LIMA.- En medio de una lucha contra la corrupción que se ha enquistado en todas las esferas de la sociedad y una crisis política e institucional que amenaza la democracia desde hace 30 años, Perú conmemora los 203 años de la proclamación de su Independencia.
Perú conmemora su independencia convertido en esclavo de una corrupción enquistada
Perú, actualmente, es un país con gobiernos inestables e instituciones y partidos políticos muy débiles, aseguran expertos
El 15 de julio de 1821, 300 vecinos de Lima firmaron el Acta de Independencia del Perú. Pero, no fue hasta el 28 de julio del mismo año que el General José de San Martín, en una ceremonia pública desde la Plaza Mayor de la capital, proclamó la independencia.
La liberación definitiva se logró después de la batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, fecha en la que el ejército patriota, liderado por el general Antonio José de Sucre, derrotó a los realistas y se propició el surgimiento de la República Peruana como un estado independiente de la monarquía española.
El historiador peruano Juan Luis Orrego recordó, en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, que este año se cumplen 200 años de la Batalla de Ayacucho, que determinó no solamente la independencia del virreinato del Perú, sino la independencia de América Latina, porque en esta cruzada se enfrentaron los ejércitos realistas comandados por el virrey y el ejército patriota, que era multinacional, compuesto por gente nacida en lo que hoy es Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina”.
A 203 años de esta gesta histórica, Orrego se preguntó si el Estado peruano ha cumplido con los objetivos libertarios de aquella época, los cuales considera que “no se han logrado”, porque los nuevos movimientos ”antisistema” han acabado con la democracia y las instituciones.
Por su parte, Fernando Tuesta, politólogo, sociólogo y analista político peruano, sostuvo que durante estos dos siglos, Perú no ha podido "cumplir los sueños de los libertadores y tampoco ha logrado construir una democracia sostenible”.
“Vivimos los 50 primeros años de la República sin democracia, básicamente tuvimos gobiernos militares y autoritarios encabezados por caudillos que marcaron mucho la historia del Perú. Aunque logramos ser independientes, las estructuras de dominación se mantuvieron y los gobiernos no cambiaron las cosas”, agregó.
Corrupción incrustada
El historiador Luis Orrego destacó que la nación andina llegó a su Bicentenario convertida en esclava de la corrupción incrustada en todos los ámbitos sociales “y atravesando una coyuntura de retroceso en la construcción de la República, la consolidación de las instituciones, donde la democracia se ve amenazada”.
“Dese hace 30 años, los dos problemas más importantes del país ya no son la pobreza, la inflación o el terrorismo, ahora para los peruanos los problemas más importantes son, en primer lugar, la corrupción y en segundo lugar la inseguridad”, apuntó.
Perú está viviendo, además, un ciclo histórico de protestas contra el gobierno de Dina Boluarte, que sucedió al de Pedro Castillo en diciembre de 2022 tras el intento de este de dar un autogolpe, su destitución exprés y su encarcelamiento.
“El gobierno actual es responsable de cerca de 70 muertos como resultado de la represión que hubo al inicio de su mandato y sobre ello una serie de escándalos, algunos ligados a corrupción, que la hacen una mandataria con serios problemas de gobernabilidad”, afirmó Fernando Tuesta.
Ambos expertos coinciden en que el Estado y las instituciones peruanas se ven amenazadas por la falta de instituciones sólidas y la corrupción que ha aumentado en los últimos 30 años, en los que seis presidentes han sido investigados por sobornos y lavado de activos, entre otros delitos.
Congreso fragmentado
El analista político Fernando Tuesta enfatizó que en el país suramericano existe un Congreso fragmentado "que ha afectado el Estado de derecho y las instituciones democráticas con sus decisiones".
“Actualmente Perú vive una crisis de representatividad y legitimidad, con un sistema electoral que el actual Congreso no ha querido reformar, debido a que existen esas apetencias de que cualquiera puede llegar a las instituciones del Estado", expuso por su lado el historiador Juan Luis Orrego.
Orrego mencionó, a su vez, que otro de los problemas que atraviesa la política peruana es que "goza de un sistema electoral que no fortalece la democracia, sino que la debilita".
“El Perú es un ejemplo emblemático en América Latina de una democracia sin partidos políticos, es un sistema electoral que permite que se multipliquen los clubes electorales y que mucha gente se sienta con el derecho de ser candidato a la presidencia", aseguró.
Mientras que Tuesta aseveró que Perú actualmente es un país con gobiernos inestables e instituciones y partidos políticos muy débiles, “además de ser víctima de una relación entre el Poder Ejecutivo y Legislativo muy marcada por la tensión, que no ha permitido superar estos problemas a los que se le agrega una base principal que son la pobreza y las desigualdades”.
Escenario electoral 2026
Orrego y Tuesta ven con escepticismo las próximas elecciones presidenciales pautadas para el año 2026, en las que se elegirá al sucesor de la presidenta Dina Boluarte, “puesto que el fraccionamiento que existe en el país, hace imposible que se genere un gobierno de transición democrática”.
A su juicio, la gran cantidad de organizaciones en Perú atomiza la participación política. Hasta el momento hay más de 25 partidos políticos inscritos ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y 14 se encuentran en pleno proceso de inscripción.
En cuanto a la candidatura del expresidente Alberto Fujimori para los comicios generales, indicaron que es un “espejismo”, porque está impedido constitucionalmente para postularse a la presidencia. “Está sentenciado a 25 años de prisión al declararse culpable de una serie de delitos. El indulto cuestionable del cual es beneficiario no elimina la pena, sólo le permite estar libre”, aclaró Tuesta, especialista en temas electorales.
Para el politólogo, la postulación del exmandatario peruano es una “estrategia para fusionar la relación sobre todo con su hija Keiko Fujimori, que ha sido tres veces candidata perdedora de la segunda vuelta, por lo que la voz del padre es importante para el fujimorismo, pero él no se puede postular”.
@Lydr05
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FUENTE: ENTREVISTA
