miércoles 1  de  abril 2026
OPINIÓN

Delcy y el Dr Jekyll y Mr Hide

El plan de los hermanos Rodríguez es lograr vencer el resentimiento colectivo, fracturar la barrera emocional que odia a Delcy y distanciarse además de Maduro

Diario las Américas | IBÉYISE PACHECO
Por IBÉYISE PACHECO

Pancartas y afiches presentan a una mujer con cara de monja impostada que viste una sencilla franela de color azul y sonríe dulcemente bajo el lema “Delcy avanza tú tienes mi confianza”. En vivo el personaje suma objetos de utilería: se coloca escapularios y rosarios adquiridos como material indispensable para su obra de teatro. En su closet ha quedado guardada temporalmente la fortuna desplegada cada día hasta hace poco, en ropa, calzados, joyas y carteras. Lujo que ha rivalizado con el de personajes de la realeza o del jet set.

La obra en cuestión es la versión femenina del horror gótico de la novela “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Su autor original Robert Luis Stevenson (1850, Edimburgo, Escocia), nunca imaginó que en el 2026 alguien en Venezuela llamada Delcy Rodríguez encarnaría ese doble rol.

El plan de los hermanos Rodríguez es lograr vencer el resentimiento colectivo, fracturar la barrera emocional que odia a Delcy y distanciarse además de Nicolás Maduro. La ejecución de esta estrategia tiene varias etapas y se ha ido acelerando en la medida en que parece ineludible convocar un nuevo proceso electoral.

Además de romper la barrera del odio, la urgencia de los Rodríguez busca neutralizar a María Corina Machado, y la mejor manera que el psiquiatra ha encontrado, es tratando de mimetizar a Delcy con la líder opositora.

El resultado ha sido esta campaña que trata de posicionar a Delcy en lo que termina siendo la nada creíble versión femenina del respetado Dr Jekyll, que en la novela de Stevenson es el rostro decente, empático y civilizado de un personaje ambivalente. Con este Dr Jekyll los Rodríguez tratan de copiar los códigos visuales y emocionales asociados a María Corina, es decir mostrar como propias unas virtudes que jamás Delcy ha tenido ni tendrá.

Creen los Rodríguez que el país se olvidará de que Delcy es Hyde, el lado oscuro del doctor Jekyll un personaje que actúa con impunidad y crueldad.

Lo que estamos viendo, a pesar de lo oscuro, arroja una mirada interesante: los Rodríguez están admitiendo que Delcy es detestada. Ambos están claros en que la única posibilidad de ganar adeptos es aparentando todo lo que el país sabe que no son; tratando de borrar en poco tiempo los crímenes cometidos, procurando espantar su corrupción, la ejecución de torturas, su desprecio por el dolor de un país, el atropello constante a los ciudadanos, la violación cotidiana de la ley y ahora su descarada ambición de poder, expresada en la traición de quien los apoyó durante todos estos años.

Este cinismo es tan solo una pequeña muestra de lo que son capaces de hacer sin empatía, sin lealtad. Son gente peligrosa que no se debe subestimar.

Son siniestros. Su amoralidad es inocultable. La ausencia de pudor es descarada al apropiarse de códigos morales ajenos al simular virtudes en la desesperación de ganar confianza.

La decisión de esta ruta en la campaña que han iniciado los Rodríguez es la ratificación de que ellos son la encarnación del mal, pero además es el reconocimiento de que el país en su mayoría quiere, reconoce y respeta como su líder a María Corina Machado.

Es un tema estudiado. Los Rodríguez además de procurar reducir el rechazo ya medido ampliamente, tratan de generar ambigüedad en el elector menos informado, apostando a debilitar los códigos de María Corina que al ser repetidos por ellos pierden fuerza simbólica.

Como Delcy no puede vencer a María Corina, trata de disolverla.

Jorge trata de camuflar a Delcy que, en este montaje de nuevo perfil, está borrando -y traicionando- a lo único que tenía propio, es decir los años de ejercicio en el poder junto a Maduro dejando en la orfandad a su único y probable elector que sería el chavista-madurista. Desprecia esa fuerza que, aunque pequeña, es simbólica o lo era, porque ahora riesgosamente la aniquila Jorge Rodríguez, artífice de este plan que, en lugar de confrontar a una rival política, trata de generar adhesión procurando una réplica, tratando con ello de invadir su territorio simbólico.

Es el plan de quienes hoy se saben derrotados.

Para evitarlo afinan también el control del aparato electoral con la ventaja de disponer ingentes recursos ya invertidos desde el inicio del chavismo, en armar un entramado construido con varias vías, desde las internas operativas en el proceso de actualización y control de ingreso de datos, pasando por el ventajismo publicitario y en general todo el contenido que ya se asoma invasivo en redes sociales, así como también ajustando el control de seguridad, defensa y de la operación de traslado de votantes, utilizando infraestructura pública, medios, espacio y logística.

Hay que prepararse para esta nueva batalla.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar