MIAMI.- La mujer que vive en zonas rurales en Cuba y trabaja de sol a sol en labores agrícolas tiene acceso limitado a la salud, carece de transporte para trasladarse de un lugar a otro y es víctima de un fenómeno que va en aumento: la violencia de género e intrafamiliar.
Denuncian precariedad de vida de la mujer en zonas rurales de Cuba
Así lo afirma Magdelivia Hidalgo, periodista de origen cubano, radicada en Miami desde el año 2000, quien en 1996 creó la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) con el propósito de mostrar al mundo la vida precaria de la mujer del campo, en Cuba, y desde entonces ha venido trabajando en programas que encuentran una férrea oposición en el régimen castrista.
Para esta activista de los derechos de la mujer del campo, sus congéneres “están desprovistas de todo lo básico”, pero estima que, pese a las circunstancias adversas, actualmente tanto de la mujer de la ciudad como aquella de las zonas rurales, dentro de la oposición tienen un protagonismo muy importante.
¿Cómo es la vida de la mujer rural en Cuba?
Día a día estoy comunicada con nuestras hermanas en Cuba, y no solo con las que forman parte de la FLAMUR, sino con la mujer rural en general que está desprovista de todo. Se habla mucho de los proyectos sociales que tiene la Federación de Mujeres Cubanas [que se autoproclama como una ONG, pero realmente responde a las directrices del Partido Comunista], pero no son reales. Las mujeres de la FLAMUR están muy involucradas en los temas básicos asociados con las necesidades de la población porque creo que debemos trabajar duro en una sociedad que ha perdido todos los valores, y cuando hablas de la mujer rural, si haces una comparación entre la que vive en el pueblo y la que vive en el campo, ni siquiera lo que viene por la libreta de racionamiento se le asigna igual. Y así ocurre en la salud, así es en la educación. ¿Cuántos niños tienen que caminar dos y tres kilómetros para llegar a la escuela? Esos niños no tienen zapatos, no tienen ningún tipo de recursos, y esa mujer rural es la que enfrenta al campo y es la que se enfrenta a la casa, quiere decir que esta mujer lo que está haciendo es un trabajo muy bueno porque sigue junto a su esposo, fuerte, pero también trabajando con todos estos proyectos sociales que tenemos y en los cuales estamos involucrados, que son proyectos sobre violencia de género, violencia intrafamiliar y otros muy importantes.
¿Esa mujer rural tiene acceso a la salud?
La salud es un tema crítico, y lo creo así porque si antes ellas contaban con un consultorio de la familia, que tenía por lo menos para dar los primeros auxilios, ahora tengo conocimiento de casos de niños que no han llegado a tiempo a un hospital, por ejemplo, con una crisis de asma y han muerto en el camino por no tener un balón de oxígeno. Las ambulancias ya no existen en la zona rural y si te vas a hacer una cirugía, tienes que ir con todo para someterte a ella, desde un cubo, un ventilador, comida, todo. Pero si vas a un salón donde operan a los extranjeros, a ellos les dan todo, desde sábanas blancas hasta aire acondicionado, y no les faltan los medicamentos.
¿Qué nos puedes decir del transporte?
Otro punto que tienen las mujeres que viven en el campo es la escasa transportación de que disponen, por no decir que ninguna. Sus hijos, y ellas mismas, tienen que caminar muchos kilómetros para ir de un lugar a otro. A la hora de trabajar, ellas [las mujeres rurales] son las que apoyan a los esposos en el trabajo agrícola, que es un trabajo muy difícil. Esa mujer no tiene otro lugar de trabajo y se han perdido aquellos talleres de corte y costura. Ahora todo lo que produce Cuba son médicos, porque eso le da dinero al régimen.
Podríamos decir entonces que en medio de la escasez de productos y servicios en Cuba, la mujer rural es la que menos beneficios tiene de parte del régimen.
Por supuesto, la mujer rural tiene menos beneficios del régimen y eso es visible. Yo invito a todas las personas que quieran ir a Cuba, que no se guíen por el turismo que ofrece el régimen. Vayan hacia los campos para que vean la crítica situación en la que vive la mujer rural.
¿Esa mujer es víctima de la violencia de género o de violencia intrafamiliar?
Hay mucha violencia de género, y mucha violencia intrafamiliar específicamente porque, ya te digo, en Cuba se han perdido todos los valores. Estamos trabajando con unos entrenamientos sobre lucha estratégica no violenta, pero activa, es decir con los libros de Gene Sharp, entre ellos "De la dictadura a la democracia", o con las películas como "Tumbando a un dictador", para que los jóvenes conozcan cuáles son sus derechos porque las personas en Cuba y las que viven fuera, cada vez que viajo por el mundo representando a la FLAMUR, creen que en mi país todo está resuelto. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Si usted no conoce sus derechos, entonces qué exige.
¿Qué hacen organizaciones como la suya para contrarrestar esos fenómenos?
Hacemos un trabajo conjunto con el Partido Republicano de Cuba, con Impacto Juvenil Republicano, con Cuba Independiente y Democrática; con todas estas organizaciones nos unimos y trabajamos identificando los problema en la comunidad, trabajando por el rescate de los valores de los jóvenes, que conozcan qué es lo que está pasando en el mundo y así se puedan preparar porque si tú no conoces cuáles son tus derechos, no los exiges. Creo que es importante seguir empoderando a la mujer, lograr que trabaje con pequeñas y medianas empresas para que sean mujeres emprendedoras, y no es que no necesitemos a los hombres, es que no queremos ataduras gubernamentales, pero tampoco queremos ataduras de ningún tipo porque si una mujer aguanta golpe es porque el esposo la mantiene, y si ya mi esposo no me mantiene, y yo soy totalmente independiente, lo ayudo; voy a la par con él. No es solo la Seguridad del Estado la que da golpe: los hijos maltratan, los esposos maltratan y creo que sí hay que empoderar a la mujer, sí hay que buscar que la mujer sea emprendedora y se prepare porque la mujer en la oposición está jugando un papel maravilloso, pero sí se necesita seguir trabajando en la base, en la comunidad, porque se ha perdido todo tipo de valores en Cuba.
¿Cómo es el papel de la mujer en la oposición?
La mujer en la oposición juega un rol muy importante. A la Federación de Mujeres Cubanas, el régimen la presenta como una ONG, pero una ONG que responde al régimen, no al pueblo. Entonces las organizaciones como la nuestra trabajan en temas básicos asociados con las necesidades de la población trabajando en proyectos sobre violencia de género, por el rescate de los valores que se han perdido por completo en Cuba. Entonces vemos que en Cuba quien está jugando un papel fundamental en todos los proyectos no te puedo decir que es solamente la mujer, porque por supuesto necesitamos a los hombres, pero en temas de violencia intrafamiliar, que es muy importante, son muchos los proyectos que se están llevando a cabo con el protagonismo de la mujer.
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