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@puzkas

“No hay ningún tipo de negociación. Es un esfuerzo de Noruega por una mediación, que tiene meses. Esta fue la segunda invitación a Oslo. Todo lo demás son especulaciones”. La frase del presidente (E) de Venezuela, Juan Guaidó no ha servido para calmar las especulaciones en las redes sociales, pero sí deja evidencia de la hoja de ruta que se ha marcado a partir de los eventos del 30 de abril: alinear los esfuerzos políticos y diplomáticos del Grupo de Contacto Internacional, el Grupo de Lima, Noruega y otras iniciativas hacia una medición que permita un proceso de transición en Venezuela.

Según Guaidó, también presidente del Parlamento (Asamblea Nacional), “tenemos la interlocución con el mundo. Al régimen solo le queda el miedo, el terrorismo de Estado (…) No hay ningún tipo de negociación (…) La agenda es muy clara: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. El martes me preguntaron y dije hay unos enviados con Noruega. También dije que no nos prestaríamos para ninguna negociación que no sea con la ruta planteada”.

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Sin embargo Cecilia Sosa, exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia, evalúa la dinámica política y legal desde otra perspectiva. “Cuando el Estatuto de Transición de la Asamblea Nacional habla de que se conformará un gobierno de unidad nacional está hablando de una negociación, si no, las palabras unidad nacional no tendrían sentido”.

Para Guaidó es incorrecto diferenciar las agendas o propósitos que pueden tener las gestiones de la Unión Europea, los países que integran al Grupo de Lima y otras iniciativas. “No hay diferencias entre esta reunión en Noruega y otras. Es la intención de un país, así como lo tienen el Grupo de Contacto, el Grupo de Lima, Canadá y otros países en mediar en la crisis. Es una iniciativa más de un país que quiere colaborar”.

Según el politólogo y director de ORC Consultores, Oswaldo Ramírez, “existen 4 vías para el cese de la usurpación: calle (presión social), sanciones, presión diplomática y negociaciones. Ese proceso de negociaciones múltiples, en distintos tableros, se retoma luego de las acciones del 30 de abril. Hay consenso, la situación actual debe cambiar, no ya, pero sí en un lapso perentorio de corto plazo. Lo que estaba en un punto muerto, comenzó de nuevo a andar, con nuevos actores a los del 30 de abril, que no obstante pudieran aún mantenerlos en el juego”.

Según Ramírez las negociaciones en marcha abarcan muchos más tableros y no se limitan al GCI y el Grupo de Lima. “Estamos hablando de negociaciones en diferentes tableros internacionales: EEUU y Rusia; Canadá y Cuba; EEUU y Medio Oriente; UE y China; UE y Rusia; UE y México y Uruguay; Grupo de Lima y países de América Latina; EEUU y países del Caribe”.

Ramírez sostiene que “hay urgencia, y esta viene marcada por la velocidad en la que pueden desmoronarse la gobernabilidad del país, pero también porque la asfixia comienza a sentirse, la crisis de la gasolina ya está llegando al centro del país, el colapso de servicios públicos se agrava, pero además la hiperinflación sigue golpeando con mucha fuerza a la ya destrozada economía familiar”.

Para el director de ORC Consultores se debe ser cauteloso con los resultados del esfuerzo desplegado por Noruega. “La fórmula clásica, escuchar a las partes por separado. Noruega como país anfitrión, en una locación secreta en Oslo. Ya esto se observó con los diálogos que condujeron a la paz entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). ¿Puede repetirse esta receta?, somos expectantes de un proceso con un actor que no suele cumplir sus acuerdos, pero hay amenazas y presiones importantes en el régimen”.

Ramírez resalta la coincidencia de los mensajes del ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, y del gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez, al culminar los encuentros en Oslo. “No hay camino para la paz, La Paz es el camino” M. Ghandi. Por eso, siempre apostaremos al diálogo”.

Para el director del ORC Consultores no debe desestimarse que estos mensajes se generaron un par de horas después de que el presidente Donald Trump utilizara su cuenta en twitter para asegurar que Venezuela “está en las puertas de un acontecimiento histórico”.

Del proceso en Noruega es poco lo que puede adelantarse, aunque fue lo suficientemente importante para que se pospusiera la reunión de cancilleres del Grupo de Lima prevista para el lunes 20 de mayo.

“Son conversaciones probablemente para acuerdos metodológicos, como suele tratarse en estos casos -argumenta Ramírez- pero, abramos la posibilidad de que se salte por completo estos pasos, y se negocie la salida de Nicolás Maduro y el llamado a elecciones libres y justas, con un punto importante, el no tocar a parte de la nomenclatura del régimen, y que ellos sean parte de la transición mientras se evalúan mecanismos para que sigan participando en la vida pública, pero a la vez, se inicien procesos de justicia transicional (…) Venezuela tiene por delante retos importantes, porque las heridas están abiertas, y no hay posibilidad de que todos los que hacen vida en la política participen de estas negociaciones. Se interpreta que no hay espacio para los más radicales si se quiere evitar una intervención militar, que en papel y en proceso de planificación siempre es perfecta, pero nunca se sabe cómo termina”.

Los próximos días pueden ser relevantes para conocer el avance de los distintos esfuerzos de negociación. Según Ramírez “si las negociaciones de esta semana entre EEUU y Rusia, en la reunión Pompeo-Lavrov llegaron a buenos acuerdos, Nicolás Maduro debió acelerar su accionar, y esto incluye el haber permitido el viaje a Oslo. Sabe que puede perder aliados de peso muy rápido porque el no tiene nada que ofrecer ya. Y veremos también pronto la reunión del Comando Sur con el embajador Vecchio por petición del presidente (e) Juan Guaidó; y este, es otro tablero que también se está moviendo”.

Sin embargo, no se debe obviar que el Grupo de Contacto Internacional había intentado promover una salida a la crisis que incluyera modificar la hoja de ruta inicial de Guaidó permitiendo que se celebren elecciones en el corto plazo, aún con Maduro en el poder.

Sobre este punto giran las reuniones que desde el jueves se realizan en Caracas entre los cancilleres representantes del Grupo de Contacto Internacional y la oposición y el gobierno de Venezuela. En los encuentros resaltan la participación por separado de Juan Guidó (la reunión ocurrió el jueves en la tarde en la sede de la Unión Europea en Caracas) y Nicolás Maduro (la reunión ocurrió el jueves en la noche en el Palacio de Miraflores).

Según ha resaltado Geoff Ramsey de Washington Office of Latin America (WOLA) en sus cuenta de Twitter “nadie negocia porque quiere negociar, sino porque no le queda otra opción, eso es lo que está pasando ahora en Venezuela”.

¿Se puede negociar la hoja de ruta propuesta por Guaidó?. Según explicó el presidente de la Asamblea Nacional y Jefe del Estado encargado se debe agradecer al Grupo de Contacto, al Grupo de Lima, a Canadá y EEUU, también a Noruega que intenta una mediación. Todo aquel que sume al proceso de liberación de Venezuela a través de la estrategia que hemos planteado, será bienvenido (…) ellos nos apoyan para lograr una solución a la crisis. Para los venezolanos la ruta es clara y la mantenemos: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

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