MIAMI - América Latina atraviesa una reconfiguración política que abre expectativas ante los cambios de gobierno y de orientación en varios países, pero su alcance dependerá de la capacidad de las nuevas administraciones para ofrecer resultados concretos, sostiene el expresidente de Fedecámaras Pedro Carmona Estanga en un artículo fechado el 7 de agosto.
Pedro Carmona Estanga analiza el giro político que reconfigura a América Latina
Seguridad, Estado de Derecho, crecimiento económico y recuperación institucional aparecen como las principales pruebas para los nuevos gobiernos de la región
En su análisis, Carmona Estanga centra la atención en Colombia, Perú y Venezuela, tres escenarios que considera diferentes, pero relacionados por sus implicaciones institucionales, económicas y geopolíticas. También observa una tendencia hacia orientaciones más liberales o conservadoras en otros países de la región.
Colombia y el desafío de la seguridad
Sobre Colombia, Carmona señala que el gobierno de Abelardo de la Espriella recibe un país marcado por el balance de la denominada Paz Total de Gustavo Petro. El autor sostiene que durante ese período aumentaron tanto las áreas cultivadas con coca como el número de integrantes de estructuras armadas y cuestiona que la política haya conseguido la desmovilización de grupos ilegales.
Frente a ese escenario, destaca que de la Espriella coloca la seguridad entre las prioridades de su administración, junto con la reforma del Estado, la reducción del gasto público, las libertades económicas y una mayor cooperación con Estados Unidos. Sin embargo, advierte que la ejecución de esa agenda dependerá también de la capacidad del mandatario para construir respaldo en el Congreso.
Perú y una nueva agenda
En Perú, Carmona centra su análisis en el comienzo de la presidencia de Keiko Fujimori y su propuesta de "Perú con Orden", que incluye medidas contra la corrupción, fortalecimiento de los cuerpos de seguridad, desregulación de la administración pública y programas en educación y salud.
El autor considera además que los cambios políticos en Colombia y Perú, junto con los escenarios de Bolivia y Ecuador, podrían abrir una etapa distinta dentro de la Comunidad Andina, con mayor convergencia en democracia, seguridad, integración económica y cooperación regional.
Venezuela y la expectativa por una transición
En el caso venezolano, Carmona pone el foco en la transición política y en la mesa interparlamentaria promovida por Estados Unidos. A su juicio, el mecanismo enfrenta el desafío de avanzar en la reinstitucionalización del país, la liberación de los presos políticos, las libertades políticas, la renovación del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia, además de establecer una agenda electoral con garantías.
El autor advierte sobre el antecedente de negociaciones anteriores que no produjeron los resultados esperados y cuestiona la ausencia de representantes de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia en la nueva instancia. "El beneficio de la duda recae ahora sobre la mesa negociadora", afirma, al considerar que Washington deberá hacer un seguimiento cercano para evitar nuevas frustraciones.
Carmona defiende el respaldo estadounidense a una transición democrática y a la recuperación económica venezolana, aunque establece un límite: "el anhelo nacional no es convertir a Venezuela en un protectorado", sino reconstruir el país dentro del Estado de Derecho y manteniendo relaciones estrechas con Estados Unidos.
NULL
FUENTE: Con información de Redes Sociales
