MIAMI.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arribó este martes a la ciudad caribeña de Barranquilla en la primera parada de una gira que también lo conducirá a Ecuador y Perú.
Marco Rubio llega a Colombia con mensaje de cooperación y defensa de la democracia
El Secretario de Estado reafirmó que la prioridad de Washington es fortalecer alianzas en el Hemisferio Occidental con gobiernos afines
El viaje busca reforzar la cooperación diplomática contra el narcoterrorismo, profundizar las relaciones comerciales y consolidar la presencia de Washington en el Hemisferio Occidental.
“Queremos tener una relación de largo plazo con Colombia”, afirmó Rubio antes de partir desde Florida, resaltando que América Latina es hoy una prioridad para la administración Trump.
Declaraciones previas en Homestead
Desde la base aérea de Homestead, Rubio delineó previamente a su viaje cuáles serían los objetivos de su gira:
“Este es un viaje importante. Vamos a visitar tres países estrechamente alineados con Estados Unidos. Tenemos muchos intereses comunes con ellos, tanto en la lucha contra el terrorismo y la delincuencia transnacional como en el ámbito de las relaciones económicas. Esperamos cerrar acuerdos comerciales sólidos y satisfactorios con estos tres países en un futuro próximo. Y, por supuesto, existen numerosos y fuertes vínculos culturales”.
El secretario de Estado insistió en que la Estrategia de Seguridad Nacional coloca al Hemisferio Occidental en el centro de la política exterior:
“Creo que este viaje y estas reuniones contribuyen a seguir avanzando hacia ese objetivo como parte de dicha estrategia”.
Consultado sobre la ausencia de Venezuela en la agenda, Rubio explicó:
“Ya llegaremos allí tarde o temprano, pero no se puede ir a todas partes. Teníamos que priorizar países a los que necesitábamos ir y a los que yo aún no había ido”.
El mensaje sobre Venezuela
Rubio fue interpelado sobre las percepciones en torno al acuerdo petrolero de Venezuela con EEUU y respondió con firmeza:
“Esos yacimientos petrolíferos, que por cierto en su día estuvieron dominados por China, Rusia e Irán, ya no están en sus manos. Les conviene mucho más asociarse con Estados Unidos. Se beneficiarán enormemente de ello. Estos yacimientos van a ser productivos y van a generar regalías e ingresos para el pueblo venezolano, con el tiempo, a través de un gobierno elegido democráticamente, esperemos que más pronto que tarde, y beneficiarán directamente al pueblo de Venezuela, en lugar de acabar en el bolsillo de algún funcionario corrupto o en manos de adversarios”, expresó.
Con este mensaje, Rubio buscó despejar dudas sobre la política energética de Washington y reafirmar que el objetivo es apoyar al pueblo venezolano bajo un marco democrático y transparente.
Colombia, nuevo aliado de Washington
En Barranquilla, Rubio se reunió con el presidente Abelardo de la Espriella, figura que ha endurecido la política contra el narcotráfico y reanudado la cooperación militar con Estados Unidos. El nuevo mandatario colombiano autorizó operaciones conjuntas, puso fin a las negociaciones de paz impulsadas por el izquierdista Gustavo Petro y se sumó al Escudo de las Américas, la coalición antidrogas liderada por Trump.
La agenda incluye también la reconstrucción tras el devastador terremoto del 10 de agosto, que dejó más de 330 muertos y destruyó colegios, hospitales y miles de viviendas. “La reunión muestra el inicio de la reconstrucción de una alianza estratégica con Estados Unidos, nuestro principal socio en la región”, declaró el canciller Omar Bula.
Próximas escalas: Quito y Lima
Tras Colombia, Rubio viajará a Quito para reunirse con el presidente Daniel Noboa y luego a Lima para encontrarse con la presidenta Keiko Fujimori.
Rubio recordó que desde su llegada al cargo América Latina y el Caribe se han convertido en prioridad para la Casa Blanca:
“No podemos ir a todos lados, pero esta mini gira reforzará nuestra presencia en el hemisferio”.
Doctrina "Donroe" y contexto regional
La gira se enmarca en la llamada doctrina Donroe, que fusiona el nombre de Donald Trump con el legado de James Monroe, y que busca reafirmar la influencia estadounidense en la región frente a potencias como China, Rusia e Irán.
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, varios países —entre ellos Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Honduras— han girado hacia gobiernos conservadores, consolidando un bloque político afín a Washington.
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FUENTE: Con información de AFP/Departamento de Estado de EEUU
