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Doble discurso

Mercenarios de Cuba en Ucrania: así se contradice el régimen

El embajador de Cuba en Moscú planteó que La Habana no se opone a la participación de cubanos en la invasión de Ucrania, pero el canciller cubano dijo lo contrario

LA HABANA.- Este jueves, Julio Antonio Garmendía Peña, embajador del régimen de Cuba en Moscú, aseguró que La Habana no se opone a la participación de sus ciudadanos en el Nuevo Orden Mundial, eufemismo con el que el Kremlin denomina su invasión de Ucrania.

En declaraciones a la agencia RIA Novosti, el diplomático indicó que lo anterior es aceptado siempre y cuando se haga de forma "legal".

"Cuba no tiene objeciones a la participación legal de sus ciudadanos en el Nuevo Orden Mundial", dijo Garmendía Peña, citado por el despacho, al referirse a la presunta detención de 17 personas vinculadas a una red de reclutamiento de hombres en Cuba que luego son enviados a Rusia y firman contrato como mercenarios con el Ejército de ese país.

"No tenemos nada en contra de los cubanos que solo quieren firmar un contrato y participar legalmente con el Ejército ruso en esta operación", aseguró el funcionario de La Habana. "No tenemos nada en contra de los cubanos que solo quieren firmar un contrato y participar legalmente con el Ejército ruso en esta operación", aseguró el funcionario de La Habana.

Garmendía Peña justificó la posición del régimen que representa enfatizando que todo debe tener lugar en el campo legal: "Pero nos oponemos a la ilegalidad y a estas operaciones, que no tienen nada que ver con el ámbito legal", dijo, sin mencionar que el delito de mercenarismo es punible según las leyes de Cuba.

A ese respecto, en la Sección octava y Artículo 135 del Código Penal vigente en la Isla se indica que el delito de mercenarismo califica para "cualquier persona que, con el fin de obtener el pago de un sueldo u otro tipo de retribución o beneficio personal, se incorpore a formaciones militares, o empresas militares privadas, integradas total o parcialmente por individuos que no son ciudadanos del Estado en cuyo territorio se proponen actuar".

Quienes incurren en tales actos pueden recibir como condena una sanción de privación de libertad de diez a 30 años, privación perpetua de libertad o pena de muerte.

Sin embargo, lo anterior entra en contradicción con la estrecha alianza entre Moscú y La Habana. De hecho, en agosto de 2022, el embajador de Cuba en Rusia dijo que su Gobierno apoya la "operación militar especial" de Rusia en Ucrania e hizo hincapié en que Estados Unidos debe rendir cuentas por su política de ampliación de la OTAN. Algo similar ha sostenido Miguel Díaz-Canel al referirse al asunto.

Según Garmendía Peña, las 17 personas presuntamente detenidas en la Isla y que las autoridades no han imputado ni revelado sus identidades, son "ladrones y bandidos" que "están en todas partes", justificó. Confirmó también que todos los detenidos son ciudadanos cubanos.

"Hablamos de gente mala que, a partir de un tema tan importante como una operación militar, como son las relaciones entre nuestros países, quiere ganar dinero, quiere meterse dinero en el bolsillo y dedicarse a actividades ilegales", dijo el diplomático, criminalizando a personas que aún no fueron acusadas formalmente de delito alguno.

No obstante, días antes el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de la Isla aseguró textualmente: "Cuba no forma parte del conflicto bélico en Ucrania". Y el propio canciller Bruno Rodríguez Parrilla señaló que "la posición inequívoca e invariable del gobierno cubano, conforme a la legislación nacional, es contraria a la participación de ciudadanos cubanos en cualquier conflicto, contra el mercenarismo y contra la trata de personas".

Mientras las contradicciones en el discurso del régimen delatan a un sistema que opera sin transparencia y desprecia los derechos humanos, siguen saliendo a la luz datos sobre la participación de cubanos en la invasión rusa a Ucrania.

Embed - Así es el flujo de mercenarios cubanos para la invasión de Ucrania

Detienen a cubano en Ucrania

Un cubano no identificado, miembro del contingente de mercenarios contratados por las Fuerzas Armadas de Rusia para la invasión de Ucrania, fue detenido en la zona del frente por los combatientes de Kiev, que lo habrían conducido a la zona bajo su control.

De acuerdo con el canal de Telegram en español "Noticias de Ucrania 24 horas", "se realizo una operación y se logró capturar a un cubano dentro del territorio de Ucrania. Estaba al parecer en un puesto de avanzada del Ejercito ruso", reseña Diario de Cuba

Ese reporte no ofreció otros detalles. Sin embargo, el denominado Batallón Bolívar, integrado por ciudadanos de Venezuela y otras nacionalidades, sobre todo de América Latina, que combaten con el Ejército de Ucrania, compartió en Twitter un video del presunto mercenario cubano, maniatado y con los ojos vendados, mientras era trasladado en un vehículo.

Las normas de la guerra en Ucrania prescriben que los ciudadanos de países extranjeros capturados en misiones de combate bajo las órdenes de las tropas invasoras rusas son sometidos a consejo de guerra y fusilados.

Este reporte es el primero de esta naturaleza desde que días atrás se dio a conocer la existencia de decenas de cubanos contratados como mercenarios por Rusia.

Jáqueres de Ucrania

Hace justo una semana el colectivo de jáqueres ucranianos "Resistencia cibernética" divulgó la identidad de 189 mercenarios cubanos contratados por el Ejército de Rusia y que participan en la invasión de Ucrania.

De acuerdo con la publicación Inform Napalm, que recibió los archivos, el grupo de jáqueres penetró el ordenador del mayor ruso Anton Valentinovich Perevozchikov, que desde mayo de 2023 está al frente de la oficina de contratación de militares de la ciudad de Tula, ubicada a 156 kilómetros al sur de Moscú.

En esa ciudad estarían destacados decenas de cubanos, cuya información personal está almacenada por Perevozchikov en el ordenador jaqueado en la forma de fotos de la página de datos de sus pasaportes, con los que ingresaron a Rusia vía aérea.

Del examen de los pasaportes filtrados resaltó el rango de edad de los mercenarios de la Isla: el mayor de todos es Elder Luis González, un cubano de 68 años. El menor, Yoender Raúl Mena Álvarez-Bouilla, cumplió los 18 en marzo pasado.

Los mercenarios cubanos en Tula proceden de 15 provincias de la Isla, aunque 81 de los 189 son de La Habana. Le siguen a la capital Villa Clara, con 29 hombres; Santiago de Cuba (21); Guantánamo (11); Holguín y Pinar del Río (nueve cada uno); Las Tunas (ocho); Granma (siete); Camagüey, Ciego de Ávila y Matanzas (tres cada una); Cienfuegos (dos), y Mayabeque, Isla de la Juventud y Sancti Spíritus (con uno, respectivamente).

Según los jáqueres, todos los identificados llegaron a Rusia entre julio y agosto últimos en grupos de entre diez y 30 personas y desembarcaron por el Aeropuerto Internacional de Moscú-Sheremétievo, el más transitado de Rusia.

En el anexo del contrato que firmaron con el Ejército ruso, también filtrado, se aprecia que, además de los pagos de una indemnización a la familia de cada mercenario en caso de muerte o lesión, estos cuentan con un pago único de 195.000 rublos (1.979 dólares) al firmar un contrato por un período de un año o más, así como un salario mensual de 204.000 rublos (2.071 dólares) mientras estén en la llamada zona de la "operación militar especial", que es el eufemismo con que el Kremlin designa su invasión militar de Ucrania.

Además, se ofrece al contratado la posibilidad de compra rápida de viviendas a expensas del Ministerio de Defensa de Rusia a través del sistema de acumulación y préstamos hipotecarios; una vivienda de servicio o compensación de alquiler; exámenes, tratamiento y rehabilitación gratuitos en instituciones médicas militares; un seguro de vida y salud a expensas del presupuesto federal; y el derecho a una pensión preferencial después de 20 años de servicio.

Según los jáqueres ucranianos, el retrato del cubano promedio que va a la guerra muestra que en su mayoría tienen un bajo estatus social y una familia numerosa.

"Resistencia cibernética" identificó además a emigrantes cubanos que llevan más tiempo en Rusia y decidieron enrolarse en las filas del Ejército para conseguir ingresos y su regularización migratoria.

Además los jáqueres ucranianos, en su análisis de la información recopilada "no confirmó ninguna conexión profunda entre estas personas antes del reclutamiento. No se puede decir que sean convictos, o exmilitares. (...) Lo único que une a la mayoría es la pobreza".

Pero, advierte Inform Napalm, enriquecerse en la guerra es imposible y si el Ministerio de Defensa de Rusia "abandona a su propia gente, ¿qué podemos esperar de los extranjeros sin un centavo?"

Toda la información obtenida por los jáqueres, incluyendo los nombres y fotos de los mercenarios cubanos, fue transferida a los organismos de Inteligencia de Ucrania. "Trataremos de llevar ante la justicia a todos aquellos que respaldan la facilitación de mercenarios para llevar a cabo la agresión contra Ucrania", finalizan.

A juzgar por las denuncias que hicieron días atrás dos jóvenes de la Isla que aseguraron haber sido llevados a Rusia bajo engaño, y las declaraciones de otros cubanos al canal televisivo de Florida América Tevé, existen grupos con decenas de estos mercenarios también en Kazán.

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FUENTE: DIARIO DE CUBA

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