Jefe de Ejército brasileño condena los radicalismos luego de ataque a Bolsonaro
07 de septiembre de 2018 - 11:09
El alto oficial emitió un comunicado en el que instó a mantener la serenidad, combatir los radicalismos y tener confianza en los órganos de seguridad para superar "este desafío a nuestra democracia y a la paz social".

RÍO DE JANEIRO.- El comandante del Ejército brasileño, general Eduardo Villas Boas, criticó hoy los radicalismos en un mensaje en que repudió el atentado que sufrió el jueves el ultraderechista Jair Bolsonaro, líder en los sondeos para las elecciones presidenciales de octubre y acuchillado durante un mitin.

El alto oficial divulgó un comunicado en el que defendió "la manutención de la serenidad, el combate a los radicalismos y la confianza en los órganos de seguridad, para que todos superemos este desafío a nuestra democracia y a la paz social.

El comandante militar igualmente manifestó su "vehemente repudio al acto de violencia extrema perpetrado contra la vida del diputado Bolsonaro", que es capitán de la reserva del Ejército, y transmitió su solidaridad a la familia del candidato y sus deseos de rápida recuperación.

El máximo jefe del Ejército consideró el ataque como un "desafío" a la democracia luego de que el ataque elevara la radicalización de la disputa política en Brasil a exactamente un mes de las elecciones presidenciales más imprevisibles en las últimas décadas en el país.

El diputado y militar de la reserva fue acuchillado cuando era cargado en hombros en medio de una multitud en una céntrica calle de Juiz de Fora, la segunda mayor ciudad del estado de Minas Gerais, lo que provocó gran conmoción en el país y llevó a los demás candidatos a cancelar sus agendas de campaña provisionalmente.

Pese a que la Policía detuvo al autor del ataque y aclaró que se trató de un hecho aislado, y no partidario, perpetrado por una persona que se dice indignada con la situación de Brasil, el atentado contra el líder de las encuestas inmediatamente elevó la ya alta tensión de la disputa electoral.

El ultraderechista es uno de los candidatos más polémicos en la actual disputa debido a que es un defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985); ha generado diversas protestas por sus insistentes declaraciones machistas, racistas y homófobas, y enfrenta juicios por discriminación e incitación a la violación.

El atentado se produjo un día después de que una encuesta indicara que Bolsonaro, candidato por el Partido Social Liberal (PSL), vencería las presidenciales del 7 de octubre en un escenario sin el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya candidatura por el PT fue negada por la autoridad electoral, pero que perdería en la segunda vuelta contra sus principales adversarios.

De acuerdo con el instituto Ibope, la intención de voto en Bolsonaro subió desde el 20 % en agosto hasta el 22 % en septiembre, lo que lo convierte en el favorito para vencer la primera vuelta tras la decisión del Tribunal Electoral de inhabilitar a Lula, que tenía hasta el 40 % del favoritismo.

"Nunca le hice mal a nadie", afirmó el candidato en un video que grabó desde su cama en el hospital, en una aparente respuesta a quienes atribuyeron el ataque a los discursos en los que defiende la liberación de la venta de armas en Brasil y hasta "fusilar" a sus adversarios.

El video fue grabado y transmitido por diferentes redes sociales por el senador y pastor evangélico Magno Malta, uno de sus más fieles seguidores, y en las imágenes se ve a Bolsonaro acostado, con dificultades para hablar o moverse, pero consciente y lúcido.

Bolsonaro, al que una única cuchillada en el abdomen le provocó una grave hemorragia en una vena, tres heridas en el intestino delgado y una lesión en el colon, fue transferido este viernes en un avión particular a Sao Paulo, en donde será ingresado en el hospital Albert Einstein, uno de los más prestigiosos de América Latina, informó el Hospital Santa Casa de la Misericordia de Juiz de Fora.

Los médicos dijeron que tendrá que permanecer hospitalizado al menos una semana y que después podrá seguir normalmente con su agenda de campaña, aunque tendrá que regresar al hospital en uno o dos meses para revertir la colostomía a la que fue sometido debido a que la herida en el colon le provocó contaminación por heces.