MIAMI.- La revolución en la pérdida de peso mediante medicamentos GLP-1, junto con alternativas como la cirugía bariátrica, ha transformado el cuerpo de miles de personas en todo el mundo. Sin embargo, perder una cantidad significativa de peso puede ser el inicio de otro proceso en el que hay que lidiar con el exceso de piel, la flacidez y otros cambios que aparecen con la nueva silueta.
¿Cirugía después de perder peso? Las claves para saber si eres el candidato ideal
Una experta indica cómo saber si necesitas un tratamiento de moldeamiento corporal o si eres un buen candidato para una cirugía plástica
Las opciones van desde múltiples procedimientos no quirúrgicos de contorno corporal, como la radiofrecuencia o el ultrasonido para la reducción de grasa, hasta la cirugía plástica, que abarca la liposucción, la abdominoplastia o el body lifting (estiramiento corporal), sólo por mencionar algunos.
Pero ¿cómo sabes cuál es el procedimiento ideal para ti? La respuesta va más allá de una simple decisión. Por eso, conversamos con la cirujana plástica colombiana Isabel Uribe, de Cliniq Medellín, quien nos ayuda a entender con mayor profundidad quiénes son los pacientes que verdaderamente pueden decir sí al bisturí y quiénes no.
“La mayoría de los pacientes intenta tomar esta decisión observando únicamente lo que ve frente al espejo: una acumulación de grasa, una zona que perdió firmeza o una silueta con la que ya no se siente cómoda. Sin embargo, dos cuerpos que se ven similares externamente pueden necesitar tratamientos completamente diferentes”, explicó la especialista, haciendo énfasis en la importancia de una evaluación individual.
Y es que, para determinar si una persona se beneficia de un procedimiento no invasivo o de una cirugía, hay que identificar dónde realmente está el problema. Puede estar en el volumen de grasa, en la calidad y la capacidad de retracción de la piel, en la posición de los tejidos, en la pared muscular o en una combinación de estos factores.
La doctora señala que la cirugía se plantea cuando existen cambios estructurales: exceso de piel, separación de los músculos abdominales, descenso de los tejidos, flacidez importante o depósitos de grasa que requieren un abordaje más amplio y preciso. En estos casos, insistir en tratamientos no invasivos puede producir cambios mínimos, prolongar la insatisfacción y representar una inversión repetitiva sin resolver la causa principal.
Por eso, la pregunta correcta no es inicialmente “¿qué procedimiento quiero realizarme?”, sino “¿qué estructuras necesitan ser tratadas para alcanzar el resultado que estoy buscando?”. Esa respuesta sólo puede obtenerse mediante una valoración médica completa.
“Los procedimientos no invasivos pueden contribuir a disminuir de forma moderada un depósito localizado de grasa, producir una mejoría gradual en la firmeza de la piel o complementar el mantenimiento de una silueta. Sus resultados suelen depender de la tecnología utilizada, la selección adecuada del paciente, el número de sesiones y la respuesta biológica individual”, aseguró Uribe, quien advierte que estos procedimientos no quirúrgicos no pueden retirar una cantidad importante de piel, elevar tejidos que han descendido o redefinir ampliamente la cintura.
“La cirugía permite intervenir en diferentes planos anatómicos dentro de un mismo procedimiento. En una lipoabdominoplastia, por ejemplo, no trabajamos solo la grasa. Podemos tratar la piel excedente, reparar la pared abdominal y reconstruir la relación entre abdomen, cintura y espalda para obtener un contorno más coherente”, puntualizó.
Y es que, hasta para realizarse un tratamiento no invasivo, el paciente debe conocer cuál es el diagnóstico, qué tejido se va a tratar, qué porcentaje de mejoría es razonable, cuántas sesiones podría necesitar, cuánto tiempo puede durar el resultado y las complicaciones descritas.
“También es importante comprender que una cirugía no significa perfección ni garantiza que el cuerpo permanecerá estático. El resultado seguirá estando influido por el envejecimiento, los cambios hormonales, el peso, los embarazos futuros y los hábitos de vida”, puntualizó la doctora con más de 20 años de experiencia, quien recibe pacientes nacionales e internacionales en Medellín.
Finalmente, si deseas moldear tu figura, una evaluación médica completa, en la que se aborde tu condición física, historial médico e intereses a largo plazo, es lo más importante antes de tomar cualquier decisión.
También debes saber que una expectativa realista no es esperar un cuerpo idealizado, sino alcanzar una mejor versión de la propia anatomía: más proporcionada, más armónica y compatible con las características individuales de cada quien.
Por Joan Wallace
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