MIAMI -- La diáspora cubana se unió para enviar un mensaje que resuena desde las calles de Miami hasta las plazas de Madrid y Santiago de Chile: el tiempo de la dictadura de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel debe agotarse.

Desde distintas ciudades del mundo el exilio salió a las calles para alzar la voz a favor de la democracia en la isla
MIAMI -- La diáspora cubana se unió para enviar un mensaje que resuena desde las calles de Miami hasta las plazas de Madrid y Santiago de Chile: el tiempo de la dictadura de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel debe agotarse.
En una jornada de movilización global, el exilio cubano ratificó su apoyo a las políticas de la Administración estadounidense, dejando claro que no existe espacio para el diálogo con un régimen que mantiene a su pueblo en la miseria y la opresión.
En el corazón del exilio, la ciudad de Miami, miles de banderas cubanas y estadounidenses ondearon como símbolo de una alianza inquebrantable por la democracia. Alexander Otaola, presidente de la Fundación Cubana Anticomunista y organizador del evento, fue enfático al declarar que los cubanos no aceptarán más treguas con la dictadura, subrayando que la única meta aceptable es una Cuba libre de comunismo, reseña el portal web Martí Noticias.
El congresista Carlos Giménez utilizó sus plataformas para amplificar el reclamo de libertad, mientras que Mike Hammer, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, se unió a los manifestantes en un gesto de solidaridad histórica.
Hammer aseguró que la presión internacional no se detendrá hasta que la Isla alcance la libertad, señalando este 2026 como el año clave para la transición democrática. Por su parte, la activista Rosa María Payá recordó desde el podio que, si bien el apoyo externo es fundamental, los cubanos están listos para protagonizar el cambio real que el país reclama.
En Montevideo, los cubanos marcharon por las avenidas principales coreando que no son cómplices de dictaduras, uniendo su voz a la de la resistencia venezolana en un frente común contra el autoritarismo regional. En Chile, frente al Palacio de La Moneda, los manifestantes desmontaron la narrativa oficialista al señalar que no es el embargo, sino la propia gestión del régimen la que ha dejado a los niños sin leche y a los campesinos sin el fruto de su trabajo.
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FUENTE: Con información de Martí Noticias