MIAMI.- La diabetes en el EEUU está aumentando su prevalencia en forma acelerada y con ello también los gastos de bolsillo de la población afectada para encararla, por la cual se considera uno de los costos de atención médica más elevados del mundo, según centros de salud y médicos especializados.
El alto costo de encarar la diabetes en Estados Unidos
Vivir con la enfermedad implica gastos elevados en tratamiento, dieta especial y otros adicionales por complicaciones, afirma el médico Anselmo Palacios
En la actualidad, uno de cada ocho personas en este país viven con la enfermedad, es decir, ha sido diagnosticada en más de 40,1 millones de los habitantes, según reportes recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), agencia de salud pública estadounidense.
El panorama es más complejo. Más de 100 millones de adultos, dos de cada cinco, padecen de prediabetes y la mayoría (8 de cada 10) no sabe que la tiene. Además, la diabetes es ahora más frecuente en adolescentes y niños.
Los gastos que implica el padecimiento varían significativamente según los dos grandes grupos o tipos de diabetes, la gravedad, la capacidad de gastos de bolsillo o de seguro médico, de la dieta especial indicada y, de forma importante, las complicaciones que se derivan de esta, señala el médico endocrinólogo Anselmo Palacios.
La diabetes es una enfermedad crónica conectada con el síndrome metabólico, “una epidemia mundial que tenemos por el sobrepeso” que aparece cuando el organismo no puede regular el azúcar o glucosa en la sangre.
“Y mientras pasa del estado normal a diabetes, eso se llama prediabetes”, acota el especialista.
“La gente anda tranquilita por ahí sin saber nada, pero tiene los niveles de azúcar altos. No se hace exámenes porque se siente bien, pero tiene sobrepeso, y muchas de las personas cuando llegan a los 30 años o 40 años de edad con sobrepeso se hacen diabéticos. Y eso se asocia a lo que llaman la resistencia a la insulina”, explica.
Diabetes en dos formas
En términos generales, una persona con diabetes en EEUU puede gastar más de $12,000 en tratar la enfermedad, es decir, casi 2.6 veces más que una persona sin diabetes, señalan institutos especializados.
La cifra varía según el tipo de diabetes, precisa Palacios, y los costos pueden ser una limitante para proseguir el tratamiento e incluso ser un riesgo grave para la salud.
La diabetes tipo 1 que da cuando el sistema inmune ataca células del páncreas, la encara el 10% aproximadamente de las personas con la enfermedad y requiere insulina probablemente de por vida.
La dosis de insulina en EEUU tiene un costo mínimo de 35 dólares por mes si corre por cuenta de los seguros de Medicare, pero puede llegar a entre 75 a 300 dólares mensuales si se compra a privados, un costo superior al de países latinoamericanos. Y puede representar a unos 3,600 dólares cada año.
La diabetes tipo 2 en la que la persona que la padece tiene más insulina de la que necesita y está asociada con la obesidad y la falta de actividad física, es la más frecuente y exige un gasto mayor.
Palacios señala que requiere no solamente de una dieta especial sin harinas que es por lo general más costosa, sino también de un grupo grande de tabletas, una de ellas la metformina que es más económica que el resto.
“Muchos diabéticos no se controlan solo con esta tableta y hay que agregarles otras moléculas más nuevas que ofrecen más protección y que llaman inhibidores de la reabsorción de glucosa y de sodio”.
Asimismo, hay tratamientos farmacológicos, tanto orales como inyectables, que se suministran con una frecuencia semanal y han demostrado resultados importantes en la reducción del peso corporal, aunque su precio suele ser considerablemente mayor.
Las inyecciones que se pone semanalmente no baja de 200 dólares mensuales aproximadamente, afirmó el especialista.
¿Por qué la diabetes es costosa?
La diabetes es una enfermedad de múltiples facetas a partir del alto consumo de azúcar que “es la punta del iceberg”, según Palacios, Y de ella derivan otras complicaciones con costos mayores.
Aparecen la obesidad, la hipertensión arterial, el colesterol y triglicéridos elevados, la enfermedad cardiovascular e incluso complicaciones renales, esta última la causa de muerte más frecuente en las personas con diabetes en todo el mundo. Esto según el país y el nivel cultural.
“Los latinos generalmente ingieren mucha cantidad de harina de trigo y de maíz en arepas, en pasta, mucha papa y azúcar en general, y todos esos carbohidratos provocan esos problemas diabéticos a largo plazo”.
Cada complicación genera para el diabético costos en medicamentos y en dietas, los cuales varían según el tipo de la enfermedad, explica Palacios.
Un diabético que ya lleva años con la diabetes tipo 2 se hace con frecuencia hipertenso y debe ingerir dos o tres tabletas para controlar la tensión, pero también puede requerir un diurético para mejorar también los niveles de sodio en la sangre y esto genera un gasto adicional.
El paciente diabético hipertenso presenta más adelante con frecuencia complicaciones cardíacas por lo que necesita otra tableta para controlar la arritmia y además acudir a consultas con un cardiólogo.
En caso de que la diabetes no esté bien controlada, pueden aparecer problemas en la visión y eso requiere tratamientos de oftalmología, a lo que pueden sumarse soluciones para los ojos entre otras medicinas.
“Si uno va sumando los gastos, no son solamente para la diabetes original, sino también por las complicaciones que van generando”.
Del colesterol a la disfunción sexual
Palacios advierte que elevados grados de colesterol o de triglicéridos o de ambos, comunes en la diabetes tipo 2, pueden ocasionar trastornos en la función sexual. Y otro costo.
“Es un área que hemos tratado de enseñar a la población. El diabético tipo 2 tiene sobrepeso y como presenta resistencia a la insulina el volumen abdominal junto con la elevación de triglicéridos y colesterol, desarrolla hipogonadismo masculino, una disminución de testosterona, y aparece una disfunción sexual”.
“Eso es sumamente frecuente en el diabético no controlado”, subraya, y precisa que también hay que reponerle la testosterona”.
Por eso, indica, a todo hombre con diabetes que va a consulta debe pedírsele mediciones de sus niveles de colesterol, de testosterona, y todos los exámenes necesarios.
“Con frecuencia importante, el hombre con esa hormona baja no solamente tiene disfunción sexual, lo que es difícil de controlar, sino que muchas veces aparecen también complicaciones cognitivas. A la larga, el paciente diabético con hipogonadismo tiene más tendencia a hacer problemas de memoria y de terminar con Alzheimer”.
Prevención el mejor gasto
Ante este cuadro, es mejor prevenir o retardar su aparición “Es el gasto más económico y el mejor”, asegura.
Si hay antecedentes de diabetes, hay un enorme riesgo genético a enfrentar la enfermedad, sobre todo la diabético tipo 2 que por eso es más frecuente
“Si la persona entre 20 o 30 años de edad tiene sobrepeso y tiene la carga genética necesariamente debe hacer ejercicio, modificar sus hábitos de nutrición para prevenir o, por lo menos, que aparezca mucho más tarde”.
“La prevención es definitivamente mucho más barata en una población que debe lidiar con la insulina o tabletas”, indica Palacios
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FUENTE: Entrevista al médico endocrinólogo Anselmo Palacios, especialista tratamientos de diabetes en Venezuela
