CARACAS.- Álex Saab, extraditado recientemente a EEUU, llegó a construir un enorme entramado de negocios corruptos como parte de su relación con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, que involucra a políticos y empresarios de varias partes del mundo y que ahora están bajo el riesgo de quedar al descubierto si el empresario colombiano decide colaborar con la justicia estadounidense, que lo juzga por lavado de activos, entre otros delitos.
Políticos y empresarios en jaque por vinculación con Saab
La trama corrupta va desde su natal Colombia, pasa por Venezuela (donde Saab es una ficha invaluable para el régimen), sigue por otros países de Latinoamérica, y llega hasta Europa y el Medio Oriente, donde se le vincula, incluso, con el grupo terrorista Hezbolá.
En Venezuela, Diosdado Cabello; la vicepresidenta Delcy Rodríguez; el ministro Tareck El Aissami; Simón Alejandro Zerpa; el exministro de alimentación y gobernador del estado Aragua, Rodolfo Clemente Marco; José Gregorio Vielma, exgobernador del estado Táchira; Illiana Josefa Ruzza, y Erick Malpica Flores, sobrino de la primera dama, figuran entre las personalidades del “chavismo” que están relacionados a la trama corrupta construida por Saab.
De acuerdo a documentos manejados por el medio colombiano Semana, la vicepresidenta de Venezuela estaría involucrada en negociaciones corruptas con carbón y madera.
Familiares de Saab, como su esposa, Camila Fabri, su exesposa Cynthia Eugenia Certain Ospina, y uno de sus hijos, Shadi Nain Saab Certain, también aparecen en la lista de sospechosos, al igual que varios empresarios venezolanos como, Víctor Vargas Irausquín y Wilmer Rupertí, quien habría contratado a algunos abogados para Saab en Estados Unidos.
Sus inicios
Los inicios de Saab con el régimen de Maduro se registran entre los años 2011 y 2012, con Hugo Chávez aún en el poder. En ese entonces, Saab obtuvo sus primeros contratos para la construcción de viviendas sociales en Venezuela, a través del Fondo Global de Construcción.
A partir de ese negocio, Saab conectó una red de empresas filiales en varios países, entre ellos, Venezuela, Colombia, Ecuador, España y Malta. En estos registros, figuran nombres de personas vinculadas de manera cercana al expresidente ecuatoriano, Rafael Correa.
En ese entonces, ya Saab era socio de Álvaro Pulido Vargas, por quien la justicia de EEUU ofrece actualmente una recompensa de $10 millones a quien de información sobre su paredero.
Posteriormente, Saab se involucró con un contrato para un programa de alimentos subsidiados del régimen, los Clap (Comités Locales de Abastecimiento y Producción). Según un documento al que tuvo acceso Semana, “los pagos de corrupción serían a través del Ministerio de Alimentos y de funcionarios del régimen (...) en bancos de España, Portugal e Italia”.
En los negocios con el Clap aparece un hijo de Saab, Shadi Nain Saab Certain, representante legal de la empresa de Saab, Group Grand Limited, entre 2015 y 2017.
“Group Grand Limited está registrada en Hong Kong y es propiedad o está bajo el control de Saab. La empresa sirvió como entidad principal en la red global de empresas fantasma y fachada utilizada tanto por Saab como por (Álvaro) Pulido (socio de Saab) para facilitar el esquema de corrupción Clap”, advirtió en su momento el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
En las investigaciones también aparecen los nombres de los colombianos Carlos Rolando Lizcano Manrique, socio de Saab, y de Álvaro Pulido, y de Javier Betancourt Valle, excónsul de Colombia en Nueva York. Además, el ministro venezolano Tareck El Aissami es una de las figuras clave de la red de corrupción de los Clap en Turquía.
Asimismo, documentos han revelado que Saab también ha participado, junto con el régimen de Maduro, en negocios ilícitos con el oro venezolano, el cual han distribuido de la siguiente manera: “10 por ciento para los grupos armados, 20 por ciento para la corrupción, 40 por ciento para el Estado de Venezuela, 10 por ciento para los dueños de las minas y 10 por ciento para la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)”.
En estos negocios, figuran Adrián Antonio Perdomo Mata, presidente de Minerven (Corporación Venezolana Minera), quien es socio de Pulido y de Saab. Mata se señalado de ser un enlace con el ELN y las disidencias de las FARC.
Igualmente, Mata es socio de la empresa turca Marilyns Proje Yatirim, S.A, y tiene relación con Trenaco, una compañía de Saab, que tenía negocios con Pdvsa, y en los que aparece relacionado Carlos Gutiérrez Robayo, concuñado del político colombiano Gustavo Petro. Gutiérrez es investigado porque se sospecha que desvió dinero hacia una campaña política en Colombia hace varios años.
De igual forma, se sospecha que colaboradores de Saab estarían detrás de un esquema de evasión de sanciones impuestas por EEUU y usarían para ello unas 11 empresas.
Saab, también está vinculado con negocios en el sector de alimentos cárnicos y cueros para Venezuela. A la cabeza de estos negocios estaría Diosdado Cabello, su hermano José David y dos ciudadanos italo-venezolanos. "Tras la captura de Álex Saab, el régimen tendría la intención de continuar sus actividades de lavado y extracción de capital por intermedio de los hermanos Oronato Verrilli", reseñó Semana.
La esposa de Saab, Camilla Fabri, también forma parte del entramado corrupto. En Italia, su país de origen, es investigada por negocios con el Reino Unido a través de la firma Kinloch Investments Limited, que fue disuelta sorpresivamente el pasado 6 de julio.
En estos negocios, Fabri está relacionada al también italiano Lorenzo Antonelli, concuñado de Saab.
Vínculos con Córdoba y Hezbolá
Saab sería dueño, junto con su socio Pulido, de la aerolínea española Plus Ultra. Las autoridades investigan un pago por $100.000 que le hizo la empresa Group Limited a la Agencia de Viajes Eurocontienentes por unos boletos entre 2015 y 2016.
Entre los supuestos beneficiarios de los boletos están las colombianas Piedad Córdoba, Piedad Castro Córdoba y Natalia Castro Córdoba. ésta última es hija de la exsenadora. La representante legal de dicha agencia, entre 2013 y 2018, fue Adriana Martínez Rodríguez, esposa de Pulido.
La Corte Suprema de Justicia de Colombia indaga si Córdoba tiene vínculos con Saab. Específicamente, se investigan unos cheques emitidos por la empresa colombiana Led Media Ltda, que llegaron a manos de uno de los hijos de Córdoba y el envío de fondos, entre 2009 y 2010, “para campañas política desde Venezuela, la compra de una camioneta blindada y operaciones de liberación de secuestrados”.
Kassem Mohamed Saleh y Alí Hussein Harb aparecen vinculados a la empresa matriz de Saab, Group Grand Limited. A través de estas personas, se harían llegar fondos a Hezbolá.
NULL
FUENTE: SEMANA
