precios de los alimentos, en la misma medida en que su transporte se dificulta, y se reduce la cantidad de víveres a precios asequibles de la canasta básica racionada, situó en el tercer lugar del registro a la categoría Alimentación, Inflación, Agricultura, con 146 quejas.

Se repitieron las escenas de ancianos buscando qué comer en la basura y madres desesperadas por no tener nada que darles a sus hijos. Un estudio determinó que solo para cubrir sus necesidades alimentarias una familia cubana necesita al menos 70.000 pesos cubanos mensuales, más de 10 veces el salario medio de 6,930 CUP.

La Inseguridad Ciudadana quedó muy cerca de la clasificación anterior con 142 protestas y denuncias. Se reportaron en el mes 11 feminicidios como parte de 27 decesos por violencia social o de género. Los delitos de latrocinio ascendieron a 44, incluyendo el auge de los asaltos a dueños de vehículos eléctricos.

Se informó de robos al Estado que parecen sacados de películas, como los perpetrados en un banco en La Habana y en una oficina de correos en Pinar del Río que guardaban dinero para pagar a jubilados; y la sustracción del combustible de un tren Bayamo-Manzanillo-Habana, que quedó varado de madrugada con cerca de 300 pasajeros. Un nuevo elemento para preocuparse fue la proliferación de pandillas juveniles aparentemente inspiradas en las maras centroamericanas.

El apartado de Otros Problemas Sociales acumuló 97 registros, revelando entre otras aristas la ruina de instituciones emblemáticas como el restaurant y mirador La Torre en La Habana; el impacto de la crisis en la salud mental de los isleños; el rechazo de los jóvenes a tener hijos en Cuba y a trabajar para el Estado; el auge del trabajo infantil, tensiones en el servicio militar, las secuelas de la crisis energética para la educación y el reconocimiento de que la drogadicción ha aumentado un 200 % en el país desde la pandemia de Covid-19.

En junio entraron en la categoría de Salud Pública del OCC 41 anotaciones, incluidos testimonios críticos por parte de médicos, el agotamiento y la frustración que experimentan estos y que los lleva a dejar la profesión; la falta hasta de agua en los hospitales; la dependencia del mercado negro para hallar medicamentos; la descontinuación en el país de cirugías y tratamientos vitales; las muertes por negligencia médica; y los pedidos de ayuda social para solucionar problemas de salud que ya no soluciona la otrora “potencia médica”.

Por último, el “conflictómetro” de mayo compiló 26 protestas y denuncias relacionadas con la Vivienda La crisis habitacional en Cuba durante junio de 2026 continuó revelando un panorama de abandono sistemático, déficit insuperable de habitáculos y estancamiento de nuevas construcciones, con familias enteras sobreviviendo en chozas con condiciones precarias, en inmuebles inhabitables o furtivamente en locales abandonados hasta que les llegue el desalojo.

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FUENTE: Observatorio Cubano de Conflictos

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