MANAOS.- Las autoridades brasileñas ordenaron el traslado de los líderes de la masacre de 56 personas perpetrada durante una lucha de bandas en una cárcel de la ciudad amazónica de Manaos, según informaron este martes medios locales.
Guerra entre narcos termina con al menos 56 muertos en una cárcel brasileña
La medida fue ordenada por el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, que viajó en la noche del lunes a Manaos para analizar la situación in situ.
Según las primeras investigaciones, un grupo de presos de la organización criminal Familia del Norte (FDN) atacó en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (COMPAJ) de Manaos a integrantes del grupo rival Primer Comando de la Capital (PCC), en la que es considerada la peor matanza ocurrida en una cárcel del estado de Amazonas.
Historia de la masacre
Una reyerta entre dos clanes rivales en una cárcel de Manaos, capital del estado de Amazonas, terminó este lunes en masacre, con al menos 56 muertos, un suceso que dejó patente la guerra por el control de las cárceles en Brasil.
La cifra inicialmente informada era de sesenta muertos, pero el Comité de Gerencia de Crisis de Seguridad Pública de Amazonas detalló que 56 presos murieron en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj) y los otros cuatro fueron asesinados en la Unidad de Prisión de Puraquequara (UPP), en la zona rural de Manaos.
El balance más reciente de las autoridades indicó que un tercer motín, hasta ahora sin muertos, se presentó en el Centro de Detención Provisional Masculino (CDPM) de Manaos y que del Compaj se fugaron 112 presos.
La sublevación en el Compaj, la más grave de las tres que se presentaron en las últimas 24 horas en Manaos, comenzó la tarde del domingo, cuando miembros de Familia do Norte (FDN), que mantienen el control sobre la prisión, iniciaron una disputa con integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC), que opera en Sao Paulo.
El motín dejó un reguero de sangre en el presidio, donde decenas de personas fueron brutalmente asesinadas -con descuartizamientos y decapitaciones- y amontonadas en diversas áreas comunes del complejo, situado en las afueras de Manaos.
La mayoría de los asesinados son integrantes del PCC, a quien la FND quiso mandar un "recado" sobre su poder en la región, según informó hoy el secretario de Seguridad Pública del estado, Sergio Fontes, en una rueda de prensa.
La disputa entre ambos comandos dejó decenas de víctimas en 2016. Tan sólo en octubre ocho presos murieron en una cárcel del estado de Rondonia tras una pelea entre miembros del CV y el PCC, apenas un día después de que otra reyerta entre las dos bandas dejara diez víctimas mortales en un centro penitenciario de Roraima.
"Esas organizaciones se alimentan principalmente del narcotráfico. Sus peleas por intereses acabaron en tragedia. Infelizmente eso ya ocurre en otros estados", añadió el secretario.
Recalcó que el suceso en Manaos no es un "caso aislado" y que el problema es "mayor", "ya que se disputa dentro de los presidios y tiene una extensión de guerra que también tiene lugar fuera" de ellos.
El Ministerio de Justicia de Brasil se puso a disposición de las autoridades de Amazonas para resolver la situación en el presidio y llegó a ofrecer la ayuda de la Fuerza Nacional antes de que la rebelión fuera sofocada.
El titular de la cartera, Alexandre de Moraes, ya había alertado el pasado octubre que la disputa entre facciones podría generar conflictos fuera y dentro de los presidios.
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FUENTE: EFE
