El régimen de Cuba ha autorizado el atraque del crucero MS Braemar, que transporta a más de 600 pasajeros, entre ellos cinco enfermos de coronavirus, en respuesta a una petición del Gobierno de Reino Unido, anunció este lunes el ministro de Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez.
Cuba recibirá a crucero con cinco casos de coronavirus
El barco, perteneciente a la compañía británica Fred Olsen, había quedado fondeado frente a las islas Bahamas tras el rechazo de varios países de la región.
Rodríguez explicó en Twitter que a bordo del barco hay "un pequeño número de viajeros" diagnosticados, por lo que las autoridades de Cuba adoptarán "medidas sanitarias" para permitir el desembarco de pasajeros y tripulación".
La decisión, añadió, "responde a una emergencia de salud", ya que la vida de las personas enfermas podría estar en peligro. Una vez se haya procedido al desembarco, los gobiernos británico y cubano estudiarán fórmulas para garantizar un "retorno seguro" a Reino Unido.
El Ejecutivo cubano confirmó por ahora cuatro casos de coronavirus en la isla y ha aclarado que ninguno de ellos reviste gravedad, según los últimos datos ofrecidos el domingo por el Ministerio de Salud, recogidos por la prensa oficial.
Además de los cinco casos confirmados de coronavirus, hay 20 pasajeros y otros 20 miembros de la tripulación, incluido un médico, aislados después de mostrar síntomas similares a los de la gripe mientras viajaban en el barco.
El crucero está anclado a unas 25 millas de la costa de Bahamas, donde se reabastece con alimentos vitales, combustible y medicamentos.
"Ningún otro puerto caribeño estaba dispuesto a aceptar el barco debido a las sensibilidades locales hacia el coronavirus Covid-19", dijo la compañía en un comunicado.
Un plan para permitir que el barco navegara de regreso al Reino Unido fue descartado por motivos prácticos debido a la distancia y la salud de los pasajeros.
Una portavoz de la compañía Fred Olsen dijo no obstante a CNN que todas las opciones sobre dónde ir estaban siendo consideradas, incluyendo el regreso al punto de partida en Southampton, Reino Unido.
Los pasajeros del crucero son predominantemente británicos, pero también hay ciudadanos canadienses, australianos, belgas, colombianos, irlandeses, italianos, japoneses, holandeses, neozelandeses, noruegos y suecos.
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FUENTE: DIARIO DE CUBA y Europa Press
