MIAMI.- En una ciudad donde la cocina contemporánea y las influencias internacionales transforman constantemente la escena gastronómica, resulta reconfortante encontrar un restaurante dedicado a las tradiciones de la cocina francesa. En Wynwood, Pastis trae ese espíritu a Miami con un ambiente y un menú que evocan la atmósfera de un restaurante de barrio parisino.
Cocina francesa en el corazón de Wynwood: una reseña de Pastis Miami
Este restorán lleva el ambiente de un típico bistró francés a Wynwood, con platos tradicionales y una atmósfera de otra época
Creado por los restauradores Keith McNally y Stephen Starr, los mismos que crearon un restaurante similar en Nueva York, Pastis está inspirado en esos restaurantes parisinos donde el ambiente forma parte de la experiencia tanto como la comida.
La transición comienza en la entrada, donde una pared de ladrillos rojos y una terraza ajardinada crean una separación distintiva con las calles de Wynwood. La terraza funciona como una extensión del restaurante, con servicio completo de bar y comedor, y conduce naturalmente hacia el salón principal.
En el interior, los pisos de mosaico en tonos medio blanco parecen suavizados por años de pasos imaginarios. Espejos con marcos de oro viejo, una amplia barra y sencillas mesas y sillas de madera contribuyen a crear una atmósfera de otra época, evocadora de una brasserie parisina.
Durante el día, una hilera de puertas a lo largo del comedor permite que la luz natural inunde el espacio. Después del atardecer, el ambiente cambia y la iluminación cálida crea una atmósfera más íntima.
El menú se mantiene fiel a ciertos clásicos franceses, con platos como la salade niçoise ($29), la sopa de cebolla francesa ($21), los mejillones ($29) y el Croque Monsieur ($22) o Croque Madame ($24). Un plat du jour, o plato del día, añade otro elemento tradicional a la carta.
Pastis participa en Miami Spice Restaurant Months, que se extiende hasta septiembre, ofreciendo menús especiales de tres platos para almuerzo, brunch y cena, con precios que oscilan entre $40 y $65.
El servicio es atento sin resultar invasivo. El personal conoce bien el menú y está dispuesto a explicar los platos o atender necesidades dietéticas específicas, haciendo que la experiencia sea accesible incluso para quienes no están familiarizados con la cocina francesa tradicional.
Entre los entrantes, el pâté de campagne ($17) y el foie gras parfait ($17) ofrecen dos introducciones claramente francesas a la comida. Ambos combinan naturalmente con un vino Chablis fresco. El steak tartare ($24), que en Francia suele asociarse más con un plato principal, se sirve aquí como aperitivo.
Otra opción toma un camino menos tradicional: alcachofas fritas crujientes con alioli ($19). Las alcachofas llegan con una suave textura crujiente y un sabroso acompañamiento de ajo que las convierte en una opción especialmente atractiva para comenzar de manera más ligera.
Los platos principales continúan con el tema francés, con opciones como la omelette de Gruyère y finas hierbas ($18), crêpe complète ($23), moules frites ($29) y artichauts à la barigoule ($28). Este último es un clásico de la cocina provenzal en el que las alcachofas tiernas se estofan con vino blanco, ajo, zanahorias y cebollas.
Dos platos de pasta parecen ser los intrusos en el menú, pero ofrecen una alternativa más familiar para los comensales más jóvenes o para quienes buscan algo fuera del repertorio tradicional francés.
Disfrute el vídeo sobre Pastis Miami aquí.
Pero el plato que merece especial atención es el confit de canard, o confit de pato ($43).
El pato se cocina lentamente hasta alcanzar una textura tierna, mientras que la piel termina dorada y crujiente. Se sirve con papas cocidas medio aplastadas, crujientes, y una ensalada, acompañado de una salsa elaborada con los jugos de la cocción. La salsa, que usualmente combina la riqueza del pato con buen vino tinto, lleva en este caso la acidez del vinagre de cereza, lo que crea un equilibrio que resultra atractivo.
Es el tipo de salsa que pide un trozo de pan. Dejar algo en el plato sería un error.
Para terminar, se puede optar por una tradicional tabla de quesos franceses, como hacen muchos franceses, o entregarse a algunos de los dulces tradicionales: profiteroles ($17), citron givré, un sorbete de limón ($11), mousse de chocolate oscuro ($15) o crème brûlée de vainilla ($16).
Y queda un último ritual que merece la pena hacer: una copa de licor pastis, el aperitivo francés con sabor a anís y regaliz que da nombre al restaurante.
Tomado lentamente al final de la comida, el pastis ofrece una conclusión apropiada para una experiencia concebida para transportar a los comensales, aunque solo sea por un par de horas, desde Wynwood hasta la atmósfera de un bistró parisino.
Pastis
380 NW 26th Street, Miami
(305) 686-3050
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