ver más
PERÚ

Los retos de Keiko Fujimori: ganar legitimidad y gobernar con contrapesos

La líder de Fuerza Popular requerirá de lograr el concurso de todo el espectro político-social de Perú para ganar legitimidad de ejercicio

Por Ascensión Reyes

MIAMI. Un viaje a 1994, a los pasillos del Palacio de Gobierno de Perú es clave para comprender a la mujer que ha trazado un camino en la política peruana.

A Keiko Fujimori no le son ajenos los actos protocolares con mandatarios, funcionarios y personalidades extranjeras.

Cuando tenía 19 años de edad, fungió como Primera Dama en 1994 cuando sus padres se divorciaron. Ese paso fue para muchos una “traición” a su madre, Susana Higuchi, a quien su padre Alberto Fujimori la destituyó del cargo.

Fue en esa época cuando le comenzó la pasión por la política. Trató de mantener el equilibrio, pero la ruptura familiar marcó el inicio de una constante en su vida: la obligación de elegir entre la lealtad filial y la supervivencia política.

Cursó Administración de Empresas en la Universidad de Boston y alternaba su época de estudiante con la representación oficial.

Ya para el año 2000, el gobierno de su padre, Alberto Fujimori, se volvió más autocrático, pero fue destituido por las acusaciones de corrupción y huyó a Tokio, Japón.

En 2005, Keiko regresa a Perú a dar la cara por su padre y en 2006, demostró su garra política al convertirse en la congresista más votada de la historia del país. Obtuvo más de 600,000 sufragios y llegó al Parlamento de la mano de un acuerdo electoral denominado Alianza por el Futuro, una coalición de partidos fujimoristas.

En 2010, fundó su partido Fuerza y, bajo este abanico, compitió por la presidencia de la República de Perú en 2011. Perdió en el balotaje frente a Ollanta Humala. Ese mismo año obtiene una máster en Administración de Empresas en la Universidad de Columbia y comienza a institucionalización del legado de su padre.

En 2012, cambia la denominación de su partido a Fuerza Popular y se consolidó como la plataforma política para agrupar y dirigir el fujimorismo en el país andino.

En 2016, Keiko Fujimori vuelve a competir en las elecciones presidenciales y fue superada en la segunda vuelta por Pedro Pablo Kuczynski. En 2021, clasificó nuevamente al balotaje y cayó derrotada por un estrecho margen ante Pedro Castillo.

Oscuridad familiar

Otra crítica sobre sus relaciones familiares tiene que ver con el alejamiento de sus hermanos. El capítulo más oscuro con su familia fue la batalla contra su hermano menor, Kenji Fujimori. Lo que comenzó como una discrepancia sobre cómo lograr la libertad de su padre se convirtió en una guerra civil por el control del fujimorismo.

Kenji buscaba el indulto de Alberto Fujimori a toda costa y negoció directamente con el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. Keiko y su cúpula priorizaban la institucionalidad del partido.El pleito familiar llegó a la televisión. Kenji fue expulsado del Congreso y condenado a prisión, pero la sanción fue suspendida. En junio de 2026, reafirmó la distancia al hacer pública su decisión de no apoyar a su hermana políticamente porque decidió no volver a ser usado.

En Perú, lo familiar tiene mucho peso y esos cuestionamientos han mellado su imagen pública.

Éxito en la política y drama personal

Sin embargo, el éxito de fundar la organización política más disciplinada de Perú se ensombreció por la persecución de la justicia.

La imagen de Keiko fue severamente impactada por las acusaciones de lavado de activos vinculadas al caso Odebrecht, cumplió 13 meses de prisión preventiva entre 2018 y 2019. Aunque su defensa logró anular varias de las acusaciones, el costo a su reputación fue inmenso.

Además, en el ámbito personal, su matrimonio de casi dos décadas con el estadounidense Mark Vito Villanella (padre de sus hijas Kyara y Kaori) llegó a su fin en 2022.

Visiones divididas

En lo político, se le acusa de mandar a través del Congreso. Haber influenciado para la elección de altos funcionarios.

Esa experiencia política fue la que le permitió, poco antes de la segunda vuelta del 7 de junio, afirmar públicamente que aceptaría los resultados. También le dio la certeza de que los votos en el exterior serían su as bajo la manga.

A sabiendas de ese resultado favorable, el 13 de junio en pleno conteo de votos fue a Boston para cumplir una promesa a una de sus hijas. En su regreso a Perú, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) seguía su trabajo y enfrentaba los reclamos de su rival, Roberto Sánchez. El 19 de junio sus partidarios hacían la segunda protesta para que se “cumpliera la voluntad del pueblo”.

La figura de Keiko Fujimori despierta pasiones encontradas. Para la mitad del país, representa la resiliencia, la disciplina partidaria y la promesa de poner orden frente a la delincuencia y la inestabilidad. Para la otra mitad, encarna el recuerdo de los pasajes más oscuros de la década de los noventa y las sospechas de la corrupción moderna

Legitimidad frágil

El panorama político que enfrentará Keiko Fujimori, a partir del 28 de julio, cuando jure como presidenta de Perú, es que su legitimidad inicial es frágil.

Al ganar a Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) por más de 40,000 votos y tener un Congreso bicameral, en el que si bien tiene una bancada fuerte no tiene la mayoría. Su partido Fuerza Popular es la primera minoría, lo que la obliga a construir y mantener acuerdos con Renovación Popular, la organización de Rafael López Aliaga y con otras fuerzas de la centro-derecha y quizá, hasta con la izquierda.

Gobernar con contrapesos, es decir, no convertirse en un poder autoritario y eliminar ese fantasma que le dejó el legado de su padre: la dictadura.Para cobijarse bajo el paraguas de la estabilidad para mantenerse en el poder durante los próximos cinco años, Keiko Fujimori necesita lograr una coalición parlamentaria de por lo menos dos tercios de votos defensivos.

Evitar la confrontación

Revertir la polarización que marcó los resultados electorales y caracteriza a la división de la sociedad peruana, le dará puntos para fortalecer esa frágil legitimidad.Este proceso conlleva construir legitimidad de ejercicio con un gabinete en el que esté representado todo el espectro político-social peruano.También buscar el camino de la reconciliación de la nación. Tender puentes hacia el sur del país y las regiones que votaron mayoritariamente por la izquierda.

Estas acciones deben ser rápidas en el tiempo para evitar repetir el complejo escenario político de Bolivia, donde el presidente Rodrigo Paz con apenas siete meses de mandato tuvo que decretar el estado de excepción para amortiguar las protestas, que incluso llevan el eco de las voces que piden su renuncia.

Cumplir la promesa del orden

La promesa que con mayor fuerza impulsó en la campaña electoral fue: orden.

Orden para acabar con la inseguridad y la criminalidad en el país que está azotado con bandas transnacionales y mafias autóctonas.

Para la mitad de Perú ese es el camino y, para la otra, revive el fantasma del autogolpe de su padre en 1992. Su reto es gobernar “con mano dura”, pero con el respeto a las reglas democráticas.

Sin embargo, en el Parlamento tiene que derogar o reformar leyes que en la Legislatura pasada debilitaron la lucha contra el crimen organizado.

Mantenerse en el poder y tener éxito como gobernante requerirá de Keiko Fujimori de su capacidad de resiliencia y negociación.

La líder de Fuerza Popular pareciera que marcó ese camino durante la campaña de la segunda vuelta. En mayo, se reunió de manera privada con su archienemigo Pedro Pablo Kuczyski. El encuentro fue en la residencia del expresidente.

De acuerdo con las declaraciones de ambos, el diálogo se centró en buscar “la reconciliación, la unidad y la paz social”.

Dependerá si Keiko Sofía Fujimori logra surfear con éxito las olas de la inestabilidad política del país andino y concluir el mandato de los cinco años y con ello, romper el maleficio de la vacancia presidencial que ha llevado a Perú a elegir nueve presidentes en 10 años.

 NULL

    

FUENTE: Redacción

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar